Hugh Jackman: “Tengo una curiosidad obsesiva por los personajes que interpreto”
Entrevista
El actor estrena 'Song Sung Blue: canción para dos', donde encarna a Mike Sardina, un músico que alcanzó su cuota de éxito en los 90 con una banda tributo a Neil Diamond

Hugh Jackman en un fotograma de 'Song Sung Blue'

Ha tenido mucha más suerte en los Globos de Oro que en el Oscar, en donde solo ha recibido una nominación por aquel papel memorable en Los miserables, una verdadera injusticia para este australiano que lleva ya un cuarto de siglo de super estrellato. Pero si hay algo que siempre le ha distinguido es su peculiar capacidad para todo lo vinculado con la música, algo que se nota en Song Sung Blue: canción para dos, la nueva película de Carl Brewer basada en un documental del mismo nombre que nunca ha sido estrenado en España. El filme transforma en ficción la historia real de Mike y Claire Sardina, un dúo de imitadores que alcanzaron su cuota de éxito en los 90 con una banda tributo a Neil Diamond, en la que no falta un componente trágico. Para el principal papel femenino Brewer escogió a una actriz con una trayectoria musical equivalente, Kate Hudson, en un elenco que también integran Michael Imperioli, Jim Belushi y Fisher Stevens.

¿Qué fue lo que le atrajo de la relación entre Mike y Claire, tanto dentro como fuera del escenario?
Cuando me propusieron la película, me pareció una carta de amor a los músicos que viven de tocar en bares o de pasar la gorra. Y lo digo con mucho respeto. Hay muchos músicos brillantes que no llegan a ganarse la vida tocando pero que lo hacen de todos modos porque sienten que no hay otra opción. Es algo que aman. Siempre están dispuestos a pararse delante del público y ponerse a cantar, y les da lo mismo si están en un restaurante tailandés o están abriendo el concierto de Pearl Jam. Es el mismo impulso. Y lo que me gusta particularmente de Mike es su persistencia. No es alguien que vaya a darse por vencido así nomás. En un plano espiritual, y en cierta forma estoy revelando algo sobre mí, creo que el verdadero Mike tuvo mucho que ver con que la película se hiciera porque no era alguien que fuera a renunciar a lo que se proponía. Y por eso, 30 años después de lo que ocurrió, su historia y su música siguen teniendo vigencia. Lo que también me encanta sobre esta pareja, algo que verdaderamente me conmueve, es como se rescataban uno al otro todo el tiempo. Ellos se tienen el uno al otro y pasan obviamente por muchas cosas juntos, pero lo más importante es que se tienen fe mutuamente y están siempre listos para socorrer al otro.
¿De qué manera sintió que iba a funcionar bien con Kate Hudson en el plano musical?
Recuerdo que cuando nos sentamos todos a hacer la lectura completa del guion Kate tenía lágrimas en los ojos. Eso nunca me había pasado. Y luego un día estábamos solo nosotros dos comiendo un sándwich, y ella me dijo que esta película solo iba a funcionar si nosotros nos entendíamos y yo le dije que tenía toda la razón. Por eso Craig Brewer hizo las cosas muy bien. Decidió comenzar el proceso en el estudio de grabación. Por más que en la película cantemos muchos temas en vivo, lo habíamos grabado todo primero. Y en ese estudio fue en donde nos conectamos a nivel personal, como actores y nos convertimos en Lightining y Thunder. Recuerdo que cuando grabamos Holly Holly estábamos los dos sentados muy relajados en un sofá, nos pusieron delante un micrófono y así fue cómo lo hicimos. Fueron momentos muy emotivos, y allí fue donde supe que nos entendíamos muy bien en el plano musical.

¿Cómo prepararon los duetos?
Hicimos toda la preparación y el entrenamiento en el estudio de grabación. Allí estuvimos cantando juntos todos los días, y fue donde encontramos esta mágica sorpresa musical. Soy un gran admirador de Kate y de su música, pero cuando nos pusimos a cantar juntos sentí que se generaba magia entre nosotros, y luego pudimos seguir haciéndolo frente a la cámara. Cantábamos juntos tanto dentro como fuera del set, con la cámara delante y sin ella. Durante todo el período de realización de la película estuvimos siempre juntos, tocando la guitarra y cantando, como nuestros personajes.
¿Cómo fue trabajar con Craig Brewer?
Todo el mundo sabe cual es el poder que tiene la música. Todos lo hemos sentido en algún momento de nuestras vidas, en algunos más que en otros, y siempre ha sido muy importante para mí. Pero lo que me sorprende de lo que hizo Craig es que cuando ves la película, puedes sentir ese poder a través de los personajes y del argumento. Eso es obra de él. Lo hizo previamente en Hustle & Flow, y no solo en los momentos en que muestra cómo se hace música, sino en la película completa. No alcanza con tener el talento para hacerlo, hay que poder crear cierta magia, y eso es algo que él logra como guionista y como director.
Disfruté imitando a Neil Diamond. Como cantante que soy, escuchándole me doy cuenta que él es asombroso en lo suyo
¿Disfrutó de tener que imitar a Neil Diamond?
Por supuesto. Como cantante que soy, escuchándole me doy cuenta que él es asombroso en lo suyo. Es alguien que fue transformándose con el paso del tiempo y que tiene una fuerza tremenda. Puede hacer un pequeño sollozo en sus canciones, y cuando canta siempre es muy puro. Es capaz de subir y bajar en su rango a cualquier volumen y con cualquier calidad tonal. Estuve con él hace un par de semanas, sigue cantando y se le escucha fantásticamente bien. Más allá de su calidad como compositor, es un músico asombroso. Y cuando Neil Diamond te invita a cantar karaoke con él solo tienes una respuesta para darle. Nosotros ya nos habíamos encontrado porque tenemos un muy buen amigo en común, pero un día me llamó. Y ese día en que hablamos por teléfono hice algo que es muy común en Australia que fue invitarme yo mismo a su casa. Neil me dijo que fuese. Su esposa, Katie, me comentó como al pasar que ellos vivían en Colorado y yo le dije que eso no iba a ser un inconveniente. Me preguntó si quería quedarme en la casa con ellos y le dije que sí. Finalmente Katie me dijo que era muy probable que Neil me invitara a cantar karaoke con él. Y así fue. Cuando nos sentamos a cenar Neil propuso que hiciéramos karaoke. Después de comer, todos cantamos I Dreamed a Dream, Can't Help Falling in Love with You y Sweet Caroline. Y por supuesto también hubo lugar para compartir los temas de “Los miserables”. Fue una noche verdaderamente increíble.

¿Le atraen más los papeles que requieren de que cante?
No hay nada en un personaje que juegue a favor o en contra. Simplemente tengo una curiosidad obsesiva por los personajes que interpreto. Tengo una manera de encarar la actuación en la que literalmente, antes de irme a dormir, aprendía cosas sobre Mike porque quería que mi inconsciente se involucre. De alguna manera, yo sentía que nos combinábamos en una misma persona. Mike asumía que no era un gran cantante, pero para él el hecho de hacer música, de actuar, de estar al servicio de los demás, de tratar de entretenerles, era su misión en la vida. Y eso fue algo con lo que me comprometí en cuerpo y alma, porque es algo que comparto con él. En mi caso, como cantante, yo llegué a la música por vía de la actuación. Por eso para mí esa fue mi manera de encarar este personaje. Soy un actor que tuvo que convertirse en Mike. Y él era el hombre cuya pasión era ponerse delante de una audiencia y empezar a cantar. Si le pedían una canción, no lo dudaba. Muchos de los cantantes más populares cantan porque les encanta la música, y lo mismo vale para Mike. Y esa fue mi forma de conectarme con él.
Neil Diamond tiene un estilo muy específico como compositor. ¿De qué manera adaptó su propia voz a los requerimientos del rodaje?
Encontrar la voz de Mike requirió de bastante trabajo, porque obviamente yo tengo mi propio estilo como cantante. Tuve que dejarlo a un lado y encontrar el de Mike, además teniendo en cuenta la música de Neil. Craig me dijo que escuchara las grabaciones de Mike, pero que no me casara con ellas, que no fuera muy estricto. Es que él no quería que yo le imitase. Encontrar a Mike fue un verdadero viaje. ¿Cómo era él como cantante? Además él decía que quería honrar a Neil. Y entonces mi pregunta pasó a ser: ¿cuál fue su viaje para aprender a imitarle? En ese sentido, fue muy importante el trabajo en equipo, tanto con Craig como con Kate. Hubo una colaboración muy abierta, creamos esto juntos, y eso incluyó entre muchas otras cosas hablar de aspectos de mi voz sobre los que me sentía inseguro.