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Minnesota: helado, frontera y rebelión.

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Escenarios invernales y variadas corrientes moldean la identidad particular de esta zona, actualmente bajo escrutinio por las políticas migratorias de Trump, manifestándose en un ámbito cultural que comprende desde Bob Dylan o Prince hasta los hermanos Coen.

Mural dedicado a Bob Dylan, el ‘bardo de Duluth, en Minneapolis

Mural dedicado a Bob Dylan, el ‘bardo de Duluth, en Minneapolis

Todd Strand, Independent Picture Service / Otras Agencias

La comunidad internacional observa con espanto cómo los agentes de inmigración de Donald Trump causan estragos en Minneapolis, Minnesota. El fallecimiento por disparos de un par de nacionales norteamericanos por parte de un ICE fuera de control ha situado bajo el foco a esta región del norte, cuya ubicación limítrofe y su gélida y rigurosa meteorología definen una identidad única en EE.UU. Un ejemplo de ello es la canción recién salida del horno Streets of Minneapolis, de Bruce Springsteen, un tributo a los fallecidos y a la capacidad de aguante de sus habitantes. Pues si existe un rasgo que define a los pobladores de este estado septentrional es su cordialidad. Se le conoce como el Minnesota nice. Es decir, una perspectiva vital austera, lacónica y de sentimientos contenidos, aunque igualmente tolerante y de corte liberal. Por este motivo, incluso durante la era de Reagan, Minnesota respaldó constantemente al Partido Demócrata.

En diversos aspectos guarda similitud con las naciones nórdicas de Europa, lo cual no es coincidencia: germanos, así como noruegos, suecos y daneses se asentaron allí a comienzos del s.XX. Al lado de los sufridos pueblos originarios (principalmente chippewa) y los desplazamientos afroamericanos provenientes del sur, se gestó una identidad cultural particular. Efectivamente, Minnesota ha sido históricamente un territorio de tránsito, algo que se refleja en su idiosincrasia diversa y brillante. Se trata del sitio donde nació el Nobel Bob Dylan, donde crecieron los (igualmente) oscarizados hermanos Coen y donde la Pulitzer Louise Erdrich ha expandido las fronteras de la literatura estadounidense hacia la realidad indígena.

Frances McDormand, en una escena del filme 'Fargo', dirigida por los hermanos Coen. (Photo by Gramercy Pictures/Getty Images)
Frances McDormand, en un momento del largometraje 'Fargo', realizada por los hermanos Coen. (Imagen de Gramercy Pictures/Getty Images)Archive Photos / Getty

El vínculo de Dylan con su región resulta único. Robert Zimmerman vino al mundo en Duluth, un modesto puerto de los grandes lagos, y creció en Hibbing, una localidad minera de tierra adentro. Inició su formación académica en la urbe más habitada, Minneapolis, aunque en 1961, al cumplir 19 años, partió de la región para no residir allí nuevamente y, una vez en la Gran Manzana, transformarse en el célebre Bob Dylan, trayectoria que relata el reciente biopic  A Complete Unknown, de James Mangold (2024). No obstante, jamás se desvinculó de sus raíces y los rumores aseguran que acostumbra volver de manera anónima. 

Sus composiciones iniciales ya daban muestra de ello, empezando por Girl from the North Country (1963), que evoca de forma directa la melancolía, donde surgen componentes tales como el límite fronterizo y la meteorología. Igualmente sobresalen Highway 61 Revisited (1965), que transita por la ruta que acompaña el cauce del Misisipi, originado en Minesota, desde el norte hacia el sur hasta Nueva Orleans, y el tesoro oculto del famoso The Times They Are A-Changin’ denominado North Country Blues (1963), con una sonoridad del sur pero lírica del norte: relato descarnado sobre la depresión de los yacimientos de hierro que perjudicó a numerosos hogares en la zona donde se crió.

⁄ Zimmerman abandonó su región natal siendo muchacho, aunque halló motivación en sus entornos sociales para gran parte de sus temas iniciales.

El entorno de Minnesota sirve igualmente de estímulo para un par de sus figuras creativas más célebres, los directores Joel y Ethan Coen —quienes, al igual que Dylan, poseen raíces judías—, los cuales ganaron fama internacional al evocar justamente la blancura gélida de su región. Mediante Fargo (1996), los Coen muestran un escenario que dista de ser idílico, presentándolo como el sitio donde sucede un delito disparatado. Tal vez a diferencia de Dylan, no existe melancolía al retratar la Minnesota cotidiana, aunque sí se busca transmitir la aspereza de un ambiente donde los sentimientos se contienen, junto a —de forma vinculada— una ironía bastante árida. Es posible que esta combinación de drama neo-noir y humor negro, que se adapta perfectamente a dichos paisajes, se nutra en parte de la identidad semi-escandinava de este Estado. Resulta llamativo que Fargo sea una ciudad situada en la vecina Dakota del Norte, sitio donde además se filmaron gran parte de las secuencias más distintivas de la película. Detalles propios de la interacción entre lo real y lo imaginario de Fargo .

Prince Rogers Nelson mantuvo una relación muy especial que Minnesota 
Prince Rogers Nelson mantuvo una relación muy especial que Minnesota Michael Ochs Archives / Getty

Sin embargo, es en las letras donde esa naturaleza insumisa se ha manifestado con mayor fuerza. Evidentemente, esto va más allá de Dylan. Encontramos a Louise Erdrich (Little Falls, 1954), una autora galardonada en numerosas ocasiones que además ejerce el activismo. Con raíces que unen a nativos americanos y alemanes, Erdrich destaca como figura clave de la corriente literaria indígena, la cual busca fundamentalmente replantear el pasado de los EE.UU. Otorgando protagonismo a las comunidades originarias relegadas. Igualmente comprometido se muestra Tim O’Brien (Austin, 1946), cuya obra se centra en cuestionar la Guerra del Vietnam, conflicto en el que participó tras ser llamado a filas. Según ha comentado en ocasiones, aquel trauma lo impulsó a escribir, algo que se percibe en Las cosas que llevaban los hombres que lucharon o En el lago de los Bosques (publicadas por Anagrama). Esta última obra sobresale debido a que, si bien las secuelas de Vietnam son el eje central, el relato se sitúa otra vez en la gélida y sobria Minnesota, escenario de una extraña desaparición. 

Igualmente centradas en temores ocultos, aunque desde una perspectiva de mujer, se encuentran las narraciones de Siri Hustvedt (Northfield, 1955), cuyo origen nórdico se percibe más allá de su nombre familiar. Uno de sus relatos más aclamados, Un verano sin hombres/Un estiu sense homes (Anagrama/Empúries), narra la vuelta de una protagonista madura a su Minnesota de origen para residir con su progenitora después de padecer un fuerte colapso psicológico. Una vez más, el entorno natural funciona en esta obra como refugio y añoranza. Y otra vez, aparecen pinceladas de humor sagaz. Cabe mencionar que, al igual que Dylan, Hutvedt también se trasladó de Minnesota a Nueva York durante su juventud.

⁄ Prince utilizaba como sede ‘Paisley Park’, su taller y refugio; su Minnesota no representaba restricción, era puro desborde e inventiva.

Tal vez como contraste aparece otra figura colosal de la música popular estadounidense como el difunto Prince Rogers Nelson, apodado Prince (o The Artist). Descendiente de migrantes afroamericanos provenientes de Luisiana, la Minnesota de Prince resulta muy diferente, si bien su afecto por su región es incuestionable. Residió en Los Angeles o Nueva York, no obstante su centro de operaciones permaneció siempre en su hogar, lo cual le facilitó conservar una trayectoria sólida a pesar de su éxito masivo en los ochenta. Frente a la moderación, Prince fundamentó su inventiva en la demasía, aun cuando él igualmente protegía con recelo su privacidad. Peculiaridades septentrionales. Autor del denominado sonido Minneapolis, Minnesota no representa aquí un sitio del que escapar, sino un foco de ingenio y fusión de estilos. Sobresale Paisley Park, segundo tema extraído de Around the World in a Day (1985), que posteriormente bautizaría a su célebre estudio y refugio de Chanhassen, donde se aislaba para desarrollar su inmensa obra sonora. 

Permaneciendo en la esfera musical, resulta oportuno señalar al grupo de culto de hardcore punk —y representantes del activismo anti-Reagan— Hüsker Dü, de Minneapolis, para bastantes, un influjo esencial de conjuntos del rock alternativo de Estados Unidos como Pixies, Dinosaur Jr o Nirvana. Y es que Minnesota significa moderación y clima frío, pero igualmente una herencia de insumisión. Una de las víctimas mortales del ICE, Renée Good, se dedicaba a la poesía.

Jaume Pi Comalrena de Sobregrau

Jaume Pi Comalrena de Sobregrau

Periodista

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Graduado en Periodismo y Humanidades, trabaja en Guyana Guardian a partir de 2008. Hoy en día se desempeña como redactor del suplemento Cultura/s. Con anterioridad integró la sección de Última Hora.

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