31 FAM hace del Palau su playground sonoro
Música
La banda de música ha llevado su universo urbano al corazón de uno de los templos históricos de la cultura catalana, en una producción de Cruïlla que apunta a tener continuidad

31 FAM durante una actuación en el Palau de la Música Catalana
En las últimas semanas, el Palau de la Música Catalana ha abierto sus puertas a una escena poco habitual en su escenario modernista: 31 FAM ha llevado su universo urbano al corazón de uno de los templos históricos de la cultura catalana, en una producción de Cruïlla que apunta a tener continuidad. En un espacio emblemático donde conviven la tradición coral y sinfónica con incursiones del pop, el rock, el jazz o el flamenco, el grupo sabadellense ha desplegado un directo íntimo y expansivo que ha reinterpretado su propio repertorio sin perder una pizca de identidad.
Para esta sesión uplugged, 31 FAM ha contado con una formación de banda excepcional: guitarra, bajo, percusión, teclado, tenoret, acordeón diatónico, violín, violonchelo y batería han tejido un paisaje sonoro amplio, cálido y sorprendentemente orgánico. El formato ha dialogado con la tradición de los MTV Unplugged y con propuestas actuales como la live session de DELLAFUENTE con “Rondo”, o como muchas de las Gallery Sessions, en definitiva, sesiones que han redefinido la forma de ver conciertos en pantalla. Pero aportando una atmosfera muy propia: las bases digitales han coexistido junto a texturas nuevas, trazadas con madera, cuerda y viento, y con ellas, las canciones han ganado matices y profundidad.
Para esta sesión unplugged, 31 FAM ha contado con una formación de banda excepcional: guitarra, bajo, percusión, teclado, tenores, acordeón diatónico, violín, violonchelo y batería han tejido un paisaje sonoro amplio, cálido y sorprendentemente orgánico
Desde su aparición, el grupo se ha consolidado como uno de los nombres pioneros de la nueva música urbana hecha en Cataluña, mezclando trap, reggaetón, R&B y pop contemporáneo. 31 FAM ha demostrado que la cultura catalana puede dialogar y reinterpretarse con los códigos actuales, incorporando expresiones y referencias propias en un imaginario compartido por una generación que ha crecido entre playlists, redes sociales y plazas de barrio.
El encuentro entre 31 FAM y el Palau de la Música ha funcionado como un juego de espejos entre tradición y presente. La arquitectura modernista, con su luz filtrada y su decoración minuciosa, ha enmarcado un directo que ha respirado calle, club y fiesta, y a la vez cuidado, detalle y escucha.
El encuentro entre 31 FAM y el Palau de la Música ha funcionado como un juego de espejos entre tradición y presente
El resultado ha sido algo más que una grabación, ha sido una declaración artística. Cada arreglo ha insinuado una voluntad de ir más allá del single inmediato, de explorar otras texturas sin renunciar al pulso generacional que los ha llevado hasta aquí. Ver y escuchar a 31 FAM en este formato ha revelado una banda en plena madurez creativa, capaz de transformar un hit urbano en una pieza casi cinematográfica sin perder frescura ni cercanía. Y ha dejado una sensación clara: la escena urbana catalana ha encontrado en ellos una voz que, cuando se atreve a cruzar espacios como el Palau, se vuelve todavía más potente.
