Las Claves
- Nvidia mantiene su liderazgo absoluto en inteligencia artificial con ingresos proyectados que superarán los ciento treinta mil millones de dólares este año.
- Empresas como Google, Amazon y
Nvidia continúa posicionada como la referencia absoluta, aunque no se encuentra para nada aislada aprovechando esta reciente bonanza de los procesadores destinados a la inteligencia artificial. El auge vertiginoso de la IA ha facilitado que las firmas más relevantes de la industria de semiconductores logren de forma colectiva una facturación superior a los 400.000 millones de dólares durante el ejercicio previo, con proyecciones que sugieren que el 2026 resultará todavía más próspero. Según un sondeo de expertos efectuado por FactSet, se prevé que los ingresos sumados de Nvidia, Intel, Broadcom, AMD y Qualcomm sobrepasen en el presente periodo los 538.000 millones de dólares.
Crecimiento explosivo
Panorama inmejorable para los productores de chips enfocados en la IA, quienes anticipan alcanzar niveles históricos de facturación durante el actual año fiscal.
La mayor proporción de esos elevados montos en 2025 pertenece a la compañía de Jensen Huang, la cual registró ingresos por 130.500 millones de dólares el año fiscal previo, lo que representa una subida del 114,2% respecto a 2024. Durante el presente curso mantendrá su liderazgo: la comercialización de sus unidades de procesamiento gráfico y otros componentes en 2026 continuará creciendo hasta alcanzar posiblemente los 383 millones de dólares, de acuerdo con las previsiones de Goldman Sachs. Además de Nvidia, el desarrollo y la manufactura de semiconductores destinados a la IA recae principalmente en AMD, Qualcomm, Broadcom y Micron, firmas todas estadounidenses, en tanto que la hegemonía global en la creación de chips la ostenta la taiwanesa TSMC, con la estadounidense Intel y la coreana Samsung situándose justo detrás.
Esa vigorosa expansión de Nvidia y otras empresas ha sido impulsada por el voraz requerimiento del mercado, aunque también ha generado desafíos inéditos que la industria encara actualmente, partiendo de la falta de suministros hasta las incertidumbres sobre el momento en que las firmas de IA logren producir rentabilidades bastantes para continuar con sus desembolsos. Nvidia lidia igualmente en este ámbito con la rivalidad en aumento de gigantes tecnológicos tales como Alphabet, Google y Amazon.
Líder indiscutible
Nvidia y su director ejecutivo, Jensen Huang, lideran el sector mediante sus unidades de procesamiento gráfico, luego de ubicarse estratégicamente en el desarrollo de semiconductores enfocados en la inferencia de IA.
Al terminar diciembre Nvidia progresó al concretar un pacto con la startup Groq, firma dedicada a la arquitectura de chips y software que potencia la inferencia de inteligencia artificial, la fase en la que un modelo de IA ya instruido traslada su saber a datos inéditos para elaborar conclusiones, vaticinios o ejecutar acciones al instante. Se trata de una transformación en la disputa tecnológica de la IA, que anteriormente priorizaba el simple aprendizaje, por lo cual los principales actores rivalizan hoy por obtener una mayor celeridad y productividad en este campo de la inferencia.
El consejero delegado de Nvidia, Jensen Huang
Dentro de este contexto de creciente rivalidad, Google continúa perfeccionando sus unidades de procesamiento (TPU), del mismo modo que Amazon hace con sus procesadores Trainium and Inferentia, con el objetivo mutuo de competir contra las solicitadas tarjetas gráficas de Nvidia. OpenAI, por otro lado, ha establecido una colaboración con Broadcom para desarrollar sus propios circuitos. Advances Micro Devices (AMD) presentará igualmente su nueva tarjeta gráfica durante el presente ejercicio, al tiempo que Microsoft comunicó el pasado octubre su intención de duplicar su inversión en centros de datos para el siguiente bienio.
Existen diversas tendencias que apoyan la previsión de que 2026 constituirá un ejercicio de expansión todavía más notable para el sector, aun cuando persistan obstáculos importantes. En primera instancia, resalta la carencia de elementos vitales para levantar centros de datos, incluyendo turbinas de gas y transformadores eléctricos, a lo que se añade la obligación de garantizar un suministro eléctrico masivo para la actividad de estas infraestructuras. Por otro lado, se registra una insuficiencia de chips de memoria, los cuales entregan datos a los procesadores de IA y permiten conservar los resultados del procesamiento. Ante la celeridad en la creación de centros de datos y la subida en la demanda de procesos de inferencia, la búsqueda de chips de memoria de alto ancho de banda ha aumentado drásticamente.
Competencia
Compañías de Big Tech tales como Alphabet, Google o Amazon están perfeccionando sus desarrollos tecnológicos con el fin de desafiar la hegemonía de Nvidia.
Quienes más provecho han sacado de la notable falta de semiconductores de memoria en la industria han resultado ser Micron (cuya cotización bursátil ha escalado un 229% durante el ejercicio reciente) junto a distintas compañías dedicadas al ramo, tales como las firmas de Corea del Sur Samsung y SK Hynix. Han logrado elevar las tarifas y aumentar sus desembolsos de capital para expandir su potencial productivo.
El principal reto, de cualquier modo, radica en la incertidumbre acerca de una posible burbuja en las cotizaciones de la IA y si el incremento de inversión de las principales firmas en centros de datos podría concluir de forma repentina. Según ciertos analistas, 2026 representaría el pico máximo en la competición de la IA, momento tras el cual el sector comenzaría a desacelerar su ritmo. Para quienes mantienen una visión positiva, el interés por la inteligencia artificial no ha concluido ni lo hará en el futuro.