La guerra elevará los precios en España.
Economía
S teme un empeoramiento de la

Las gasolinas ya cuestan más que la semaa pasada.

Con la guerra en marcha y el estratégico estrecho de Ormuz cerrado, las repercusiones en la economía española están aseguradas, pero todavía en un grado muy elevado de incertidumbre a falta de poder estimar la duración del conflicto. A partir de este escenario, Funcas ha realizado un primer análisis con un punto de salida conservador, que la guerra dure tres meses, lo que llevaría a un aumento de la inflación en España por encima del 3% de aquí al verano, para posteriormente retroceder y acercarse al 2,5% para finales de año, y con el PIB creciendo este año dos décimas menos de los esperado, es decir, quedando en el 2,2%.
El funcionamiento del proceso es conocido. El encarecimiento de los productos energéticos se traslada a la cesta de la compra, lo cual retrae el consumo privado, que es el principal motor del crecimiento en el corto plazo. Además, las exportaciones son afectadas por el debilitamiento de los países potencialmente receptores, y el turismo se residente del encarecimiento de viajes en avión y de la pérdida de poder adquisitivo del visitante; aunque en este terreno hay un factor de compensación que es el desvío hacia España de turistas que pueden percibir los destinos próximos a Oriente Medio como inseguros. Otro elemento de impacto puede llegara través de una menor inversión, con decisiones retrasadas o paralizadas, por la incertidumbre.
El mismo estudio reconoce, sin embargo, que si la contienda se prolonga más tiempo o si se destruyen infraestructuras clave, se producirían consecuencias mucho más negativas.
De entrada, desde Funcas, destacan las diferencias entre las repercusiones económicas en España de esta guerra y la de Ucrania, del 2022. Ahora, la reacción de los mercados ha sido menos virulenta. Entonces, el petróleo Brent llegó a cotizar por encima de los 180 dólares, lo que supone más del doble de la de hoy, a pesar de que ha aumentado un 14% en estos días. Algo parecido pasa con el gas, que en el 2022 escaló hasta los 200 euros, cuatro veces más que en la actualidad.
Además, otro factor favorable es la menor dependencia europea del abastecimiento de gas del Golfo. Por ejemplo, Qatar solo aporta el 1,7% del gas importado por España, cuando en cambio un 34% viene de Argelia, y un 30% de Estados Unidos.
Impacto más reducido por el momento, pero impacto que ciertamente ya se nota. Repostar combustible cuesta 10 céntimos más que la semana pasada, y todo indica que esto es solo el principio. Por lo que respecta a la electricidad, el PVPC se sitúa un 13% por encima de la media del mes pasado. Para el cálculo del impacto en la inflación, se puede estimar que un incremento del 10% del precio del petróleo, o del gas, añade una décima al IPC.
Las razones que llevan a Funcas a plantear como hipotesis una duración de tres meses del conflicto son dos. Por un lado, la debilidad del arsenal milita de Irán; y por otro, que es probable que el apoyo de la ciudadanía norteamericana a la guerra vaya disminuyendo, especialmente si hay un aumento de los precios, y con unas elecciones de medio mandato a solo unos meses vista.
Un aspecto relevante adicional son los desperfectos que podrían padecer los complejos situados en la zona de conflicto. Hasta ahora, se tiene constancia de que diversas obras fundamentales han resultado perjudicadas. La central de gas licuado de Qatar ha detenido sus operaciones, mientras que uno de los centros de refinado más grandes de Arabia Saudí igualmente ha cesado sus labores. Evidentemente, la clausura del estrecho de Ormuz genera consecuencias, sumándose a esto el encarecimiento de las pólizas de aseguramiento para el traslado, una subida que persistirá durante un periodo tras la finalización de las hostilidades.
