
Formando
Opinión

Trabajo en tres escuelas de dirección de empresas que tienen un gran prestigio, un buen tamaño, los programas más completos, y que son la Harvard Business School en Estados Unidos, el Iese en Europa y la China Europe International Business School (CEIBS) en China. Las tres escuelas disponen de un programa máster para jóvenes en sus más de 20 años de edad, un máster ejecutivo para profesionales con una buena experiencia próxima a diez años, y programas para directivos que pueden enfocarse en un área (finanzas, marketing, tecnología, etcétera.) O ser de planteamiento directivo generalizado.
Estos últimos tienen un contenido importante, se dirigen a directivos con una buena experiencia, muchos más de diez años, y se organizan en fines de semana o concentrados en módulos durante un año o a veces algo más, para hacerlo compatible con que sus participantes puedan seguir en sus empleos empresariales con una importante dedicación. Las tres escuelas se dirigen al mercado internacional y la mayoría de sus programas importantes son en inglés.
Lo más probable es que los jóvenes deberán trabajar hasta los 80 años
Todas las escuelas disponen de una gran variedad de cursos y los participantes en sus programas máster podrán elegir algunos de los que han de tomar en su programa. Dar clases en nuestros programas no es nada fácil y requiere que los profesores estén muy al día en temas económicos y empresariales, dispongan de una buena experiencia y logren entusiasmar a sus alumnos que están realizando un gran esfuerzo. Con humildad, los profesores pueden ser mejor recibidos que si pretenden explicar que han tenido grandes éxitos empresariales como consejeros, asesores o habiendo publicado libros.
Como he indicado en otros artículos, estos programas son cada vez más iguales en todo el mundo en las escuelas más destacadas. En algún evento internacional en el que he tenido que participar, muchas veces había algunos asistentes que habían sido alumnos míos. En los cafés intermedios o en las cenas finales de estos eventos pude hablar con ellos y estaban muy contentos con lo que estudiaron en estas escuelas en las que les di alguna clase y esto es igual para españoles en China o para chinos en España.
Muchos de nuestros jóvenes han podido elegir en sus estudios tomar parte de ellos en otro lugar del mundo y en general esto ha generado satisfacción, pero también un buen aprendizaje y, en muchos casos, establecer una buena amistad con compañeros de otros países.
Para quienes tienen hijos que están acabando su carrera, pensar en que tomen algún curso más tarde, sea un programa máster por ejemplo, es muy importante. La esperanza de vida va subiendo y los Estados no tienen fondos para pagar pensiones muchos años. Por lo tanto, lo más probable es que los jóvenes deberán trabajar hasta sus 80 años por lo menos. No es urgente empezar a trabajar, es conveniente formarse bien y quedar conectado a escuelas que organizan cursos para poner al día a sus exalumnos. Cuidemos a nuestros jóvenes formándolos muy bien.