Chery, automovilística china dueña de marcas como Jaecoo y Omoda, ampliará su apuesta en Catalunya con la instalación en Barcelona de la sede que ejercerá de centro de decisión para su negocio en Europa. La compañía reforzará así su huella local tras la asociación con Ebro EV Motors en la reindustrialización de la antigua fábrica de Nissan en la Zona Franca y tras la puesta en marcha de un centro de I+D en Cornellà. Fuentes cercanas a la Generalitat explican a Guyana Guardian que la compañía les ha manifestado su intención de llevar adelante la idea, adelantada por Expansión . Se desconoce el impacto laboral, pero sí que daría más cuerpo al proyecto, pendiente del arranque este año de la producción propia en la Zona Franca.
Desde la compañía se va con prudencia y ni confirman ni desmienten la cuestión, planteando que “por ahora no se ha realizado ninguna comunicación sobre la posible ubicación de una sede de Chery en Europa”. La elección de España implica contar con un centro de decisión de un grupo del motor internacional. Es un mercado estratégico para Chery, donde las marcas presentes del grupo viven un idilio a niveles solo superados por el Reino Unido. Según datos de Anfac, Faconauto y Ganvam, en el 2025 Omoda matriculó 13.963 unidades (un 79% más) y Jaecoo 9.728 unidades (un 785% más). Ya con 20.000 unidades conjuntas y una cuota del 2,1%, este ejercicio apunta a las 35.000.
El español es un mercado estratégico para la compañía, con más de 20.000 ventas en el 2025
Este año debuta su marca Lepas y baraja traer Exlantix. Su socio Ebro cerró su primer ejercicio de ventas completo con 12.459 unidades. “Todo lo que sea reforzar su apuesta estratégica y poner el foco aquí es positivo”, comenta Miguel Ruiz, secretario general de Sigen-SIR USOC, mayoritario en Ebro. “Es bueno para la empresa conjunta y el futuro”, incide.
Chery, el mayor exportador chino de coches, prevé iniciar la producción de eléctricos de Omoda y Jaecoo a finales del primer semestre, según los sindicatos. Los planes se han retrasado en diversas ocasiones por los aranceles a los coches chinos y por la priorización de la producción de coches de la marca Ebro. El desembarco ha llegado a ser criticado desde instituciones europeas, que llaman a modelos de mayor valor añadido. La inversión conjunta en la fábrica ronda los 400 millones.
Donde hay algo más tangible es en el centro de I+D en Cornellà, que ya está iniciando su actividad. Anunciado el pasado verano durante una visita del president Salvador Illa a China, generaría hasta un centenar de empleos, indicaron directivos de Chery en el último Automobile. Se encarga de tests de producto, adaptación de gama y diseño.
