La esposa del delegado de campo del Real Madrid, Yolanda Parga, representa a los árbitros en la junta directiva de la Real Federación España de Fútbol (RFEF). Es quien sustituye en esa función a Medina Cantalejo que se vio obligado a dejar el cargo, entre otras cuestiones, por las presiones del club blanco. Actualmente es la responsable del arbitraje femenino y en anteriores temporadas hacía informes arbitrales, no solo de fútbol femenino, sino también del masculino. Este año solo lo hace en el femenino. ¿Es un conflicto de intereses?
Pocas dudas. Pero no está regulado. No existe ninguna prohibición expresa a que la esposa de un empleado del club que paga el Real Madrid sea quien decida sobre el arbitraje femenino en el que el propio club participa. Que no esté prohibido no excluye que exista un indiscutible conflicto de intereses. Este año ya no, pero la pareja de Carlos Megía Dávila (que entró en el club blanco en relaciones institucionales para cuidar al estamento arbitral) hacía informes arbitrales de fútbol masculino, en el que su marido no era un espectador alejado, sino un delegado de campo desde el 2017 de un club en competición. ¿Por qué no existe ese debate en la prensa de Madrid? Están demasiado ocupados con Negreira. ¿Dónde paran la ética y la estética tantas veces reclamadas desde las tribunas más diversas? Hay declaraciones que han sido borradas del primer plano. El exárbitro Iturralde González explicó, sin tapujos, que el presidente del Real Madrid le pidió ir a una habitación a solas para hablar después de un Madrid-Deportivo. El colegiado aceptó, pero si también estaban sus asistentes. Hizo un informe que fue a parar al Comité Técnico de Arbitros (CTA). Iturralde fue un árbitro muy reputado, pero curiosamente solo arbitró una final de Copa entre el Mallorca y el Recreativo.
La esposa del delegado de campo del Madrid representa a los árbitros en la junta de la RFEF
Javier Estrada expulsó en una ocasión a Cristiano Ronaldo en el minuto 88. “Después de aquella tarjeta roja no dirigí partidos del Real Madrid durante dos años”, declaró el propio árbitro que fue llamado por el presidente del CTA, Sánchez Arminio, que le comentó que no le había gustado lo sucedido por la repercusión mediática e insinuó que habrían consecuencias.
Las declaraciones de José Manuel Villarejo siempre han sido muy polémicas y cuestionadas, pero dejó claro que el Madrid hacía tiempo que estaba implicado en temas arbitrales que políticamente no interesaron en su día que salieran a la luz. Tampoco habría que poner demasiado foco en las manifestaciones de un juez de línea que en su día declaró: “El equipo que mejor nos trataba era el Madrid”. En blanco y negro y en color.