
Manteniéndonos
Al rememorar la visita a una fábrica hace veinticinco años o más, se observaban numerosos operarios y gestores intermedios que actualmente han sido relevados por avances técnicos en la maquinaria de producción, en ocasiones mediante robots y de forma constante a través de computadoras.
Quienes ya tenemos cierta edad hemos sido testigos de la llegada de novedades que han marcado profundamente nuestra existencia. Durante un largo periodo, ningún miembro de mi familia poseía un automóvil. Ni siquiera se mencionaba la posibilidad de adquirir uno. Los vehículos estaban reservados únicamente para personas de gran fortuna. No obstante, con el transcurso del tiempo se comenzó a simplificar el transporte y a desarrollar maquinaria que lograba producir con eficacia y celeridad las piezas de los motores, el armazón o su interior.
¿Dónde se localizan los recursos para brindar bienestar a los pensionados durante 35 años?
La meta consistía en simplificar que un individuo lograra pilotarlo correctamente, empleando un timón para dirigir el automóvil hacia los rumbos precisos y contando con mecanismos para controlar los cambios y posibilitar su tránsito por zonas empinadas o para desplazarse a un ritmo determinado. El vehículo permitió trasladarse rápidamente a diversos puntos dentro de las urbes y, pese a los grandes progresos en la implementación de redes de metro, tranvía y bus, la fluidez de manejar resultaba excelente y, tiempo atrás, resultaba sencillo estacionar con facilidad muy próximo al punto de llegada. Existen firmas con una trayectoria de décadas, tales como Volkswagen, Fiat, Ford, no obstante, en la actualidad surgen fabricantes recientes, algunos procedentes de China, como BYD y otros enfocados en modelos de batería. Numerosos clientes valoran positivamente que el automóvil funcione con electricidad, aunque prefieren que admita carburante, aquello denominado un híbrido , debido a que las estaciones de servicio se ubican en puntos localizables, el repostaje suele ser veloz y gran parte de los vehículos ofrecen datos precisos sobre el nivel de carburante en el tanque del automóvil.
Es factible que los vehículos constituyan el bien más sobresaliente del planeta para la mayoría de la población. Existen artículos de gran trascendencia, como los medicamentos, y diversos de ellos colaboran en la contención de dolencias o en su prevención (como ocurre con las vacunas). Hay ciertos casos, como las aspirinas, que se han transformado en objetos de utilización común.
Esta serie de requerimientos (nutrición, movilidad, confort en el hogar, adecuada estructuración laboral –ciertas jornadas de reposo y correcta administración del espacio de oficio–, aumento en el acceso a fármacos, progresos en la obtención de asistencia sanitaria) nos permiten prolongar la existencia y conservar un estado óptimo.
La esperanza de vida saludable continúa elevándose, no obstante, dicha situación acarrea diversas complicaciones. Si el retiro ocurre a los 65 años y la longevidad llega a los 100 años (cifra que seguirá subiendo), se precisan ahorros para 35 años. Si la cantidad de trabajadores baja mientras el total de retirados sube, ¿cómo se conseguirá el financiamiento para sostener dignamente a tales jubilados por 35 años?
Sostenemos que, al extender el retiro laboral hasta los 70 años, dispondremos de cinco años menos de gastos y cinco años adicionales de ingresos. No obstante, quienes rechacen esto deberían plantear una solución distinta y más efectiva, pero hasta ahora no he encontrado ninguna. Debemos ser pragmáticos.