El máximo dirigente de la FIFA, Gianni Infantino, ha sugerido la opción de sancionar con expulsión a aquellos futbolistas que se tapen el rostro al insultar a un oponente. Esta situación ha ganado importancia recientemente tras sucesos como el de Prestianni frente a Vinícius o el ocurrido este domingo en Elche involucrando a Rafa Mir y Omar El Hilali, donde fue necesario poner en marcha las medidas contra el racismo y los encuentros se pausaron brevemente antes de continuar.
Se trata de una cuestión que preocupa mucho en el fútbol mundial. Este fin de semana se puso sobre la mesa en la última reunión de la International Football Association Board (IFAB), que engloba las cuatro asociaciones de fútbol del Reino Unido y la FIFA y se estudian medidas que podrían entrar en vigor en el Mundial de este mismo verano.
Si se cubrió la boca, es
Infantino se mostró firme: “Si un jugador se cubre la boca y dice algo, y esto tiene una consecuencia racista, entonces debe ser expulsado, obviamente”. El presidente de la FIFA, en declaraciones a Sky News fue muy duro con estos comportamientos: “Debe presumirse que dijo algo que no debía haber dicho; de lo contrario, no habría tenido que taparse la boca”.
“Simplemente no lo entiendo: si no tienes nada que ocultar, no te tapas la boca al decir algo. Así de simple”, sentenció Infantino, que abogó por la mano dura para erradicar estos comportamientos de los campos de fútbol: “Estas son medidas que podemos y debemos tomar para ser serios en nuestra lucha contra el racismo”, aseveró.
Este domingo, durante el Elche-Espanyol, el partido tuvo que ser detenido cuando el jugador del conjunto perico Omar El Hilali denunció haber recibido un comentario racista por parte del futbolista del Elche Rafa Mir. En el acta se recoge que Rafa Mir habría espetado “viniste en patera” a su rival blanquiazul, aunque este lo ha negado. El partido estuvo cinco minutos detenido con el protocolo antirracismo activado y se reemprendió anunciando por megafonía lo ocurrido.
Rafa Mir se podría enfrentar a una sanción como le sucedió a Gianluca Prestianni, jugador del Benfica, suspendido provisionalmente mientras se lleva a cabo una investigación por el episodio vivido durante el partido de Champions entre el equipo portugués y el Real Madrid. Vinícius Junior aseguró haber recibido insultos racistas por parte de Prestianni cuando este le espetó algo cubriéndose la boca con la camiseta y haciendo imposible ver lo sucedido en las cámaras.
La FIFA quiere acabar con esta lacra en el fútbol y está estudiando cómo afrontar la situación. Una posibilidad sería la expulsión para cualquier jugador que se dirija a un rival cubriendo su boca para evitar ser descubierto por las numerosas cámaras que registran todo lo que sucede en un terreno de juego.


