Ni dinero, ni el éxito en el trabajo: esta es la razón por la que Dinamarca está entre los países más felices del mundo
Bienestar
El país nórdico lleva más de una década en los primero spuestos del Informe Mundial de la Felicidad, y no es casualidad

The popular Nyhavn area at Copenhagen, Denmark, with a street light and bicycles in front of the colorful houses

Los países más felices del mundo, según el Informe Mundial de la Felicidad 2025, son consistentemente las naciones situadas al norte de Europa. Finlandia lidera por octavo año consecutivo, seguido de cerca por Dinamarca, Islandia y Suecia, con los Países Bajos, Costa Rica y México completando los primeros puestos. Esta clasificación se basa en factores como el apoyo social, el PIB per cápita, la libertad, la generosidad y la baja corrupción.
La feicidad es una de las metas más comunes que tiene el ser humano, pero si preguntas a cualquiera, te dirá también que es una de las más difíciles de alcanzar. El por qué es muy sencillo: pocos entienden que la felicidad no está relacionada con el éxito, aquello que se pueda poseer o la ausencia de malestar eterna.

Hay una cosa que tiene Dinamarca que le sitúa entre los diez países más felices del mundo, y no tiene nada que ver con que sea uno de los países más ricos de Europa según el PIB per cápita (o riqueza por persona).
El secreto de Dinamarca, según los expertos, es mucho más sencillo: aprender y desarrollar un aspecto como la empatía desde que son niños. Valores como la compasión y la conexión humana se enseñan desde una edad temprana, lo que fomenta las relaciones interpersonales positivas y la resolución de conflictos en la edad adulta.
Nuestro concepto de felicidad suele estar estereotipado, además de haber sido aprendido e interiorizado de forma social
Unos valores que en otros países parecen relegados a épocas como la Navidad, en Dinamarca está presente todo el año y a todas horas. Aprender y practicar rasgos como la compasión y la empatía es una actividad que todos desarrollan, estando presente desde 1993 en el currículo escolar danés con asignaturas para el aprendizaje socioemocional.
Como explica Jessica Alexander, experta en crianza e investigadora cultural, a Special Broadcasting Service (SBS) de Australia, esto es una práctica que los daneses consideran “fundamental” para su desarrollo. “Los daneses creen que si no te sientes bien, no aprendes bien”, apunta. “Existe la creencia generalizada de que nuestro bienestar está muy ligado a nuestro sentido de pertenencia y a cómo nos relacionamos con los demás”.
Qué hace especial a Dinamarca
Según los datos y análisis del World Happiness Report
Gran apoyo social.
Gran esperanza de vida, buen sistema de salud.
Disfrute pleno de derechos y libertades.
Estado de bienestar muy sólido.
Generosidad.
Bajos niveles de corrupción.
Igualdad y cohesión social
Altos niveles de PIB.
Estas clases se consideran pilares fundamentales para el desarrollo, ya que enseñan a los niños habilidades como la inteligencia emocional, el desarrollo de la resiliencia, la cooperación y la escucha activa.
“Creo que el mayor cambio de mentalidad que he experimentado es la gran necesidad que tienen los niños de ayudar con sus relaciones sociales”, apunta la experta, que explica que esto ayuda también en los casos de acoso escolar, “Si no aprendemos eso desde pequeños, nos convertimos en niños grandes”.

Investigaciones académicas en psicología social (Ishtiyaq et al., 2024, publicado en la revista especializada International Journal for Multidisciplinary Research (IJFMR) muestran consistentemente que la empatía está fuertemente relacionada con conductas prosociales (ayuda, altruismo, generosidad): personas con niveles más altos de empatía tienden a actuar más prosocialmente, con resultados estadísticamente significativos. Una conclusión que ayuda a entender por qué sociedades como la danesa promueve empatía social desde temprana edad, exhibiendo así altos niveles de generosidad y bienestar.
Muchos seres humanos asocian la felicidad a una meta, perdiendo la conexión con el presente y los demás
Otros investigadores han vinculado este método danés de aprendizaje de la empatía con mayores niveles de resiliencia emocional, conexión social e incluso mejores resultados académicos.
“El método danés se centra mucho en una sensación de felicidad que nace de dentro. Y eso significa básicamente que te sientes bien contigo mismo, independientemente de los elogios que recibas”, insiste Alexander.
Este tipo de felicidad tiene mucha relación con los valores y con el sentido vital de cada persona. Es decir, se da un significado a la vida en función de lo que para cada uno es importante. A su vez, esta felicidad está muy relacionada con la vida comprometida, dado que tiene que existir esa coherencia entre lo que somos y lo que hacemos.