A 15 días del inicio del Mundial 2026 de Fórmula 1 en Australia continúa el desastre en Aston Martin con el nuevo AMR26, el primer prototipo de Adrian Newey para los verdes. El descalabro de la primera semana de tests -penúltimo coche de la parrilla- se ha convertido en drama completo al llegar el último día de pruebas de pretemporada: el coche Fernando Alonso y Lance Stroll solo pudo rodar seis vueltas, sin poder avanzar en su puesta a punto debido a un problema de la unidad de potencia de Honda. Los fantasmas del 2015 en McLaren persiguen al asturiano...
Pedro de la Rosa, embajador de Aston Martin, salió a dar la cara, a explicar desde Bahréin los problemas con el motor Honda y el programa abortado de pruebas en el último día de ensayos, sin dar más que seis vueltas, sin probar salidas, ni tandas largas. Una pretemporada a la basura.
Comunicado alarmante
“Debido a las pruebas en Sakura (con el motor) y a la escasez de piezas del motor, hemos adaptado el plan de hoy para que sea muy limitado y consista únicamente en tandas cortas”
Los problemas crecen para Aston Martin, que esta temporada ha cambiado de suministrador de motores, de Mercedes a Honda. Si al shakedown de Montmeló llegó tarde, el último día y solo pudo rodar 60 vueltas, en la primera tanda de tests de Bahréin, la semana pasada fue el penúltimo, ayer jueves, en el último día de pretemporada para Fernando Alonso, el flamante AMR26 -que tantos elogios había suscitado por su diseño radical- se quedó tirado en medio de la pista cuando llevaba 40 vueltas.
Eso sí, solo pudo rodar con tandas cortas, y por la tarde, en cuanto se puso a realizar las primeras tandas largas de este invierno, se rompió después de 26 vueltas (en dos stints, con una parada entre medias).
Saltaron las especulaciones en Bahréin: o era un problema la caja de cambios, cuya fabricación depende de Aston Martin en su factoría de Silverstone, o bien era una avería de la batería de la unidad de potencia, que fabrica Honda en su factoría de Sakura (Japón). Alonso apuntó al motor: “No fue el día más fácil, con algunas interrupciones. Era importante sumar algo de kilometraje, pero no fue suficiente, y no pudimos completar nuestro plan de carrera debido a un problema con la unidad de potencia (PU) que provocó que la sesión de tarde acabara antes de lo previsto. Hay muchas cosas que debemos solucionar”.
Este viernes, un comunicado de Honda ha disipado las dudas: mea culpa nipón. El problema ha sido de la unidad de potencia. Y peor aún: Aston Martin (Stroll al volante) solo podría realizar tandas cortas por “escasez de piezas” del motor japonés. ¿En qué situación queda uno de los mayores fabricantes del mundo?
“Nuestra última tanda de ayer (jueves) con Fernando Alonso reveló un problema con la batería que afectó nuestro plan de pruebas con el equipo Aston Martin Aramco”, reza el comunicado de Honda.
“Desde entonces, hemos estado realizando simulaciones en el banco de pruebas de HRC en Sakura. Debido a eso y a la escasez de piezas del motor, hemos adaptado el plan de hoy (viernes) para que sea muy limitado y consista únicamente en tandas cortas”.
En la sesión de tarde, Stroll completó cuatro vueltas más, para un total de seis. Y se acabó. El equipo se puso a recoger el box con tres horas para la finalización de la jornada.
“No vamos a dar más vueltas. Hay que ser realista. Nos habría gustado dar más vueltas esta pretemporada, pero es lo que hay”, comentaba Pedro de la Rosa en Dazn. “Somos el equipo que menos vueltas ha dado este invierno, tenemos muchas cosas por conocer y por mejorar, el potencial está ahí, pero necesitamos más vueltas. No hemos probado muchas cosas. Vamos a ir aprendiendo muchas cosas sobre la marcha en Australia”, indicaba el expiloto barcelonés.
”No hay un programa que diga que en la sexta carrera vamos a ir bien. Hay que lograr la fiabilidad, conocer los límites del coche y del motor, la curva de aprendizaje va a ser muy empinada para ir mejorando carrera a carrera. Vamos a ir mejorando, va a ser un trabajo largo. Tenemos esa misión. No perdáis la fe”.
Regreso al pasado
En el 2015, Alonso vivió un 'annus horribilis' en McLaren con la entrada de Honda
La situación de desbarajuste, contratiempos y retrasos notorios en la evolución y puesta a punto del coche -que hacen que se descuelgue de manera alarmante de la competencia- recuerdan inevitablemente al annus horribilis 2015 que vivió Fernando Alonso en su regreso a McLaren, con el estreno de Honda. Fue el año del “GP2 engine” (motor de GP2) que gritaba cabreado e impotente el asturiano en la carrera de Suzuka, ante la plana mayor de Honda.
Aquel 2015, en el que Honda nunca estuvo a la altura, Alonso firmó su peor temporada en la F1: fue 17.º (con solo 11 puntos), sufrió 8 abandonos en las 18 carreras (un 44%), casi siempre por las averías de un bólido que pagaba la falta de fiabilidad, la inexperiencia y el retraso del propulsor.
“Por fin acaba el año y a ver si vuelve todo a la normalidad”, sentenció Alonso tras la última carrera de Abu Dabi 2015. Una década después, vuelve a sufrir los daños colaterales de Honda.

