Carlos Garrido, experto en tecnología para automóviles: “Es completamente falso que las balizas V16 tengan la capacidad de espiar al usuario”
Tráfico
El especialista aclara las dudas sobre la baliza V16, que será obligatoria en España desde enero de 2026, y explica por qué no supone un riesgo para la privacidad.

Una baliza V16.

A partir del 1 de enero de 2026, todos los conductores en España deben llevar en su vehículo la baliza V16, el dispositivo que sustituirá definitivamente a los tradicionales triángulos de emergencia. La medida, impulsada por la Dirección General de Tráfico, tiene como objetivo mejorar la seguridad vial y reducir atropellos en carretera. Sin embargo, la llegada de este nuevo sistema también ha despertado recelos entre algunos usuarios, especialmente en lo relativo a la privacidad.
Una de las dudas más repetidas es si la baliza V16 “espía” o rastrea al conductor de forma continua. Ante esta preocupación, Carlos Garrido, responsable del área comercial de Osram, ha sido tajante.
No es un dispositivo de rastreo
“La baliza V16 está concebida como un dispositivo para mejorar la seguridad vial, no como un elemento de rastreo y seguimiento”, explica Garrido. En la misma línea, insiste en que “es completamente falso que tenga la capacidad de espiar al usuario”, desmintiendo uno de los rumores más extendidos sobre este sistema.

El experto recuerda, además, que la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ya se ha pronunciado al respecto, señalando que las balizas homologadas cumplen con la normativa y son seguras desde el punto de vista de la privacidad.
Qué hace (y qué no hace) la baliza V16
Para despejar cualquier duda, Garrido detalla varios aspectos clave del funcionamiento de este dispositivo:
- No incorpora sensores, cámaras ni micrófonos, por lo que no puede grabar sonido, imágenes ni datos de conducción como la velocidad.
- No funciona como un GPS de seguimiento continuo. Solo envía una localización puntual en caso de emergencia.
- La baliza tarda unos 100 segundos desde que se enciende en enviar la ubicación a la plataforma DGT 3.0, un margen diseñado para evitar avisos accidentales.
Cuando está apagada, no transmite ningún dato, ya que la comunicación se activa únicamente durante una emergencia real.

Sin datos personales ni históricos
Otro punto relevante es que las balizas V16 no están asociadas a una persona ni a un vehículo concreto. No contienen información como nombre, DNI o matrícula, ni almacenan historiales de uso, trayectorias o ubicaciones pasadas.
“El dispositivo no sabe nada del automovilista ni de su vehículo”, subraya Garrido, quien añade que puede intercambiarse entre familiares o amigos sin que exista ningún tipo de identificación personal.
Además, funcionan de manera independiente, sin necesidad de emparejarse con el móvil u otros sistemas, lo que refuerza su carácter puntual y privado.

Seguridad vial sin renunciar a la privacidad
Con la obligatoriedad de la baliza V16 cada vez más cerca, el mensaje de los expertos es claro: se trata de una herramienta pensada exclusivamente para mejorar la seguridad en carretera y reducir riesgos en caso de avería o accidente.
Las dudas sobre un posible “espionaje” no tienen base técnica ni legal. Tal y como resume Carlos Garrido, la baliza V16 no rastrea, no vigila y no almacena información personal, sino que actúa únicamente cuando se produce una situación de emergencia. Un cambio relevante en la forma de señalizar incidentes en carretera, pero no en los derechos de privacidad de los conductores.