Cultura

La hora de PTA

Después de su gran triunfo en los Globos de Oro, amén de vencer en los premios Gotham o los Critics Choice, por citar algunos de los más recientes, parece que Paul Thomas Anderson se quitará este año la espina clavada por tanto tiempo sin ser reconocido como Dios manda en los galardones más importantes del cine. Es decir, los Oscars. Y es que PTA tiene todas las papeletas para coronarse por fin como uno de los autores más influyentes, exigentes y personales del cine moderno que es. Ahí está una filmografía que se ha labrado a golpe de talento desde que debutó con el thriller noir Sydney en 1988 y que abraza títulos tan emblemáticos como Boogie nights , Magnolia , Pozos de ambición , The master o El hilo invisible . Resulta curioso (e imperdonable) que, hasta ahora, el californiano solo hubiera estado nominado en los Globos con Pozos de ambición como mejor drama y la irresistible Licorice Pizza como filme de comedia y guion. La Academia de Hollywood le ha nominado en hasta once ocasiones y siempre con un resultado infructuoso. Toca revertir la racha con Una batalla tras otra , una película que denuncia el supremacismo blanco y el racismo en tiempos de un gobierno Trump imperialista. Más oportuna no podría ser.

Astrid Meseguer Lores

Astrid Meseguer Lores

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Licenciada en Periodismo por la UAB. Redactora en la sección de Cultura especializada en cine