David Uclés: “Lo que se nos viene, políticamente hablando, va a ser fuerte, pero confío en el arte”
Libros
El escritor hace su primer acto en Barcelona por la publicación de la novela 'La ciudad de las luces muertas', con la que ganó el premio Nadal

El escritor David Uclésy el periodista Òscar López, en la biblioteca Jaume Fuster de Barcelona

Hacía falta inscripción previa para ir a ver este lunes a David Uclés en la biblioteca Jaume Fuster y, como era de esperar, las entradas se agotaron en un santiamén. Es normal, es el primer acto público que el escritor realiza en Barcelona tras ganar el premio Nadal con la novela La ciudad de las luces muertas (Destino) y sus lectores no querían perderse algo así. A juzgar por los aplausos y las constantes carcajadas, no salieron decepcionados. ¿Cómo hacerlo, si hubo hasta música en directo? “Antes, tocaba de vez en cuando en algún acto, pero era raro. Tenía que ser una ocasión especial. Ahora lo voy a hacer siempre, para dedicárselo a todos esos críticos a los que no les gusta”.
Durante poco más de una hora, el autor conversó largo y tendido con el periodista cultural Òscar López, director y presentador del programa literario Página Dos, que desde el primer momento se interesó por su salud mental, no solo por el éxito (y lo que este acarrea) de La península de las casas vacías y esta última novela -que ya lleva tres ediciones en castellano y dos en catalán-; también por el linchamiento en redes de los últimos meses. “Desde hace unos días, una chica me lleva las redes, porque me di cuenta de que estaba enganchado y no tenía apenas tiempo para leer, ir al cine o simplemente aburrirme”.
Antes, tocaba de vez en cuando en algún acto. Ahora lo voy a hacer siempre, para dedicárselo a todos esos críticos a los que no les gusta”
Uclés habló de su novela, y de grandes escritoras que aparecen en sus páginas y a las que admira, como Carmen Laforet, Montserrat y Mercè Rodoreda. “De este libro solo me arrepiento de no haber escrito más sobre Serrat y de no haber sacado a Maruja Torres, porque no supe hasta más tarde que era de Barcelona”. Pero esta no fue su única confesión de la tarde. Desde ayer, ya sus seguidores saben que es incapaz de escribir o de mantener una conversación si a sus espaldas hay una puerta abierta; que viviría en Barcelona “de no ser por el funcionamiento de Rodalies”; y, también, que uno de los temas que más le interesan en la vida y en la escritura, tal y como refleja en algunos pasajes de este mismo libro, es el VIH.

“Como hombre homosexual, estoy muy concienciado y hace tiempo que cada año me hago pruebas para asegurarme que todo está bien. Incluso si no tengo relaciones sexuales, pero esto me da tranquilidad”, explicaba, a la vez que no descartaba que un futuro libro pudiera dedicarlo a esta temática. El propio Òscar López le animó a ello, asegurando que eso tenía, incluso, un sentido literario y argumental: “Ya has escrito de la guerra civil, con este libro te enfocas en la posguerra y, luego, tocaría la Transición, y por esa época el sida estaba en pleno apogeo”.
Sobre el futuro político también tuvo tiempo para hablar. “Espero equivocarme, pero la derecha democrática podría desaparecer en unos años. Nos centramos demasiado en lo que votan los mayores, y deberíamos fijarnos más en los jóvenes, y un gran grueso se inclina cada vez más por Vox. Lo que se nos viene, políticamente hablando va a ser fuerte, pero yo confío en el arte, que ayuda a cambiar más el mundo que los discursos políticos”.
