Las Claves
- Lamine Yamal afronta su noveno duelo contra el Real Madrid buscando reivindicarse tras superar problemas físicos y tensiones previas.
- El joven futbolista fue
Lamine Yamal cuenta con 18 años y se prepara para afrontar su noveno duelo contra el Real Madrid. Dicha cifra sintetiza idealmente lo insólito que es el perfil del futbolista criado en el Barcelona. Pero existen más datos. Antes de alcanzar la madurez legal, ya había anotado tres dianas a los blancos y les había vencido en cuatro ocasiones, contando dos finales. Son rasgos que definen a un joven fuera de serie, como la sencillez con la que accedió a llevar el dorsal 10 cuando la entidad se lo propuso durante el verano.
En el recinto King Abdullah este miércoles, los tres nombres más aclamados al difundirse por los altavoces las formaciones de la semifinal inicial fueron Pedri, el entrenador Hansi Flick y Lamine Yamal, el cual partía como reserva ante el Athletic.
“No es una lesión, es del estómago”, reveló Hansi Flick más tarde. “No se encontró bien en los últimos días. El martes hizo algo de tratamiento y estaba mejor, pero no ha podido entrenarse y por eso ha sido suplente”, explicó el entrenador. El dorsal 10 del Barça acabó disputando los 18 minutos finales. Al ingresar el marcador ya reflejaba un 5-0 y permaneció inalterado.
No obstante, los aficionados terminaron deseando ver más de Lamine. Para el mismo deportista, la experiencia resultó demasiado breve. Así, el duelo final de mañana surge como el escenario idóneo para que la perla del Barça se luzca... Sobre el terreno de juego. Necesita sacudirse varios asuntos pendientes: su paso inadvertido por la semifinal, los problemas de pubis que le impiden brillar al máximo y, especialmente, la frustración causada por los comentarios de ciertos integrantes del equipo blanco después del 2-1 en el Bernabéu. Es su gran oportunidad de reivindicarse.
Ya que si un hecho ha resultado patente durante las tres campañas que el muchacho lleva en la élite es su predilección por los grandes retos. Siempre ha ofrecido su rendimiento más alto en semifinales (el golazo a Francia en la Eurocopa 2024, los dos tantos ante ese mismo oponente en la Nations League 2025 o la excelente eliminatoria frente al Inter en la Champions), así como en finales y clásicos. “A mí me gusta marcar en los partidos importantes. No me fijo si no marco en partidos en los que el equipo gana sino en los que me necesita”, reconocía el curso anterior tras marcar y triunfar en el Metropolitano.
Después de haber reposado en la semifinal, el 10 del Barça pretende ahora evidenciar su calidad en el terreno de juego en un compromiso de gran relevancia.
Lamine solía reaccionar de manera increíble sobre el césped, mostrando un fútbol sin complejos y audaz, igual de atrevido que resolutivo. Sin embargo, las cosas se complicaron previo al duelo de Liga en el Bernabéu, durante octubre. Ciertos comentarios (“El Madrid roba”) realizados en un ambiente ameno y festivo terminaron perjudicándole debido a la repercusión de la prensa madrileña, lo que afectó su rendimiento en el encuentro.
Fue acogido como el principal adversario público y al concluir el encuentro, donde no destacó, lo aguardaban. Carvajal lo confrontó y frente a los presentes le recriminó sus excesivas declaraciones. “Son compañeros de selección. Podría haberle llamado por teléfono”, le sugirió De Jong al experimentado zaguero.
No obstante, el líder del Real Madrid no resultó ser el único. Del mismo modo, Courtois y Vinícius buscaron manifestar su cuota de indignación oportunista y demagógica, lanzándose contra él en una intensa trifulca al concluir. Lamine tomó nota y asimiló la enseñanza.
Quienes se relacionan con él en el club comentan que es “listo e inteligente” y que, por esa razón, es suficiente con indicarle las cosas una vez, ya que asimila los mensajes de inmediato y logra identificar las intenciones subyacentes.
Lamine abandonó el festejo del título (o sombrero) y retorna a besar la insignia del Barça. Además, ha seguido las recomendaciones constantes respecto a las terapias para aliviar sus dolencias en el pubis. “Se cuida, se entrena y se preocupa de él”, es como lo describen.
Ese daño en la ingle le impactó de manera significativa al ser su primera dificultad física, aunque ya ha logrado reponerse de ella totalmente.
En la presente campaña todavía no ha mostrado el rendimiento que le permitió alcanzar el segundo puesto del Balón de Oro y, por un tiempo, generar dudas sobre si Dembélé, triunfador absoluto con el PSG, obtendría el afamado trofeo. La pubalgia le ha condicionado al ser una afección sumamente complicada. Además, se trataba de su primera lesión relevante, por lo que debió aprender a escucharse en un trayecto que finalizó con radiofrecuencia localizada y su exclusión de una citación de España.
Tras el paso por el Bernabéu, sufrió por la manera de perder en Stamford Bridge ante el Chelsea de Estavão, de su misma generación, pero con el tiempo ha hallado regularidad, dejando muestras de su calidad como el tanto en Brujas y su firme actitud en Vila-real luego de una fuerte falta por la espalda. Ahora encara un clásico con la Supercopa de por medio. Para él significa algo superior, un examen particular. Es la oportunidad de ser determinante otra vez y ganar espacio. Dejar de lado los reproches. Utilizar otra vez las gafas y festejar.
