Cultura

Cohn y Duprat, directores de 'Homo Argentum': “El argentino es inconformista, discute y no respeta nada”

Entrevista

El tándem ficha a Guillermo Francella para hacer 16 personajes que exploran con humor y mirada cínica las singularidades de la sociedad argentina en una película taquillera y polémica

Gastón Duprat y Mariano Cohn, en Barcelona

Gastón Duprat y Mariano Cohn, en Barcelona

Àlex Garcia

Mariano Cohn y Gastón Duprat, responsables de éxitos como El hombre de al lado, El ciudadano ilustre o Competencia oficial, y de series como NadaEl encargado, protagonizada por Guillermo Francella -a quién Duprat dirigió en solitario en Mi obra maestra-, vuelve a la carga con la comedia negra Homo Argentum. La película, que llega a la cartelera española por Navidad, está formada por 16 capítulos cortos protagonizados por un superlativo Francella en la piel de diversos personajes que exploran con humor y mirada cínica las singularidades de la sociedad argentina. Guyana Guardian habló con los directores en una visita reciente a Barcelona para promocionar su filme que, con cerca de dos millones de espectadores en Argentina, se ha convertido en todo un fenómeno. 

En el pase de prensa en Barcelona hubo muchas risas. ¿Cómo lleva el público argentino lo de la autocrítica?

Mariano Cohn: Con contradicciones. Queríamos hacer una película que interpelara un poco. Nosotros ya veníamos metiendo los dedos en el enchufe en otros filmes y series y siempre tratando de explorar esa búsqueda con Guillermo, que aquí está potenciada por 16. Nuestra idea era que actuara en comedia como si fuese drama. Las situaciones son cómicas pero los personajes lo viven como drama. Realmente Guillermo ha hecho un trabajo muy fuerte. Está buenísimo que provoque risas, pero queríamos que fuese una risa incómoda y amarga, también. 

Duprat y Cohn, en su visita a Barcelona
Duprat y Cohn, en su visita a BarcelonaÀlex Garcia

¿Cómo fue crear cada uno de los personajes que interpreta Guillermo?

M. C: Charlando con él durante la serie hablamos de hacer una película. El desafío era qué tipo de película después del personaje bruto, tremendo y potentísimo que había hecho en El encargado. Y pensamos en hacer algo como Los monstruos (1963), de Dino Risi, en versión argentina. Pensamos en cuáles deberían ser las historias representantes sobre nuestro país y salieron cuarenta, de las cuales quedaron 16 y las compartimos con Guillermo. A él le encantó y nos dijo cuáles eran las que debía interpretar y le dijimos: 'todas'.  

Francella en su papel de cura
Francella en su papel de curaA Contracorriente films

Han exprimido al máximo su talento...

Gastón Duprat: Nos conocíamos mucho y acá sabíamos que tendríamos que trabajar el doble porque la película se filmó toda continua, capítulo por capítulo. De un universo en el que hacía de cura, al otro día era un empresario en un ascensor y dos días era un locutor de fútbol. Requería mucho estudio y preparación para que interiorizase quién era y desde dónde debía hacer o decir ciertas cosas. Además de la construcción estética y cómo iba a caminar y hablar. Lo hizo de forma extraordinaria y él se divirtió mucho. Pero fue un desafío diario. 

M. C: Y tampoco queríamos disfrazarlo mucho para que las diferencias fueran a través de la composición actoral.

¿Cómo definirían al argentino de hoy en día? La película ha generado un intenso debate público.

G.D: En realidad Argentina es gigantesca y tiene muchas idiosincrasias. No es igual la gente del norte que la del Altiplano cercana a Bolivia o Paraguay que la gente de campo o las grandes ciudades. Todos son muy distintos y la película cuenta más bien el caracter porteño de Buenos Aires, y varón. Algunos son víctimas, otros generosos, sensibles. Pero al final hemos tocado algunos nervios que ha disparado un debate público fabuloso.

Francella hace un gran trabajo. La idea era que provocara una risa incómoda y amarga”

M.C: Es que el argentino cuestiona, es inconformista, debate y discute y es algo que mantiene vivo al país.

G.D: Y es muy iconoclasta. No respeta nada. No hay instituciones muy sagradas, no hay rey. Pero no teníamos la ambición de que la película fuera un retrato acabado, sino un recorte personal de lo argentino.

A Javier Milei le ha gustado y la ha recomendado incluso a sus ministros...

G.D: Pero después del éxito de la película. Sabemos que le gustó. La han visto dos millones de personas desde agosto y aún está en cartel. Uno como realizador no se puede hacer cargo de lo que opinen todos. Se han hecho interpretaciones de todos los colores. Cada uno que sea feliz y libre con lo que interpreta porque es verdad que muchas de las 16 historias están construidas para hacer pensar.

Entre los diversos personajes, Francella también encarna a un presidente argentino
Entre los diversos personajes, Francella también encarna a un presidente argentinoA contracorriente films

¿Se imaginaban una recepción tan masiva?

G.D: Hay una cantidad de gente importantísima que va a los cines respecto a años anteriores porque ya venía bajo antes de la pandemia y el gobierno a cargo en ese momento hizo la cuarentena más extensa del planeta, inclusive los cines, que estaban en un estado de debilidad total. No se estrenaban películas en las salas, solo iban a plataformas y nosotros hemos tratado que vuelvan los argentinos al cine. Y para eso hubo que aplicarse bastante. Homo Argentum es una película que necesitaba ser taquillera por su tamaño, pero también por el tema.

M.C: Es que la taquilla estaba muerta. La gente no iba al cine y a ver películas argentinas, menos. Por eso el desafío era demostrar que si la película interesa y genera debate, podría llevar a la gente a las salas. Y eso está bueno porque estimula a los demás directores. 

Muchos colegas de profesión critican la falta de ayudas gubernamentales. ¿En qué momento creen que está el audiovisual argentino?

G.D: Nosotros hace muchos años que decidimos no depender de los subsidios estatales. Estamos ajenos a eso. Nuestras películas son coproducciones internacionales y eso nos da muchísima libertad. No estamos alineados con ningún gobierno. Hemos hecho películas chiquitas con un teléfono como El hombre de al lado, que se estrenó en España. Y también muy grandes. Tenemos esa capacidad de adaptación y no vamos a esperar que alguien decida por nosotros para expresarnos a través de las películas. Hace años que trabajo con Mariano y nunca nos hemos amedrentado ni nos hemos puesto a disposición de un político. 

M.C: Hay gente que espera que salga una ayuda pública para filmar. Nosotros no usamos jamás esta fórmula y es algo que requiere una capacidad de adaptación muy grande. Nuestras películas tienen un 20% de financiación a través de la publicidad, también como decisión artística.  

Francella es un padre harto de que su único hijo de 39 años aún esté en casa
Francella es un padre harto de que su único hijo de 39 años aún esté en casaA contracorriente films

En algunas historias tocan la relación entre Argentina y España y el hecho de que hay muchos argentinos jóvenes que vienen a estudiar y trabajar aquí. Cuando hace unos años fue al revés.

G.D: Nosotros somos descendientes de europeos. Es algo muy duro lo que pasa en Argentina. Que los chicos se tengan que ir a otro país a buscarse la vida es horroroso. Y es algo que el cine argentino tampoco ha dado cuenta nunca. Por eso incluimos una historia que solo refleja esa situación. Queríamos retratar algo que no estaba retratado y que ya está cristalizado. En Argentina estamos todos acostumbrados a ir al aeropuerto y ver familias despidiéndose de sus hijos. Otra cosa sería que viniesen aquí porque quieren, no porque no queda otra.

En el primer capítulo el personaje de Francella dice que los argentinos son muy buenos individualmente pero colectivamente, un desastre. ¿Qué opinan?

G.D: No es algo que sea realmente verdad, pero seguro que ha ofendido a varios. Lo que está claro es que hay muchísimas personas en Argentina que creen que individualmente somos imbatibles: el Papa Francisco, Messi...

Francella en la piel de un director de cine
Francella en la piel de un director de cineA contracorriente films

En otra de las historias, Francella encarna a un cineasta bastante hipócrita que guarda un gran parecido con un director español.

G.D: Los tenemos en todos los países este tipo de artistas que cuando van a recibir un premio de cualquier cosa aprovechan ese tiempo para hablar compungidos de los males del mundo y las causas nobles. Hacerse los comprometidos con causas de las cuales no entienden nada y tampoco les importa. Con Mariano quisimos señalar eso. Mucha gente se sorprendió. ¡Bienvenidos!.

Después de Competencia oficial (2021) se han lanzado al mundo de las series. Y han trabajado con Robert De Niro en Nada. ¿Cómo fue la experiencia? 

M.C: Lo que hizo en la serie tiene algunos puntos con la realidad, como un juego de espejos. Cuando vino a Argentina se hizo amigo de Luis Brandoni, el protagonista de Nada, que le escribió una carta para que actuase en la serie. Nosotros también teníamos unos conocidos en común, De Niro es un amante de la cocina...

G.D: Y le hicimos ver todas nuestras películas. De hecho,  Competencia oficial estuvo en su festival de Tribeca y había mucha empatía. 

M.C: Vino a filmar con nosotros un Buenos Aires no retratado en el cine, una ciudad mucho más potente que Nueva York en los años 40, 50 y 60. Además, le encanta cómo suenan las palabrotas en argentino.

G.D: Cuando se fue, después de diez días de rodaje, nos dijo que le gustó mucho la experiencia y que cuando tuviésemos un protagónico disponible para una película, que le llamásemos. En 24 horas le mandamos un proyecto. Así que muy probablemente haremos algo en breve. 

Astrid Meseguer Lores

Astrid Meseguer Lores

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Licenciada en Periodismo por la UAB. Redactora en la sección de Cultura especializada en cine

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