Ibai Llanos, 30 años: “Yo no me he operado en la vida y jamás lo voy a hacer por una cuestión estética, si os gusto bien y si no nada”
Cambio físico
El streamer habló con total franqueza sobre la piel sobrante tras su cambio físico y explica por qué descarta cualquier operación estética.

Ibai tras el cambio físico

El proceso de transformación física de Ibai Llanos ha sido uno de los más comentados en redes sociales durante los últimos meses. El creador de contenido ha compartido con su audiencia tanto los avances como las dificultades del camino, y en uno de sus últimos vídeos ha abordado un tema del que pocas figuras públicas hablan con tanta naturalidad: la piel sobrante tras una pérdida de peso significativa.
La piel sobrante, una consecuencia del cambio físico
Ibai reconoce que, después de adelgazar, hay partes de su cuerpo en las que todavía no se aprecia del todo el músculo porque permanece piel sobrante. Según explica, esa situación podría corregirse con cirugía, pero tiene claro que no es una opción para él. No lo vive como un problema de salud, sino como una consecuencia natural del proceso que ha decidido aceptar.

Lejos de mostrarse acomplejado, el streamer deja claro que su prioridad no es la perfección estética, sino sentirse cómodo con sus decisiones y con su cuerpo tal y como es ahora.
“Por estética, no”
En su intervención, Ibai es tajante al hablar de las operaciones: nunca se ha sometido a una y no piensa hacerlo por motivos estéticos. La idea de una intervención quirúrgica y, especialmente, de la anestesia, le genera rechazo y nerviosismo. Solo contemplaría pasar por el quirófano si fuera estrictamente necesario por una cuestión médica grave.

Ese posicionamiento no nace del juicio a los demás. De hecho, insiste en que respeta completamente a quienes deciden operarse para sentirse mejor con su imagen. Simplemente, no es un camino con el que él se identifique.
Aceptación y mensaje directo a su audiencia
Ibai aprovecha el momento para lanzar un mensaje de aceptación personal muy en su estilo: no va a cambiar su aspecto para encajar en expectativas externas. Asume el paso del tiempo, los cambios físicos y su imagen sin filtros. Si gusta, bien; y si no, también.

Su discurso conecta con una parte de su comunidad que valora precisamente esa naturalidad y la ausencia de postureo. En un entorno digital donde la cirugía estética y los retoques son cada vez más habituales, el streamer reivindica mostrarse tal y como es.