España lidera el crecimiento económico entre los grandes países de la eurozona
Las previsiones de otoño
Bruselas eleva tres décimas, al 2,9% del PIB las perspectivas de crecimiento de la economía española y también mejora el de la zona euro al 1,3%

La economía española vuelve a recibir buenas noticias de los indicadores de Bruselas. España es, de los grandes países de la eurozona, el país que más crecerá este 2025, según las previsiones económicas anunciadas esta mañana por la Comisión Europea, confirmándose como el motor del crecimiento europeo. Las cifras de otoño mejoran las perspectivas otorgadas por el Ejecutivo comunitario en primavera y calculan que la economía española se expandirá este año un 2,9% del Producto Interior Bruto (PIB), tres décimas más que lo anticipado, principalmente por el tirón de la demanda interna, el consumo de los hogares y la inversión.
Los datos de Bruselas coinciden con los del Gobierno, que según ha confirmado el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, tiene previsto elevar dos décimas, hasta el 2,9%, la previsión de crecimiento del PIB para este año en el Consejo de Ministros de este martes. El caso de España contrastan con las de otros grandes países de Europa. Según las previsiones económicas europeas, la locomotora alemana crecerá un 0,2% este 2025, Francia lo hará un 0,7% e Italia un 0,4%.

Bruselas considera que el acuerdo comercial de EE.UU. Han supuesto un alivio para la UE
“La demanda interna será el motor clave del crecimiento en el período 2025 y el 2027, impulsada principalmente por el consumo privado y el desempeño positivo de la inversión”, explica el informe de previsiones sobre la economía española. Este crecimiento se ralentizará al 2,3% en el 2026, frente al 2% anticipado en mayo.
Además, la Comisión también ha mejorado su pronóstico de déficit para este año hasta el 2,5% mientras que en el siguiente ejercicio calcula que será de un 2,1%, cuatro décimas menos. España también registrará así niveles inferiores de las otras tres grandes economías de la eurozona tanto este año como el que viene. Incluyendo Alemania, cuyo déficit aumentará hasta el 3,1% y 4,0 % de su PIB. Francia e Italia sí lograrán reducir su devío, del 5,5 % y 4,9% en el caso francés y del 3,0% y 2,8%, en el italiano.

Una de las claves de esta expansión del consumo interno es la llegada sostenida de migrantes que también ha sido determinante en el crecimiento del empleo, pese a que el paro será del 10.4% este año y no bajará del 10% hasta el 2026. La Comisión Europea se fija especialmente en los flujos migratorios cuando habla de los potenciales riesgos económicos españoles. “Una desaceleración más pronunciada de lo previsto de los flujos migratorios podría reducir el dinamismo del mercado laboral, lo que daría lugar a unas perspectivas menos favorables para el consumo privado y la inversión”, interpreta.
Otro peligro para la economía española detectado por los técnicos son los efectos indirectos sobre España de una situación más débil en sus principales socios potenciales, especialmente en lo que se refiere al turismo. “Es cierto que desde la primavera hay el riesgo de que una situación más débil en otros países europeos pudiera socavar, digamos, la necesidad de turistas en España y, por lo tanto, la demanda. Hay un patrón claro”, indican fuentes comunitarias.
A nivel europeo, las noticias también son levemente m´sa positivas que hace unos meses. El Ejecutivo comunitario eleva al 1,3% la previsión de crecimiento de la zona euro este año, frente al 0,9% que estimaba en otoño. Este moderado optimismo se debe, entre otros factores, al pacto arancelario alcanzado con Estados Unidos, que según los técnicos comunitarios ha situado a la Unión Europea en una situación más ventajosa respecto a otras potencias mundiales en un contexto global de mayores aranceles.
La lectura de Bruselas es que el bloque sigue siendo susceptible a las restricciones comerciales vigentes, pero los acuerdos comerciales alcanzados entre Donald Trump y sus socios comerciales, incluyendo la UE, han supuesto un bálsamo sobre algunas de las incertidumbres que preocupaban mucho en las previsiones económicas de primavera, cuando la Comisión estimaba que la zona euro crecería un 0,9%. Esto se refleja, por ejemplo, en los datos de Alemania, un país cuya economía está en gran medida expuesta a las tensiones comericales con EE.UU. Pero mejora dos décimas sus previsiones de crecimiento.
Los técnicos comunitarios consideran que las barreras comerciales han alcanzado máximos históricos, y la UE no sale indemne de estos aranceles medios más elevados sobre las exportaciones a EE.UU. De lo que se había previsto en las previsiones de primavera de 2025. No obstante, puntualizan estas fuentes, los aranceles sobre las exportaciones de la UE siguen siendo inferiores a los aplicados a otros importantes actores mundiales, lo que representa “una modesta ventaja relativa para la economía de la UE, aunque en un contexto de debilidad del comercio mundial de mercancías y de fortaleza del euro, que modera la demanda exterior”.
“Incluso en un entorno adverso, la economía de la UE ha seguido creciendo”, ha aplaudido el comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, durante una rueda de prensa. “Ahora, dado el difícil contexto externo, la UE debe tomar medidas decididas para impulsar el crecimiento interno”.