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Félix de la Concha, el pintor del espacio-tiempo

ARTE

La Térmica Cultural acoge la mayor exposición del artista en España, paisajes, retratos y series en las que los pozos mineros adquieren el protagonismo

Félix de la Concha, 'Torres Blancas. En la terraza, de fin a inicio de la temporada de piscina’, detalle 

Félix de la Concha, 'Torres Blancas. En la terraza, de fin a inicio de la temporada de piscina’, detalle 

La Térmica Cultural

En sus lienzos, los pintores recogen la luz y las sombras, los colores y también su ausencia, los objetos, las personas, los paisajes. Y en el caso de Félix de la Concha, también el tiempo. ¿Cómo se atrapa en la pintura algo tan inaprensible? Ahí va un ejemplo: en Doce días para doce noches , Félix de la Concha muestra el transcurrir de las horas del sueño, un tiempo que ni siquiera percibimos de forma consciente. Lo hace a través de doce pinturas en las que registra las arrugas en las sábanas y en las almohadas de su cama tras pasar la noche en ella. 

Es la primera obra que se ve en Coreografias de la atención , una exposición con ochocientas piezas distribuidas en dieciséis series. Está en La Térmica Cultural, en Ponferrada, León, hasta finales del mes de mayo, y se completa con un programa de actividades en el que participarán el cineasta Isaki Lacuesta, el arquitecto Juan Herreros y la cantante Alondra Bentley.

Félix de la Concha: ‘Doce días para doce noche' ’
Félix de la Concha: ‘Doce días para doce noche' ’La Termica Cultural

EL SUEÑO NOCTURNO. El artista pintó, durante doce días seguidos, las sábanas de su cama tal y como quedaban tras el sueño nocturno. Cada lienzo debía hacerse en un día y finalizar antes de la noche siguiente. Es una muestra de cómo el pintor recoge el paso del tiempo. Es la primera obra que se ve en la exposición Coreografías de la atención.

“En esta exposición hay más de treinta años de trayectoria entre España, obras de los años en Roma y también de la etapa americana, que continúa, aunque yo ahora estoy aquí”, dice Félix de la Concha, que vivió dos décadas en Estados Unidos. En la inauguración de la muestra, el pintor estuvo acompañado por la comisaria de la misma, Nieves Acedo, y por el arquitecto Jens Richter, de Estudio Herreros. 

Este estudio, que tiene proyectos tan destacados como el nuevo Museo Munch en Oslo, ha diseñado la exposición de forma que queda liberada la arquitectura industrial en la que se inserta, que es la de una antigua central térmica.

Félix de la Concha: ‘Pozo Julia' 
Félix de la Concha: ‘Pozo Julia' La Térmica Cultural

LA ANTIGUA MINA. Esta serie está dedicada al Pozo Julia, una antigua mina de carbón en la localidad berciana de Fabero, en León. El protagonismo es para el castillete del pozo, que es parte de la estructura que ponía en funcionamiento las jaulas, una especie de ascensores para que bajaran y subieran los mineros, así como material y vagonetas.

En Coreografías se puede ver, por primera vez en España, la obra Fallingwater en perspectiva. Panorama del salón de la casa de la cascada. Son ocho lienzos del salón de la célebre casa diseñada por Frank Lloyd Wright en Pensilvania y cuya calidez invita a quedarse para siempre dentro de ellos. También se estrenan dos proyectos: Diario de pintura autista , una serie con ciento noventa y cinco piezas sobre autos en las calles de varias ciudades, y Retratos desde el Pozo Julia. 

Se trata de doce retratos pintados entre 2022 y 2024 en Fabero, una localidad minera cercana a Ponferrada, que se añaden a los retratos con conversación que Félix de la Concha ha hecho en otras ocasiones, como con supervivientes del Holocausto, con personas centenarias de Bilbao y con vecinos del pueblo mexicano Villa de García, y de Balat, un barrio de Estambul.

Félix de la Concha: ‘Torres Blancas. En la terraza, de fin a inicio de la temporada de piscina’
Félix de la Concha: ‘Torres Blancas. En la terraza, de fin a inicio de la temporada de piscina’La Térmica Cultural

UNA VISTA CASI INFINITA. Esta obra abarca veintiséis piezas pintadas en este famoso edificio de estilo brutalista firmado por el arquitecto Francisco Javier Sáenz de Oiza y situado en Madrid. La obra fue pintada entre 2020 y 2021 y es parte de la colección del artista.

Los protagonistas de estos retratos son hombres y mujeres que han trabajado en la minería del carbón. Se incluyen audios con sus testimonios. Entre ellos está el de Valentín Alfonso Canedo, retratado con un polo verde del que sólo emerge un brazo y que explica que el otro lo perdió en un accidente en la mina; o el de Isabel García, viuda de minero y madre de siete hijos. 

Las conversaciones se han recogido en doce cortos documentales que son la memoria de una época. El origen de Retratos desde el Pozo Julia fue la participación de Félix de la Concha como profesor en la Residencia de Creación Artística CIAN-Fabero, impulsada por el escultor Tomás Bañuelos, y por la que han pasado artistas tan relevantes como Antonio López.

De la Concha está ahora inmerso en un proyecto en el Vivero de Estufas del Retiro. Antes de que se dé a conocer este nuevo trabajo, en La Térmica Cultural se podrán descubrir algunas de sus obras más conocidas, como Nueve meses en Donna Olimpia , treinta y cinco paneles dispuestos en una larga fila que invita al paseo demorado, como si se estuviera en ese barrio de trabajadores romano; o Diario de interiores , cincuenta y cuatro lienzos del interior de la mansión Clayton, en Pittsburg, del magnate del acero Henry Clay Frick. 

Las vidrieras, sillas ricamente tapizadas, camas de maderas nobles, relojes y candelabros dorados de estos lienzos contrastan con la obra que está justo al lado, Alrededor de la casa de mi abuela , diez pinturas de esa casa humilde, con sus paredes traseras y sus humedades, que el artista realizó siguiendo un mapa topográfico y temporal dibujado sobre la espiral de Fibonacci. 

“El tiempo es un componente que está en mi obra pero, además, al pintar del natural, al estar siempre delante de lo que estoy pintando, también necesito un tiempo. Por eso, tanto al pintar arquitecturas como retratos, ese momento que capto es único”, dice Félix de la Concha, pintor del espacio-tiempo.

A SU AIRE (LIBRE)

La relación de Félix de la Concha con las personas, los paisajes y las arquitecturas que pinta es una relación directa. Cuando pinta todo eso, siempre está delante, observando, registrando las variaciones en la luz, los cambios en una cara, el viento que agita ropas, ramas, sembrados. Félix de la Concha es un pintor al aire libre y es un pintor de conversación, en el caso de sus retratos a personas de las que también recoge sus testimonios en audio y en vídeo.

 Además, Félix de la Concha es un pintor a su aire. Y así lo ha sido desde que no completó sus estudios en la Facultad de Bellas Artes al dejar dos asignaturas pendientes: Pintura y Pintura de paisaje, que es justamente su especialidad. Nacido en León en 1962, de padre cántabro, un ingeniero que se trasladó a la provincia leonesa para construir el embalse de Bárcena, en el Bierzo, y de madre ponferradina, De la Concha tuvo clara su vocación muy pronto y en cuanto pudo se fue a Madrid para estudiar en la Universidad Complutense. 

El pintor Félix de la Concha
El pintor Félix de la ConchaLa Térmica Cultural

Su primer reconocimiento llega en 1985, cuando recibe el Premio del Público en la Primera Muestra de Arte Joven, expuesta en el Círculo de Bellas Artes. Cuatro años después, recibe la beca de la Academia de España en Roma y empieza su etapa italiana, que durará cinco años. De Italia se traslada a EE.UU. Allí vivirá dos décadas, hasta su vuelta a España. Sigue muy ligado a ese país, donde ha realizado obras clave en su trayectoria como Fallingwater en perspectiva, varios lienzos que son el resultado de dos años pintando la Casa de la Cascada, de Frank Lloyd Wright; y A contrarreloj. A Race Against Time, para el Frick Art Center. Ambas se pueden ver en la exposición de La Térmica Cultural.

 Entre los proyectos de Félix de la Concha destacan también sus Odiseas, una especie de diarios de viaje que pinta alla prima, en una sola sesión. Egipto, Dinamarca o Cuba han sido algunos de los lugares elegidos para estas series de pequeño formato. De la Concha es un pintor viajero y en su pintura hay paisajes y personas de países como México, Turquía, Nicaragua, Argentina y República Dominica

Félix de la Concha Coreografías de la atención La Térmica Cultural Ponferrada León latermicacultural.es Hasta el 31 de mayo