Tanto el Espanyol como el Girona tenían motivos para tomarse en serio la final de la Copa Catalunya, torneo descafeinado desde hace demasiado. El nuevo propietario del club blanquiazul, Alan Pace, hizo su estreno ante su afición, que le recibió con cariño a las puertas de la Nova Creu Alta. Sin embargo, el empresario estadounidense, sentado en una discreta tercera fila del palco junto al director deportivo Fran Garagarza, vio como su equipo perdía en los penaltis 0(4)-0(5) ante el conjunto gironí, que en el día de su 95.º aniversario se proclamó por primera vez en su historia campeón de Catalunya.
La lluvia que arreció en la previa del encuentro se detuvo con el pitido inicial y propició que la grada se fuera tiñendo de claro color blanquiazul. No le inquietó el escenario a los de Míchel, dueños de las ocasiones y la posesión en la primera parte. El exblanquiazul David López pudo inaugurar el marcador con una volea en un córner, así como Asprilla y Tsygankov con sendas incursiones por la banda. La peor noticia para los gironins antes del descanso fue la lesión muscular de Abel Ruiz.
Tras la reanudación, el Girona, aún sin fichajes, sacó un once más inusual con siete cambios. El Espanyol, verdugo del Barça en semifinales, aprovechó la tesitura para crecer en una segunda parte sin dueño, con más idas y venidas.
Juan Carlos detuvo el quinto penalti a Pablo Ramón
Las oportunidades esta vez fueron pericas, todas de cabeza, dos de Roberto Fernández, ya con el dorsal 9, y otra de Pere Milla, que obligó a una buena intervención de Juan Carlos. El portero, habitual suplente de Gazzaniga, volvió a ser decisivo al detener en la tanda el quinto penalti a Pablo Ramón que permitió al capitán Stuani levantar la Copa de Catalunya en Sabadell.
Más allá del título, el partido sirvió para que ambos equipos prosiguieran con su puesta a punto en su segundo partido de pretemporada. El Girona volverá a jugar el sábado ante el Olympique de Marsella en Andorra (20h), mientras que el Espanyol, también el sábado (11h), se enfrentará al Southampton inglés en la ciudad deportiva Dani Jarque.
