‘Josephine’, sobre el trauma infantil de ser testigo de una violación, cosecha aplausos en la Berlinale
Festival de cine de Berlín
Channing Tatum, Gemma Chan y la niña Mason Reeves protagonizan el filme de la cineasta brasileño-estadounidense Beth de Araújo, premiado ya en el festival de Sundance

La cineasta Beth de Araújo, flanqueada por Channing Tatum y Gemma Chen, con la actriz infantil Mason Reeves, en la gala de estreno en el Berlinale Palast de su película 'Josephine', el 20 de febrero

Una mañana, Josephine, una niña de ocho años, y su padre van al parque a jugar al fútbol. Bromeando, se separan unos momentos, y la niña presencia cómo una mujer es violada. El padre persigue al agresor y llama a la policía. Al trauma de la niña por lo que ha visto y no entiende se suma su condición de único testigo, que la llevará a declarar ante el tribunal. La madre y el padre chocan al intentar ayudarla de distinto modo, y ella se vuelve agresiva y asustadiza.
Salvas de aplausos saludaron el final de la proyección a la prensa de Josephine , desgarradora película de la cineasta brasileño-estadounidense Beth de Araújo que cerró este viernes la lista de 22 títulos a concurso por el Oso de Oro y los Osos de Plata en la Berlinale, el festival de cine de Berlín.
La trama está inspirada en una experiencia personal de la realizadora. “Es el recuerdo de un hecho: cuando yo tenía ocho años, mi padre y yo interrumpimos una agresión sexual en el Golden Gate Park de San Francisco”, explicó De Araújo en rueda de prensa.

“Quería explorar la intersección entre la hipervigilancia irrazonable y el miedo razonable que tenemos al caminar por el mundo”, dijo la directora, que desveló su conmoción al descubrir que los niños a partir de cinco años ya puede declaran en juicios de delitos sexuales. Ella, en su infancia, no tuvo que hacerlo; declaró su padre, pues ambos habían sido testigos.
Protagonizan el filme la actriz infantil Mason Reeves (Josephine) –a la que la directora descubrió en un mercadillo–, Channing Tatum (el padre) y Gemma Chan (la madre), además de Philip Ettinger (el violador) y Syra McCarthy (la mujer agredida).
Es un drama familiar psicológico –en su terror, Josephine ve al violador en su habitación–, pero también un thriller judicial que deja al espectador sin respiro, y plantea muchas preguntas sobre cómo la sociedad y la justicia gestionan este tipo de delitos. Ganó en el festival de Sundance el Gran Premio del Jurado y el Premio del Público en la categoría de drama estadounidense, y este es su estreno internacional. Es el segundo largometraje de De Araújo tras El club del odio (2022).

Polémica durante el festival
En la rueda de prensa hubo un momento de tensión por una pregunta sobre la carta de 80 artistas contra la Berlinale por Gaza
La rueda de prensa –en la que Mason Reeves acertadamente no participó– fue parca en contenido. Tatum dijo que su hija tiene su apoyo para defenderse físicamente si es necesario. “Si alguien está haciendo algo que tú le pides que no haga y no te escucha, tienes todo el derecho a protegerte y yo te apoyaré siempre. Y con mi hija no os metáis”.
Al ser preguntado por la carta de 80 artistas contra “el silencio institucional de la Berlinale sobre el genocidio de los palestinos”, un periodista israelí pidió en voz alta recordar las masacres de Hamas, Tatum no dijo nada, y la moderadora dio paso a la siguiente pregunta.
Este viernes, última jornada de presentaciones antes del fallo de los premios este sábado, se proyectó también la película semidocumental Yo (Love is a rebellious bird), de los directores Anna Fitch y Banker White, en la que Fitch es también protagonista.


