Rosalía conquista el Brit a mejor artista y firma en Manchester su última actuación antes del inicio de su gira
Los premios de música británicos
La de Sant Esteve Sesrovires interpretó 'Berghain', el primer sencillo de su último álbum, 'Lux'

Rosalía habla en el escenario tras recibir el premio a la Artista Internacional del Año durante los Premios BRIT 2026 en el Co-op Live Arena
Si algo dejó la noche del pasado sábado en el Co-Op Live de Manchester fue una imagen poco menos que habitual en la historia reciente de la música española: la de Rosalía, alzando el Brit Award a Artista Internacional del Año. En casi medio siglo de los premios de la música británica, ningún artista español había logrado ese reconocimiento. La industria inglesa, más bien hermética en sus grandes categorías, colocó a la Sant Esteve SesRovires en el centro de su escaparate anual.
La artista catalana acudió de invitada y además nominada a Mejor Artista Internacional, una categoría que reunía a figuras de renombre en todo el mundo. La decisión de la Academia británica la situó por delante de nombres de no poco peso comercial y mediático, como Bad Bunny, Taylor Swift o Lady Gaga.
Rosalía subió al escenario para agradecer el galardón con un discurso breve, centrado en la defensa de la música en español y en la diversidad cultural. La catalana aseguró que era “un honor” poder llevar su música fuera de casa, agradeció al resto de compañeros de la industria que “hacen música en español” y pidió seguir celebrando “las diferentes culturas y los diferentes lenguajes”. El premio llega pocos meses después de la publicación de su último álbum, Lux.
Asimismo, Rosalía firmó una de las actuaciones más comentadas de la noche, en la que eligió el tema Berghain, el primer sencillo del nuevo álbum, al que llevó a un terreno distinto, más ravero, al de su versión de estudio. Arrancó con una puesta en escena acompañada por una orquesta, para después tensionar la pieza hacia una propuesta más cercana a la electrónica de club en un escenario dispuesto como un cubo en el centro del recinto, donde también irrumpió la artista islandesa Björk.
La conexión con el público británico se terminó de sellar en un intercambio breve con el maestro de ceremonias, el cómico Jack Whitehall. Al preguntarle cuántos idiomas había incorporado en ‘Lux’, Rosalía respondió: “La pregunta del millón. Trece o catorce, ya no lo sé”. Whitehall le propuso añadir uno más, el mancuniano, en su próximo trabajo. Ella recogió el guante con un “Sunshine” pronunciado con acento local, un guiño evidente al cantante Liam Gallagher, antes de declararse seguidora de la banda Oasis.
El contexto amplifica el dulce momento que pasa la cantante y compositora. Sucede que, desde noviembre, Rosalía ha reducido sus apariciones públicas al mínimo, y la actuación en Mánchester estaba rodeada de cierta expectativa precisamente por esa ausencia. Salvo cambios de última hora, el de ayer fue su último concierto antes de iniciar la gira mundial que arrancará el 16 de marzo en Lyon.
Entretanto, la artista británica Olivia Dean se proclamó como la gran vencedora de los premios al alzarse con un total de cuatro estatuillas, incluido un doblete en las dos categorías principales de la noche: Artista británica del Año y Álbum del Año por The Art of Loving.
