El torneo de los mejores con la final de los mejores. Carlos Alcaraz, número 1 del mundo, y Jannik Sinner, número 2, tanto monta, monta tanto, buscarán este domingo (18.00 horas) en Turín el título en las ATP Finals. El pulso infinito entre el español y el italiano tendrá un nuevo episodio. No por previsible menos esperado. No por repetido menos deseado. Alcaraz alcanzó la final tras someter al canadiense Felix Auger-Aliassime por 6-2, 6-4 y Sinner se ganó el billete tras batir a Alex de Miñaur por 7-5, 6-2.
Lo que se vivió en Roland Garros. Lo que se disfrutó en Wimbledon. Lo que se jaleó en el Open de Estados Unidos. Esos momentos de tenis de alto impacto se repetirán al pie de los Alpes. En Francia remontó Alcaraz. En Inglaterra se desquitó Sinner. En Nueva York fue superior el del Palmar. ¿Y en Turín? Se prometen emociones fuertes porque si el italiano suele ser casi infalible bajo techo estos son los desafíos que empujan al murciano a seguir subiendo su nivel.
El murciano buscará su noveno título del año y convertirse en el tercer español en conquistar este torneo
Ante Auger-Aliassime el murciano mantuvo el tono de toda la semana, en la que cuenta sus partidos por triunfos. Tuvo que trabajarse la victoria, por supuesto pero lo hizo rozando la perfección. No dio tregua a su contrincante desde el primer punto. Siempre mirando hacia adelante, impactando la bola con convicción y presionando. Intentó el canadiense, que ha mejorado en cuanto a consistencia, resistir ese ritmo pero se le hacía imposible.
Pese al apoyo del público italiano Auger-Aliassime se vio enseguida abajo. Asistía a un recital que derivó en el 6-2 del primer set a favor del murciano en 37 minutos. Con 13 golpes ganadores y apenas dos errores Alcaraz estaba siendo un ciclón.
Aunque después bajó una pizca su rendimiento (el rival también juega) el español sentenció al quebrar el saque del canadiense para llevarse el segundo acto y el partido por 6-4. Y además no se desgastó mucho pues estuvo en pista 1 hora y 23 minutos.
Solo dos españoles se han erigido como campeones en el torneo de maestros. Son Manolo Orantes y Àlex Corretja. Rafa Nadal, que siempre llegaba exhausto a estas alturas de temporada, nunca lo consiguió. Alcaraz quiere ser el tercero.
Antes Sinner había dado cuenta de Alex de Miñaur en 1 hora y 52 minutos. Es la decimotercera victoria de Sinner ante De Miñaur…en trece partidos. Tremendo el balance, como lo es el hecho de que el número 2 del mundo lleve nueve victorias consecutivas sin perder ni un set en la competición, en la que es el campeón vigente.
Y mira que esta vez De Miñaur lo intentó todo. Arriesgó, se fue a la red, luchó, corrió de lado a lado como un jabato y dio su mejor versión mientras le aguantó la mentalidad. El primer set fue magnífico por parte de ambos tenistas. Sinner, con su potencia habitual, tiraba ángulos inverosímiles. De Miñaur, dispuesto a dar la cara, conectaba voleas de bella factura. Ambos gozaron de oportunidades de break. El australiano desperdició un 0-40 y el italiano prácticamente tuvo una ocasión en cada juego al resto. Hasta que al final, a la octava, Sinner pudo romper el saque del rival. Con 6-5 y servicio certificó la manga inicial. Le costó 66 minutos pero ya la tenía en el bolsillo.
Con los antecedentes entre los dos jugadores lo lógico era pensar que De Miñaur no le podría dar la vuelta a la situación. No lo logró. Ni siquiera estando soberbio había podido con un Sinner de cemento armado. Por eso el segundo set tuvo mucha menos historia. El italiano aprovechó la ola para romperle el saque de entrada a un De Miñaur cada vez más desbordado y puso la directa como un cohete. De la pugna por cada punto a una exhibición, pese a los esfuerzos del aussie . Del diálogo de raquetas a un solo de guitarra.
Nada podía frenar a Sinner y nada pudo frenar a Alcaraz. Son los dos mejores del mundo con diferencia y este domingo se verán las caras por sexta vez este año, decimosexta en el total. El balance es favorable al murciano. 10-5 en el global y 4-1 en 2025. Busca el español una corona que le falta.
