Mango roza los 3.800 millones de ventas el primer año sin Isak Andic
Textil
El grupo de moda crece un 13% y alcanza un beneficio récord de 242 millones de euros; la compañía ha tenido que cerrar de forma temporal 50 tiendas en Israel por directrices gubernamentales a causa de la guerra con Irán

Margarita Salvans, directora financiera, Toni Ruiz, presidente y consejero delegado de Mango, y Daniel López, director de expansión y franquicias

Mango ha superado su primer año sin Isak Andic, fundador y alma del grupo, con ventas y beneficios récord. La sacudida que supuso la muerte repentina del empresario en diciembre del 2024 y la posterior investigación policial no ha pasado factura al negocio de la compañía. Las ventas han crecido un 13% y rozan los 3.800 millones de euros, mientras que el beneficio avanza un 11% y se sitúa ya en los 242 millones de euros.
”El 2025 ha sido muy exigente, el primero sin nuestro fundador, pero lo hemos conseguido convertir en un año exitoso”, ha afirmado Toni Ruiz, presidente y consejero delegado de Mango, durante la presentación de resultados este jueves en la sede de Palau-solità i Plegamans.
Desde el fallecimiento de Isak Andic los cambios se han sucedido a ritmo vertiginoso en el grupo, tanto en el accionariado como en el gobierno corporativo. Los tres hijos del fundador, Jonathan, Sarah y Judith Andic, se han repartido el 95% de Mango a partes iguales, mientras que el consejo de administración nombró a Ruiz, que posee un 5% de los títulos, presidente en, a la vez que incorporó nuevos consejeros independientes procedentes del mundo de la moda. No han sido las únicas novedades. La compañía se ha transformado en una Sociedad Anónima y ha reubicado su sede social en Palau, sin que ello signifique un interés por salir a bolsa.

Todo ello, mientras desarrollaban su plan estratégico y seguían abriendo tiendas. En total, Mango ha incorporado 260 nuevas tiendas y reformado otras 86, con lo que su parque comercial ya cuenta con 2.931 puntos de venta. Se consolida así como uno de los pocos grandes grupos del mundo de la moda que abre establecimientos en la actualidad.
Para este 2026 Ruiz se ha mostrado confiado en alcanzar el objetivo de los 4.000 millones de facturación marcado en su plan. Todo ello, pese a las incertidumbres que trae la guerra en Oriente Medio. “Tenemos una cadena de suministros flexible y diversificada” para afrontar la situación geopolítica, ha insistido Ruiz. La compañía cuenta con 126 tiendas en Oriente de Medio y de momento ha tenido que cerrar 50 en Israel por directrices gubernamentales.
En cuanto a la cadena de suministro, la compañía se aprovisiona a través de 2.700 fábricas repartidas por todo el mundo, principalmente Asia y arco Mediterráneo, por lo que considera que tiene recursos para gestionar la situación.
De igual forma afrontan los constantes vaivenes en la política comercial de Estados Unidos. Mango ya dispone de 60 puntos de venta en el país y ha aumentado las ventas allí un 50% en los últimos dos años, hasta situarse entre los cinco primeros países por facturación para la empresa. Ahora, Donald Trump ha amenazado con cortar las relaciones comerciales con España por la negativa de Pedro Sánchez a permitir el uso de las bases militares del país. “Nuestra apuesta en Estados Unidos es de luces largas”, ha dicho al respecto Daniel López, director de Expansión y Franquicias. Más allá de situaciones coyunturales, Mango quiere mantener su presencia en el país norteamericano a largo plazo, una incursión que se inició en el 2022 con la inauguración de una gran tienda en la Quinta Avenida de Nueva York.
La situación financiera de la compañía permite afrontar esta etapa de crecimiento de manera “sana y rentable”, ha asegurado Margarita Salvans, directora financiera. El margen bruto está en el 60,8% y la caja se mantiene fuerte, con un beneficio operativo (ebitda) de 722 millones (+13%) y un ratio de endeudamiento de apenas el 0,23% a final del 2025, ha añadido Salvans.
Con estas cifras y posición de caja, han invertido un récord de 225 millones de euros en el último ejercicio. La partida se ha destinado principalmente a la apertura y reforma de tiendas, mejoras tecnológicas y logísticas, sostenibilidad y la construcción del campus Mango, la gran sede de la compañía en Palau. “Mango atraviesa el momento más sólido de la historia”, ha concluido Ruiz. El directivo y accionista minoritario ha superado así su particular prueba de fuego. Asumir la presidencia en un momento de shock por la muerte repentina del fundador y llevar el negocio al siguiente nivel no era tarea fácil.




