Maggie Gyllenhaal, directora de '¡La novia!': “Todos sentimos que tenemos una parte monstruosa”
Entrevista
La realizadora y actriz estrena su segundo filme tras la cámara, una historia que recicla libremente la versión que James Whale dirigió en 1935

Maggie Gyllenhaal posa durante la première de la película ¡La novia! En Nueva York

Ha actuado en unas 50 películas y ha dirigido dos. Y aunque no le ha ido para nada mal delante de la cámara, obteniendo una nominación al Oscar en 2010 por Corazón rebelde la repercusión que ha obtenido cuando se ha colocado detrás ha sido mucho más contundente. La hija oscura, su debut como realizadora en 2021, fue candidata a tres estatuillas doradas, incluyendo una para ella como mejor guion. Y su regreso con ¡La novia! No pasará desapercibido. Con un elenco impresionante que incluye a Christian Bale, Penélope Cruz, Annette Bening e incluso su propio hermano, Jake, el filme recicla libremente el que James Whale dirigió en 1935 con una mirada feminista, y una meticulosa recreación de época que no deja de sentirse muy contemporánea.
¿Cuál fue su inspiración para crear esta película?
Es muy simple, vi la original, La novia de Frankenstein de James Whale. No sé si la recuerdas, pero la novia no está allí. Solo aparece por dos minutos y no dice ni una sola palabra. Me pregunté mientras la miraba qué era lo que pensaba o sentía ella. Si uno se pone a pensar se da cuenta que no podemos saber qué es lo que les pasa por la cabeza a las mujeres en las películas que se hicieron mucho tiempo atrás. Y esa fue la principal fuente de inspiración, sobre todo porque La Novia se despierta en una situación totalmente insana, después de que le han devuelto la vida sin pedirle permiso, para convertirse en la esposa de alguien que no conoce.

Mary Shelley tiene una gran presencia en el filme...
Cuando vi la película y me quedé tan impresionada, me interesé tanto en el rompecabezas que eso generó en mí que pensé que tenía que investigar más sobre la historia y su mitología. Así que leí el libro. Lo curioso es que yo estudié Letras y me recibí, pero nunca leí Frankenstein. Es un libro increíble y cuando lo cerré después de terminar la última página, tal vez peligrosamente me pregunté si tal vez Mary Shelley se quedó con ganas de contar algo más, que no solo no se pudiese publicar en 1820 sino que tampoco fuese posible pensar. Fue entonces que me cuestioné qué pasaría si me animara a imaginar qué más podría haber tenido en su cabeza esta mujer radical. Y una vez que le invité, no se fue más, se convirtió en una inspiración constante y real para mi. A veces me gusta pensar que ella habló a través mío. Por eso en mi casa, cada vez que una puerta se cierra de un portazo por un golpe de viento, solemos decir que es Mary Shelley...
Como personaje resulta muy interesante....
Ella es una provocadora. Le importa el amor, pero no del dulce y amable. Es totalmente salvaje, y quiere que la Novia encuentre su propia voz y libere su corazón y su mente. Suelo tomar palabras prestadas de Jessie y ella hace lo mismo conmigo, que es algo que ocurre cuando dos personas se admiran mutuamente. Y yo siento que la Novia hace precisamente esto con Mary Shelley, que es la que le muestra todas las opciones que tiene. Gracias a ella la Novia siente que hay toda una vida que vale la pena vivir, y decide aprovecharla. Algo similar se dio con Jessie en nuestra relación artística. Hubo muchas cosas que ella hizo en esta película porque le pude dar el espacio y la libertad para intentarlo. En cierta forma yo fui su Mary Shelley. Pero también puedo ser muy estricta. Cuando sentía que tomaba un camino equivocado, no dudaba en hacérselo saber.
¿Cómo fue su colaboración con Jessie?
Fabulosa. Es muy raro tener una comprensión tan cabal con tu protagonista y el mismo nivel de energía. Fue algo muy valioso para mi. La verdad es que cuando escribí el guion traté de no pensar en ningún actor en particular, pero Jessie siempre estuvo en mi mente, aunque nunca tuve en claro de que manera le iba a interpretar, ni tampoco sabía exactamente cómo tenían que hacerlo los demás. Jessie me confesó que cuando leyó el guion por primera vez ella tampoco tenía la menor idea de cómo encarar el papel. Pero lo descubrimos juntas. Nos tomamos de la mano y nos lanzamos a un viaje compartido, sabiendo que lo ibamos a descubrir, con ansias de saber quienes íbamos a ser cuando terminaramos juntas este viaje. Y la verdad es que la experiencia nos transformó por completo.
Shelley es una provocadora. Le importa el amor, pero no del dulce y amable. Es totalmente salvaje, y quiere que la Novia encuentre su propia voz
¿Siente que tuvo que darle un nuevo significado a lo que se considera monstruoso?
Yo creo que todos sentimos que tenemos una parte monstruosa, cosas que nos han dicho que no están permitidas. Eso es algo que nos asusta y sentimos que tenemos que liberarnos de ellas. En ese sentido, esta película es una celebración de todas las partes de todos nosotros que no caben dentro de la caja que nos impone la sociedad. Estos aspectos monstruosos pueden ser verdaderamente aterradores. Solemos no pensar en ellos, y simplemente nos escapamos. Podemos pasarnos la vida huyendo o podemos enfrentarnos a ellos y darle la mano a nuestro monstruo interior. Yo tengo muchas facetas que me aterrorizan, pero cada vez que he sido capaz de confrontar a alguna de ellas, es cuando la cosa se vuelve interesante. Es un lugar muy estimulante para comenzar a desarrollar una película. Para mí lo monstruoso es muy atractivo, sobre todo para una historia de amor. También lo es para una de horror, o una de fantasmas, todos los géneros con los que hemos jugado aquí. La monstruosidad es lo que hace que la propuesta cobre vida. También hay personajes en el filme que no regresan de la muerte y hacen cosas monstruosas sin ningún remordimiento, como Lupino, el capo mafioso. Eso contrasta con La Novia y Frank. Es mucho mas divertido subirte al convertible con ellos y acompañarles en su historia de amor. En cualquier caso, comenzamos el filme diciendo que el libro original fue escrito como un reto. Y la película también lo es. Te propone que dejes de huir y le des la mano a tu monstruo interior, y que no lo hagas solo en tu cuarto, sino en una sala de cine llena de gente para que sea una experiencia comunal, casi como ir a un concierto, en el que todos puedan conectarse al ritmo de sus propios monstruos.
¿Cómo eligió la forma en que estos personajes se tenían que ver?
Frank y La Novia son los que imponen el tono de la película y luego eso se contagia a los otros personajes. Su aspecto es icónico, son parte de nuestra mitología cultural. Quería que fueran una combinación entre algo inmediatamente identificable como icónico y a la que vez que fuese muy real, conectado a la historia y a la humanidad de lo que estábamos contando. Si vas a tener puesto un vestido durante toda la película, este tiene que exhibir vida, tener sudor, sangre y jirones, pero a la vez tiene que ser icónico. Para el maquillaje de Frank, era importante que no fuese un disfraz de Halloween, sino que de verdad luciera como que tu mentón ha sido cosido a tu cuello. Y en cuanto a Jessie, nos interesaba que la atención estuviese puesta en la historia pero también crear algo que fuese tan bello como monstruoso. Por otro lado, intentamos que todos mantuvieran el mismo vestuario durante toda la película, como si fuese una novela gráfica. Creo que Peter y Penélope se cambian la ropa una vez.

Incluso su manera de encarar la música es inusual...
Me pasé 4 años trabajando en esta película. Cuando hice “La hija oscura” no pude agregar la música hasta que tuve una idea muy clara de cómo iba a ser el filme, y algo similar me pasó en este caso. No es que tuve que esperar a tener el filme terminado, pero si a tener en claro en mi cabeza que era lo que quería lograr. Fue algo que fui descubriendo a lo largo del proceso. Ponerle música a “¡La novia!” Fue muy complicado porque tiene un lenguaje cinematográfico completamente nuevo. No creo que quepa en ningún género. Me encanta Tim Burton, pero esta no es una película de él. Hubo temas musicales que descarté porque me di cuenta que funcionaban para una película que te resulta familiar. En cambio no hay nada que conozcas en este filme, al menos no musicalmente. Por eso combiné a Sonic Youth con la Filarmónica de Nueva York.
¿Cómo eligió al elenco?
Creo que hay muy buenos actores en el mundo, pero solo unos pocos son brillantes. Habiendo trabajado como actriz durante muchos años, eso es algo en lo que pienso mucho y que me parece clave en una película. Si hay un filme muy bueno pero las actuaciones son malas, no lo soporto. Por eso la actuación es clave para mi. Así que recurrí a la gente que pensé que iba a tener que aprender algo sobre sus propios corazones y mentes como artistas, para que pudieran interpretar a estos personajes, y a la vez aprendieran conmigo a lo largo del proceso.