Las Claves
- La radiación solar en la montaña es intensa y requiere fotoprotectores como SVR SUN SECURE Blur SPF50 para evitar daños graves.
- Es fundamental fortalecer la
El periodo de esquí constituye una de mis épocas predilectas del calendario. Brisa fresca y gélida, cumbres, ejercicio físico, extensas charlas tras la comida bajo el sol y ese sentimiento de autonomía que únicamente se experimenta superando los 1.500 metros de altitud. No obstante, existe un detalle que me recalca constantemente que la etapa invernal, y sobre todo el entorno nevado, resulta bastante agresivo para el cutis.
Esta combinación resulta desafiante: una radiación solar más fuerte en las cumbres, valores térmicos negativos, ráfagas de aire continuas y oscilaciones térmicas repentinas entre la intemperie y los espacios con calefacción. De no ajustar nuestros cuidados diarios, el cutis sufre consecuencias como rigidez, enrojecimiento, falta de hidratación, una sensibilidad aguda o incluso apariciones imprevistas de acné o rosácea. Tras pasar numerosas temporadas invernales en la montaña testeando diversos artículos, sé perfectamente qué soluciones son efectivas… y cuáles no lo son.
Climas helados + radiación solar: la idea errónea de que la época invernal no quema.
Existe la idea errónea de que el sol solo resulta dañino durante el periodo estival. En la montaña sucede lo opuesto: la radiación UV se vuelve más potente con la altitud y la nieve llega a proyectar hasta un 80 % de la luz solar.
¿La consecuencia? Irritación, deshidratación transepidérmica, una barrera cutánea dañada y signos de edad tempranos ante la falta de una protección adecuada. En este punto se inicia la auténtica rutina facial invernal.
SVR SUN SECURE Blur SPF50
SVR SUN SECURE Blur SPF50.
Brinda una defensa muy elevada ante los rayos UVA y UVB, la luz visible y los infrarrojos, incluso en escenarios exigentes como la montaña. Su elaboración carente de perfume es óptima para pieles delicadas o reactivas, y su tacto de mousse matificante empareja el cutis y oculta los poros. Capaz de aguantar el agua, la transpiración y el rozamiento, actúa asimismo como una magnífica base de maquillaje para la rutina diaria en la nieve.
¿Y la hidratación?
Por mucho tiempo supuse que en la temporada de frío se debía emplear la loción más espesa posible. Me equivocaba. Los tratamientos hidratantes altamente nutritivos actúan de maravilla durante las horas de sueño, cuando la dermis se restaura y permanece protegida de las corrientes de aire y las heladas.
No obstante, durante las primeras horas, sobre todo si tienes pensado esquiar, se sugieren texturas más fluidas pero bien diseñadas, que proporcionen humedad sin originar una capa oclusiva desproporcionada que se irrite ante el clima gélido. Mi consejo es que emplees tu crema hidratante durante la noche y que, al estar en alta montaña, te decantes por preparaciones ligeras.
Crema hidratante facial Aquasource de Biotherm
Biotherm Aquasource Husky Plump gel
Este gel hidratante de consistencia sumamente liviana integra ácido hialurónico y Life Plankton™ para intensificar la humectación y otorgar un brillo instantáneo. Su receta revitalizante se asimila con rapidez y mantiene el cutis cómodo, incluso bajo temperaturas gélidas o tras exponerse al sol en la montaña. Es excelente para quienes desean una hidratación potente sin percibir pesadez, sirviendo también como preparación antes del maquillaje.
La prevención es importante
El secreto no reside en “más grasa”, sino en fortalecer la barrera cutánea, el elemento principal durante la época invernal. Si la piel presenta sensibilidad ante la nieve, suele deberse a que su defensa se encuentra frágil.
Mi sugerencia es que comiences unos días antes a restaurar esa protección mediante artículos que logren robustecerla frente a los daños del exterior.
1. Ceramidas: restauran y refuerzan la protección cutánea.
Suero Advanced en cápsulas con ceramidas de Elizabeth Arden
Advanced cápsulas de sérum de ceramidas de Elizabeth Arden.
Las cápsulas Advanced de Elizabeth Arden, enriquecidas con ceramidas y aceite de tsubaki, proporcionan una triple acción contra el envejecimiento en dosis individuales para la cara y el cuello. Fortalecen la protección de la dermis, regeneran el cutis seco, aportan hidratación intensa y suavizan las líneas de expresión mediante omega 6 y 9. Su composición a base de lípidos devuelve la firmeza, el brillo y la tersura prescindiendo de fragancias o agua. Siendo funcionales y biodegradables, se extienden de forma directa para lograr una penetración total previo al uso de la crema. Resultan perfectas para rostros maduros que persiguen una revitalización perceptible y persistente.
2. Ácido hialurónico: ofrece una humectación intensa (su eficacia aumenta cuando se integra con diversos componentes hidratantes)
Suero humectante con ácido hialurónico de CeraVe
Sérum hidratante con ácido hialurónico de CeraVe.
Este suero humectante CeraVe de 30 ml formulado con ácido hialurónico brinda nutrición, hidratación y alivio a cualquier cutis usando tres pesos moleculares de HA de gran penetración, además de ceramidas fundamentales que reparan la protección natural de la piel y disminuyen la tirantez o molestias. Posee una consistencia fluida, libre de perfumes y parabenos que se integra velozmente, aportando suavidad y brillo al rostro, siendo perfecto para el cuidado cotidiano de pieles con sensibilidad o tendencia al acné. Creado junto a dermatólogos, proporciona confort instantáneo y una flexibilidad notoria mediante la aplicación constante previa a la crema hidratante.
3. Vitaminas antioxidantes (C y E): brindan resguardo contra el desgaste del entorno
Suero de Minimalist con un 16% de vitamina C.
Sérum de vitamina C 16% de Minimalist.
Este suero con ácido etilascórbico derivado de vitamina C pura al 86% brinda un rendimiento antioxidante óptimo sin perder sus propiedades, aportando luminosidad al cutis y atenuando los signos de la edad perceptibles. Fortalecido mediante vitaminas E y ácido ferúlico para incrementar su firmeza química, incorpora Fullerence (C60) de gran potencia que maximiza el resplandor y regenera las capas profundas.
Elaborado con componentes de excelencia de Corum Inc. Taiwán, resulta sumamente eficaz y respetuoso con cualquier tipo de dermis. Su fórmula recupera el brillo, actúa contra los radicales libres y atenúa las huellas del tiempo con efectos resplandecientes notorios. Es perfecto para el cuidado cotidiano, logrando un rostro homogéneo, humectado y renovado sin generar molestias.
4. Niacinamida (en cantidades controladas): tranquiliza y estabiliza.
Solución de niacinamida al 20% de Paula's Choice CLINICAL.
Tratamiento niacinamida 20% Paula's Choice CLINICAL.
Esta fórmula intensiva con niacinamida disminuye notablemente el tamaño de los poros, las irregularidades de la piel y las pigmentaciones oscuras derivadas del envejecimiento o la exposición solar, suavizando la superficie dérmica para lograr una apariencia más homogénea y pulida. Potenciado con vitamina C avalada por estudios clínicos, ilumina las zonas con coloración dispar, enfrenta las señales del paso del tiempo y proporciona beneficios reconfortantes y de restauración profunda.
Utilízalo con pequeñas dosis diarias después de la limpieza, tonificación y exfoliación; al anochecer prosigue con otros cuidados y crema, y durante la jornada aplica filtro solar FPS 30+. Su textura fluida en gel libre de aromas es adecuada para cualquier dermis, ya sea mixta, grasa o seca, sin haber sido testada en animales. Resulta ideal para procesos sutiles que atenúan marcas y refrescan el rostro con un rendimiento cotidiano.
Un cutis con una barrera fortalecida soporta de forma más eficaz las bajas temperaturas, la radiación solar y las ráfagas de aire, logrando regenerarse con mayor rapidez después de una jornada agotadora en la nieve. ¿Y qué elementos conviene eludir en tu cuidado del rostro al enfrentarte a condiciones meteorológicas tan severas?
- Exfoliaciones intensas
- Compuestos ácidos fuertes (elude el uso de glicólico, salicílico o exfoliaciones químicas de nivel médico)
- Retinol si tu dermis no está totalmente acostumbrada (no comiences durante el invierno si sueles visitar la montaña)
Equivocaciones comunes que mi dermatóloga tiende a comentarme con frecuencia:
- Exfoliar “para quitar sequedad” (empeora la irritación)
- Pensar que la piel grasa no necesita hidratación
- Desatender otras zonas corporales: las manos, el cuello y el escote padecen de igual forma que la cara
- Beber más agua de lo habitual
- Dar preferencia a productos abundantes en antioxidantes (bayas, vegetales de hoja verde, nueces)
- Dormir bien siempre que se pueda
- Simplificar la rutina cosmética. Porque la piel agradece la coherencia.
Proteger el cutis durante el invierno, y sobre todo en la época de esquí, no consiste en amontonar cosméticos, sino en comprender los requerimientos de tu dermis ante entornos de gran rigor climático.
Resguardo, hidratación avanzada y atención a la barrera cutánea. Esos pilares son los que de verdad dan resultados… y lo que logra un cambio real al regresar de la nieve con un aspecto descansado (y no con el cutis clamando por socorro).



