Economía

La Hacienda aprovecha el aumento de precios al imponer gravámenes sobre los vehículos.

La fiscalidad de la movilidad

El impuesto sobre el registro mantiene sus ingresos a pesar de la caída en las matrículas.

Vehículos en un concesionario de Barcelona

Vehículos en un concesionario de Barcelona

Llibert Teixidó / Propias

Hacienda mantiene sus ingresos a pesar de la caída en la recaudación por vehículos, ya que el impuesto sobre los vehículos nuevos sigue siendo elevado, a pesar de que la demanda ha caído y el parque automovilístico se ha reducido, con lo que el impuesto sobre vehículos se mantiene sólido a pesar de la caída en la demanda.

En la última década el valor medio de un coche sin impuestos ha saltado de 15.889 euros a 23.188 euros, un 46% más, según datos de la Agencia Tributaria. Si se acota desde la pandemia es un 32% de incremento. Los españoles pagan por coches más caros, y se refleja en los tramos con más matriculaciones. En el 2019 siete de cada diez costaban 20.000 euros o menos. 

La cuota de coches de menos de 20

Por el contrario, hoy por debajo de los 20.000 euros quedan solo cuatro de cada diez. Desde el lado fiscal, como resultado, la base imponible, sobre la que se calculan los impuestos, ha subido con fuerza: en el 2025 lo hizo un 18,4%, hasta los 28.685 millones de euros. “Con la inflación ha subido todo, eso hace que en este impuesto y en otros haya cada vez más recaudación, aunque las matriculaciones hayan caído tras la pandemia”, expone Rubén Gimeno, secretario técnico del Registro de Economistas Asesores Fiscales del CGE. “Es una tendencia que estamos viendo los últimos años de mayor recaudación por mayores precios”, insiste. Los coches de más de 25.000 euros ya concentran el 60% de los impuestos abonados, diez puntos más que antes de la pandemia.

La media de emisiones está en mínimos, con 107,7 gramos. Es un 8% menos que el año pasado y un 30% por debajo del dato del 2008. Aunque entren menos vehículos en el esquema, como son más caros y el impuesto se calcula sobre su precio, se compensa. La mayor recaudación se explica también por la entrada en vigor de la normativa de emisiones WLTP, más estricta en lo fiscal, hace unos años. “El impuesto de matriculación persigue que pague el que más contamina. Además de la función recaudatoria, los impuestos se ponen para premiar o para disuadir. En este caso se incentiva la compra de vehículos menos contaminantes como los electrificados”, expone Gimeno.

Sobre el motivo del incremento de los precios, Raúl Morales, portavoz de la asociación de concesionarios oficiales Faconauto, plantea que se dan “varios motivos que se han ido acumulando”. Afectan los problemas en la cadena de suministro, los costes de la energía y unos materiales más caros. “También se produce porque el coche lleva hoy mucha más tecnología y equipamiento que hace unos años. A eso se añade el cumplimiento de nuevas normas medioambientales y de seguridad, que obligan a incorporar sistemas y componentes que antes no existían”, concluye. Los concesionarios reclaman una fiscalidad que se centre en el impuesto al uso, con las emisiones y la antigüedad como escala, con bonificaciones para colectivos desfavorecidos.

La inflación permite que el impuesto se mantenga pese a que la cantidad de vehículos disminuya.

Por lo pronto, la recaudación por las matriculaciones se concentra en la Comunidad de Madrid, con 291 millones de euros y el 40% del total. Es casi el triple de los 102 millones de euros de Catalunya, la segunda más relevante. Recientemente, la patronal de distribuidores catalana Fecavem denunció que una buena parte de las matriculaciones de alquiladoras o de empresas que se realizan en Madrid pertenecen realmente a Catalunya, ya que circulan luego por aquí. Se estimaron que hasta 100.000 vehículos entraban en este supuesto

Hay que tener en cuenta que la fiscalidad al comprar un coche no termina solo con el impuesto de matriculación. A los 747,2 millones de euros recaudados por este tributo hay que sumar el IVA del 21% o el pago anual del impuesto de circulación. Por ejemplo, un coche de 23.188 euros, la media, abonaría casi 5.000 euros de IVA. A eso se suma una cuota media de 604 euros por el impuesto de matriculación, un 28% más que antes de la covid.

Luis Federico Florio

Luis Federico Florio

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Integrante de la sección de economía de Guyana Guardian desde 2015, especializado en automoción, gasto y ahorro. Responsable del boletín semanal 'Bolsillo', orientado a las finanzas personales. Titulado en Periodismo por la UAB.