Joyce Manor (★★★★✩), breves pero contundentes, y otros discos de la semana
Crítica de música
El crítico de 'Guyana Guardian' analiza también los nuevos lanzamientos de Buzzcocks, Roberto Fonseca & Vincent Ségal y Hens

Joyce Manor

Joyce Manor (★★★★✩)
I used to go to this bar
Power pop-punk
Epitaph/Pias
La mano y el criterio de Brett Gurewitz se dejaba sentir en las últimas entregas de la banda estadounidense Joyce Manor, y este flamante I used to go to this bar no es una excepción. Gurewitz, además de mandamás de la discográfica que les edita, es el referencial guitarrista de Bad Religion. Con ello, el trío californiano ha visto refrendado en cierto sentido su ya musculoso punch desde su nacimiento en el 2011, al dotarle de una mayor dimensión que sin duda les vehiculará a una sonoridad en directo para grandes espacios y audiencias. En este viraje sonoro tiene algo que ver la presencia de tres baterías (entre ellos, Joey Waronker de Oasis o R.E.M.) Y un percusionista de lujo como Lenny Castro.
En los nueve temas que contiene el álbum y que no superan la media hora de audición, los californianos hacen alarde precisamente de eso: decir, comunicar y compartir en poco tiempo una serie de razones musicales que llegan inevitablemente. Y ese es el principal cimiento de ese power pop que marida con el punk con una serie de aderezos que amplían su sabor. Así, junto a temas marca de la casa como Grey guitar se pueden percibir coordenadas new wave en After all you put me through; hay algún detalle americana en la poderosa The Opossum , mientras que en All my friends are so depressed parece evidente la influencia de The Smiths junto a algún toque alt rock. En su propuesta sonora sin duda hay cierta nostalgia pero está muy bien vehiculizada a través de su contundente brevedad.

Buzzcocks (★★✩✩✩)
Attitude Adjustment
Rock
Cherry Red Records
Con este segundo álbum capitaneado por Steve Diggle tras el deceso del legendario Pete Shelley en el 2018, se mantiene el legado de la banda, además de seguir existiendo. El rasgueo guitarrero sigue allí inconfundible (como el solo en Just a dream I followed) y también una paleta más amplia de sonoridades, que a veces desemboca en cosas olvidables como Games.

Roberto Fonseca & Vincent Ségal (★★★★✩)
Nuit parisienne à La Havane
Latin.Jazz
Aerwork Records
El título Nuit parisienne à La Havane deja bastante claro el contenido de esta espléndida obra del pianista cubano (que pone ocasional voz como en Nuit parisienne) y el chelista galo. Una música cinemática por naturaleza y en la que se abrazan la rítmica cubana con aromas latinos, jazzy, clásicos o de la chanson, mandando siempre una fluida libertad.

Hens (★★★✩✩)
Una mudanza
Pop
Altafonte
Con las guitarras eléctricas en primera línea, la nueva obra de Hens apuesta por una sonoridad directa y orgánica sobre la que cabalga una propuesta pop con ganas de agitar las salas. La lírica del segoviano gira en torno a la llegada de la madurez a lo largo de 13 cortes con desnuda honestidad (El que no sabe estar con nadie) o melancolía (Aquí estoy yo).
