Tasar ganancias teóricas
Visión global: Países Bajos
El nuevo Gobierno neerlandés del liberal Rob Jetten revisará un controvertido proyecto de reforma del impuesto sobre el patrimonio que grava ganancias no realizadas en acciones, criptomonedas y otros activos

El ministro de Finanzas de Países Bajos, Eelco Heinen, con cara perpleja

El nuevo gabinete en Países Bajos se estrena con turbulencias en la primera semana de vuelo. Después de una enorme polémica en el país, el recién encargado ministro de Finanzas, Eelco Heinen, ha anunciado a los parlamentarios que revisará parte de la insólita propuesta de ley, conocida como Box 3 –el apartado donde se rellena el impuesto sobre el patrimonio–, que estaba destinada a gravar ganancias de capital no realizadas. El asunto había despertado preocupación tanto en el país como en el extranjero por los riesgos que comportaba para las empresas y los inversores particulares, que advierten que supondría tributar por ingresos que todavía no se han materializado.
Se trata de una controvertida reforma del impuesto sobre el patrimonio para gravar con una tasa del 36% los rendimientos de activos, incluyendo las ganancias no realizadas sobre inversiones financieras como acciones, bonos o criptomonedas, que iba a sustituir el sistema anterior.
La Cámara Baja lo había aprobado, y, si el Senado lo ratifica, entraría en vigor en el 2028
El objetivo de esta reforma es hacer que el sistema fiscal neerlandés respete las sentencias judiciales que declararon ilegal el método precedente y recuperar la recaudación perdida por ese fallo judicial. El caos legislativo llegó después de que el Tribunal Supremo del país invalidase el anterior régimen de tributación de capital con una sentencia en el 2021, que tumbó una normativa para tasar activos financieros, basada en estimaciones de ganancias sobre un porcentaje fijo de ahorros o inversiones. La corte holandesa sostenía que esto atentaba contra el derecho a la propiedad, y también la Convención Europea de Derechos Humanos, al poner impuestos sobre beneficios irreales.
Pero la respuesta, plasmada en el actual Box3 , amenaza con ser peor. Es cierto que este polémico proyecto no es obra del actual Gobierno del liberal progresista Rob Jetten, sino que fue aprobada el pasado 13 de febrero –diez días antes de que jurase el cargo– en la Cámara de Representantes neerlandesa con una amplia mayoría del apoyo de los parlamentarios. Ahora, a mediados de marzo, debía ir al Senado de Países Bajos, y de ser aprobada entraría en vigor a principios del 2028.
La polémica ley grava con una tasa del 36% los rendimientos de activos, incluso ganancias no realizadas
Al no ser el artífice de esta propuesta, el D66, el partido del nuevo primer ministro, es uno de los principales impulsores de que el Parlamento de ahora marcha atrás, por no gustarle nada este sistema de rendimientos ficticios. Aunque no se hayan vendido estos activos, los liberales de Rob Jetten creen que es más justo para todas las clases sociales –especialmente para los grandes patrimonios– que los impuestos recaigan sobre los beneficios reales y no los teóricos.
Mientras tanto, a la espera de las modificaciones anunciadas, la Agencia Tributaria de los Países Bajos tiene capacidad para gravar los activos del Box 3 basándose en un rendimiento ficticio. Si el rendimiento real es mayor, los contribuyentes no pagan más impuestos; pero si es menor, pueden solicitar una devolución. Este sistema le cuesta al Estado alrededor de 2.300 millones de euros al año.
La cuestión había suscitado grandes críticas, desde start-ups a inversores en bolsa y criptoactivos, pasando por un editorial de The Washington Post , el periódico del magnate Jeff Bezos. Por una razón sencilla: el sistema tributario holandés, tal como está concebido en este apartado, obliga a los inversores a pagar impuestos sobre un dinero que todavía no poseen.
El hermano del Rey, Elon Musk o ‘The Washington Post’, entre los críticos al proyecto de ley
“El capitalismo está tan arraigado en la cultura holandesa que los habitantes de los Países Bajos celebran el cumpleaños de su rey estableciendo vrijmarkten (mercados libres ) en las plazas para comprar y vender artículos para el hogar. Sin embargo, ese país parece dispuesto a adoptar uno de los regímenes de impuestos al capital más agresivos del mundo”, arrancaba el artículo. Hasta el propietario de X, Elon Musk, se pronunció en contra en su propia red social, y también el príncipe Constantino, hermano menor del rey Guillermo de Holanda.
El nuevo Gobierno ha asegurado que “no es sordo” a estas protestas y por tanto revisará el proyecto de ley.
