Víctor Amat, psicólogo, sobre cómo actuar con la gente que se queja constantemente: “Mejor ahorrar energía; quien lo hace es para ser sostenido, no intervenido”
Psicología
El psicólogo explica por qué muchas quejas no buscan soluciones y cómo responder sin desgastarnos emocionalmente, una idea que también respalda la psicología científica.

Cuando intervenimos sin que nos lo pidan, el otro puede sentirse incomprendido o incluso invalidado

Escuchar a alguien que se queja de forma reiterada puede resultar agotador. Tendemos a buscar soluciones, dar consejos o “arreglar” lo que le ocurre al otro, pero no siempre es eso lo que se nos está pidiendo. Así lo explica Víctor Amat, cuyo análisis se ha viralizado en redes por su claridad y sencillez.
“La queja siempre busca reconocimiento”, señala. Según el psicólogo, cuando alguien se queja no suele esperar que intervengamos, sino que validemos lo que siente. “La gente se queja para que tú le digas: ‘Qué putada es esto’”, resume.
Quejarse no es pedir ayuda, es pedir sostén
Amat propone un cambio de enfoque muy concreto: escuchar sin entrar en modo solución. Para él, la clave está en ahorrar energía emocional y entender la función real de la queja. “La gente nos quejamos para ser sostenidos, no para ser intervenidos”, afirma.

Esto implica responder desde la empatía, no desde la corrección. Frases como “siento mucho que te esté pasando esto” o “entiendo que debe ser muy duro” cumplen mejor su función que una lista de consejos no solicitados.

Por qué dar consejos puede empeorar la situación. Cuando intervenimos sin que nos lo pidan, el otro puede sentirse incomprendido o incluso invalidado. El mensaje implícito pasa a ser: “lo estás gestionando mal”. Amat propone algo más simple y menos desgastante: escuchar, reconocer y cerrar ahí.
Este tipo de respuesta no solo protege a quien escucha, sino que también genera una sensación de alivio en quien se queja, porque se siente visto y comprendido.
La psicología lo respalda
Investigaciones de Maisel, Gable y Strachman (2008) en Journal of Social and Personal Relationships muestran que las personas se sienten más satisfechas y apoyadas cuando reciben comprensión emocional en lugar de soluciones inmediatas. Mientras que un metaanálisis publicado en Psychological Bulletin por Holt-Lunstad et al. (2010) concluye que el apoyo social percibido (sentirse escuchado y comprendido) tiene un impacto directo en la salud mental y física.

El mensaje de Víctor Amat no invita a la indiferencia, sino a una empatía más realista y sostenible. Escuchar sin intervenir no es pasividad, es comprensión. Y, en muchos casos, es justo lo que la otra persona necesita.