Las Claves
- BBVA Research y Fitch prevén incrementos en el coste de adquisición de vivienda de entre el siete y el diez por ciento.
- Telefónica, Orange y
Las proyecciones para el 2026 indican que el encarecimiento será menos intenso que en el 2025, con una inflación estimada del 2,1%, según el Banco de España. Sin embargo, los cálculos macroeconómicos y las finanzas particulares no siempre van de la mano. Actualmente, los hogares en España comenzarán el ejercicio superando una difícil cuesta de enero, debido a alzas en los costes de casi la totalidad de los sectores.
El sector inmobiliario se prepara para un nuevo ejercicio de incrementos. Departamentos de análisis como el de BBVA Research prevén un repunte en los costes de adquisición cercano al 7% debido al persistente desequilibrio entre la oferta y la demanda. La entidad Fitch, por otro lado, amplía el margen de encarecimiento hasta alcanzar el 10%. A esta situación se añade la dinámica, comenzada ya en el 2025, de subida en los intereses de los préstamos, especialmente en los créditos a tipo fijo, que ya rebasan el 2,5% en la mayoría de las ofertas comerciales. En el mercado del arrendamiento, la presión es parecida: el sitio web Pisos.com estima que los alquileres subirán un promedio del 6,8% después de que el stock disponible se redujera un 60% durante el último bienio.
Respecto a los servicios esenciales, el panorama para el coste de la comida resulta poco optimista: el incremento medio superará en tres décimas al IPC, confirmando una progresión ascendente que se muestra constante desde hace tiempo. Los gastos domésticos no servirán de contrapeso. Telefónica elevará el coste de sus planes de fibra y telefonía móvil un 4% de promedio, lo que equivale a unos 3 o 4 euros mensuales adicionales. Por su parte, Orange aplicará un alza media del 3,8% en sus cuotas, variando entre 1 y 6 euros cada mes. Del mismo modo, Vodafone incrementará sus tarifas un 3,9% de media, lo que implicará un desembolso extra de entre 1 y 5 euros mensuales dependiendo del contrato. De las operadoras principales, únicamente Digi conserva su estrategia de no encarecer sus servicios. El crecimiento global del mercado, de acuerdo con el portal Kelisto, alcanzará una subida del 8%.
El mercado inmobiliario afronta otro año de subidas con los créditos hipotecarios de interés fijo todavía más caros.
El sector energético representará una carga adicional durante el inicio del año. Aunque las tarifas en el mercado mayorista se mantienen bastante más estables que en ejercicios previos, el condicionamiento para el 2026 proviene de los organismos reguladores, quienes incrementan el tramo fijo del recibo mediante un alza promedio de peajes del 0,5% establecida por la Comisión Nacional de Mercados y Competencia(CNMC). Globalmente, una vivienda acogida al precio regulado de electricidad apenas percibirá un descenso de 0,22 euros, de acuerdo con el portal Selectra. Queda pendiente evaluar el efecto derivado del incremento en la compensación por inversiones en infraestructuras que la CNMC ha elevado hasta el 5,58% para los próximos seis años. Las mayores sorpresas negativas afectarán a los usuarios que deban renovar sus acuerdos de mercado libre con las compañías eléctricas. Diversas empresas utilizarán esta ocasión para ajustar el gasto del apagón que los usuarios de precio regulado (PVC) asumen desde mayo pasado, lo que podría suponer incrementos cercanos al 7%, según indican las comercializadoras privadas que ya han aplicado dicho cambio.
Dentro del ámbito energético, el gas ofrecerá las mejores noticias. Los consumidores acogidos a la tarifa regulada (TUR) verán una reducción prevista de 3,4 euros cada mes si disponen de la TUR 1 o de 9,97 euros en la TUR 2 (la modalidad más común en domicilios con calefacción de gas), de acuerdo con Selectra.
El gasto hídrico también se ve afectado por el encarecimiento de los precios. Aigües de Barcelona elevará sus costes en 2026 de un 2,9% a un 5,95% en función del nivel de consumo dentro de las 22 localidades de la zona metropolitana de Barcelona. Por su parte, el Canal de Isabel II en Madrid aplicará un alza del 3%.
Sin embargo, si quedarse en el hogar se encarece demasiado, marcharse tampoco será más barato. Aena ha aumentado un 6,44% sus precios tras un largo tiempo sin cambios, y las aerolíneas aplicarán ese recargo al coste de sus pasajes.
El coste de movilidad sin restricciones del Gobierno se diferencia de las subidas en los trayectos por autobús, taxi y avión.
Elegir el automóvil conlleva asimismo un coste extra: pese a que los combustibles conservan la trayectoria de descenso del ejercicio previo, las pólizas comunican incrementos globales, y las tarifas de las autopistas crecen un promedio del 2,61%, cifra que alcanza el 3% en los cuatro trayectos que aún persisten en Catalunya, conforme a los datos difundidos por la Generalitat. El servicio de taxi igualmente se encarece, un 2,3% en Madrid y en Barcelona, como casos relevantes.
Las demás opciones de movilidad colectiva, tales como el metro y los autobuses, conservan la reducción derivada de las subvenciones de la administración central, aunque su coste podría incrementarse si las regiones no se alinean con el Ejecutivo. Durante el presente ejercicio, esta medida ha dejado de ser imperativa, a diferencia de lo ocurrido anteriormente. Dentro de Barcelona, permanecen vigentes las rebajas del 50% para la T-Usual y la T-Jove, si bien se registra un incremento promedio del 3,5%. Asimismo, la Comunidad de Madrid conserva sus bonificaciones, logrando que las tarifas se estabilicen en los niveles de 2025. El cambio principal para 2026 consiste en el título de transporte nacional unificado, el cual, mediante un pago de 60 euros, garantiza el acceso sin restricciones a las redes de Cercanías, Rodalies, servicios ferroviarios de media distancia y líneas de autocar de larga trayectoria bajo competencia del Estado.
Trabajadores estatales y pensionados comienzan con aumentos
Resulta previsible, aunque no por ello menos satisfactorio. Tanto el personal público como los jubilados conocen desde hace tiempo que sus percepciones económicas aumentarán durante el 2026. Respecto a los empleados estatales, se aplicará un 1,5% adicional a un sueldo que ya creció un 2,5% en el 2025 y que experimentará otro repunte del 0,5% en el 2027. En cuanto a los retirados, se asegura su capacidad de compra mediante un alza del 2,7%. Las prestaciones de menor cuantía se elevarán un 7,07%, alcanzando el 11,4% en situaciones de cónyuge dependiente o viudedad con responsabilidades familiares. Tanto las pensiones contributivas como el ingreso mínimo vital (IMV) se incrementarán un 11,4%. Esto implica que evolucionan desde los 7.905,80 euros al año hasta los 8.803,30. La modalidad básica del IMV –para individuos sin convivientes– se situará en 733,6 euros al mes. Para la población ocupada, el 2026 conlleva una nueva subida del mecanismo de equidad intergeneracional, herramienta destinada a asegurar la viabilidad del sistema de pensiones mediante ajustes anuales graduales. Durante el 2026, la cuota adicional sobre la base de cotización alcanzará el 0,9%. De dicha cifra, las compañías aportarán un 0,75% mientras que el 0,15% sobrante será responsabilidad del empleado.
