Recomendamos el Palo Cortado Solera de
Beber
Este jerez de bodega histórica renace del olvido

Palo Cortado Solera de Cayetano del Pino & Cia

El Palo Cortado Cayetano del Pino Solera es un vino de soleras excepcional que fue rescatado del ostracismo. Es un jerez que reposó en botas sin tocarse, sin intervención alguna, entre los años 2000 a 2015, coincidiendo con el período en que se mantuvo cerrada la bodega. Se evaporó un 3% por año durante este período de tiempo (la parte de los ángeles). Sólo quedó un 60% de vino. Elaborado siguiendo el tradicional sistema de criaderas y soleras, su base tiene más de 70 años. Se ha vuelto a comercializar con 18 años de envejecimiento.
El empresario que ha dado un nuevo impulso a esta tradicional bodega con 140 años de historia ha sido Fulgencio Meseguer Galán, nacido en Jerez de la Frontera el 5 del 5 de 1965. En septiembre de 2022, el Grupo Mesgal Patrimonial, S.L. De Fulgencio Meseguer adquirió Bodegas Cayetano del Pino & Cia abriendo así una nueva etapa con la que “conservar y engrandecer la historia de sus extraordinarios vinos de Jerez”. Sigue siendo hoy su entusiasta propietario.

Este empresario jerezano hizo fortuna en el sector informático (se especializó en software). Su Software Delsol, focalizada en empresas, asesorías y autónomos, que acabó vendiendo, se convirtió en la primera empresa española en instaurar cuatro jornadas de trabajo a la semana. Su grupo de empresas también cuenta con un negocio en el mundo editorial (es socio de la Editorial Tintablanca) y con la Fundación Fulgencio Meseguer está construyendo, con una inversión de 23 millones de euros, el Hospital Universitario Jaén Salud, que se espera que esté operativo a finales de la primavera de este año.
De todos sus negocios confiesa que “obviamente, me quedo con el del vino”, a pesar de llevar sólo tres años en él. Aunque puntualiza que es un negocio que “va más lento” que sus otras inversiones empresariales.

También ha impulsado el museo con espacio de degustación The Sherry Gallery en la plaza de la Asunción de Jerez de la Frontera. Se inauguró el 10 de octubre de 2025 tras abordarse la profunda restauración del antiguo palacio de la Condesa de Casares de 1837, rebautizado como palacio de San Dionisio en honor a la iglesia gótico-mudéjar que se halla enfrente. Se trata del mayor museo del mundo dedicado al vino de Jerez. Incluye unas 25.000 etiquetas diferentes de vino y brandy (más de un millón si se cuentan las repetidas).
Y entre otras muchas colaboraciones y mecenazgos destaca su contribución a la restauración, conservación y puesta en funcionamiento del emblemático reloj Pedro Domecq, situado en el Gallo Azul de Jerez. Este poste indicador, que sostiene el famoso reloj de Domecq, fue instalado en 1934.

En la bodega Cayetano del Pino de la plaza Silos de Jerez también se han abierto decididamente al enoturismo, tanto nacional como internacional. En su bodega, museo-centro de interpretación y tienda reciben unas 17.000 personas al año. Su museo-centro de interpretación lo inauguraron el día 23 de diciembre de 2023.
Manifiestan que su situación céntrica en la collación del jerezano barrio de San Miguel y su pequeño casco datado de mediados del siglo XIX, hacen de Cayetano del Pino “un rincón imprescindible para los amantes del enoturismo jerezano”. Ofrecen visita más diversas catas de vino que se incluyen un aperitivo salado de frutos secos. Sus instalaciones son accesibles a personas con movilidad reducida.
En el mundo del vino va más rápido el corazón que la cabeza”

Esta bodega fue fundada por Cayetano del Pino y Vázquez, un joven natural de La Carlota (Córdoba), que en 1883 comienza a trabajar en solitario como extractor de bodega, es decir, vendiendo una selección propia de vinos de forma unipersonal. A finales de ese año fundó una sociedad de vinos junto a Alberto Romero, miembro de la alta burguesía sevillana que termina por no cuajar y desaparece en 1884. Poco más tarde, en 1886, Cayetano del Pino Vázquez se asoció con Manuel de la Calzada (hijo del banquero Tomás de la Calzada) y miembro también de la alta burguesía sevillana.

El 19 de noviembre de 1886 registraron Cayetano del Pino & Cia. Como firma exportadora de vinos. Tras 15 años cerrada, en 2015, la cuarta generación de Bodegas Cayetano del Pino volvió a poner sus vinos embotellados a la venta con el lanzamiento del Palo Cortado y el Amontillado, vinos con una media de 18 años de crianza.
Fulgencio Meseguer ha continuado con su historia reconociendo que “nunca había pensado en ser bodeguero”. Vio, eso sí, una oportunidad empresarial con Cayetano del Pino. Y se ha “enganchado” irremediablemente al mundo del vino, un negocio en el que admite que “va más rápido el corazón que la cabeza”. Fulgencio Meseguer, a la vez, asegura que “a la gente de Jerez siempre nos ha gustado el vino”, una materia que asemeja a “una asignatura de Primaria”.
Hoy elaboran en torno a 27.000 litros anuales, de los que sólo exportan un 5%. Sus vinos se venden, sobre todo, en Jerez (un 70% del total), pero también en Madrid, Barcelona, Málaga o Sevilla. Cuentan desde septiembre de 2024 con 36 hectáreas propias de viñedo en Cerro Obregón (en Jerez), y también compran vino joven.

Su Cayetano del Pino Palo Cortado Solera se elabora con fermentación alcohólica del mosto y adición de alcohol vínico hasta alcanzar una graduación alcohólica de 15º de alcohol. Finaliza su crianza biológica en sobretablas, y se aumenta el alcohol vínico a 17º. A partir de entonces, comienza el proceso de crianza oxidativa mediante el tradicional sistema de Jerez de solera y criaderas en botas de roble americano durante una media de 18 años.
Es de bonito color ambarino. Se muestra delicado en fase olfativa, sin perder la esencia de un gran palo cortado. Ofrece notas de bota vieja fundidas con las de caramelo. Transporta algo a los aromas que se respiran en el casco de la bodega. Muestra, a la vez, notas que recuerdan a frutos secos (como las nueces, las avellanas o almendras), a la cáscara de naranja confitada, a tostados y a barniz. Ya promete en fase olfativa una gran sequedad.

En fase gustativa exhibe calidez y una gran sapidez, con una marcadísima salinidad. Hace salivar. Es largo. Equilibrio pese a una punta licorosa final. El vino pasó de 15 a 20º de alcohol por concentración natural. Este vino generoso es más elegante que musculoso. Desde la bodega recomiendan servirlo a una temperatura situada entre los 12 y los 14º C. (La temperatura constante que mantiene la bodega), aunque durante las fechas más calurosas puede enfriarse hasta los 10º C.
Fulgencio Meseguer dice que es un vino “muy sabroso” que se tomaría al final de la comida. También le gusta acompañando a un plato de rabo de toro o con chocolate negro con naranja. Y afirma que preferirá tomarse este vino con un amigo o con “una persona que sepa valorarlo” antes que con un personaje famoso. Aunque no le importaría compartir, eso sí, una botella con el cantautor y poeta Joaquín Sabina, de quien dice que no ha tenido la suerte de conocer. Desde la bodega aseguran que este palo cortado es “perfecto” para maridar con guisos, carnes (especialmente de caza), quesos y chocolates.
Palo Cortado Solera, de Bodegas Cayetano del Pino & Cia
DO Jerez-Xérès-Sherry
Variedades de uva: Palomino fino
Precio: 32 euros
