La guerra pone en alerta el sector turístico a las puertas de Semana Santa
Asedio frente al régimen de los ayatolás
España emerge como destino seguro, pero se esperan menos viajeros de largo radio
La electricidad sube hoy con fuerza tras días contenida con el agua, el viento y el sol
Guerra de Israel, EE.UU. E Irán, en directo

La cancelación de los vuelos con Asia afectó a algunos congresistas del Mobile en Barcelona

La escalada bélica en Oriente Medio ha introducido un nuevo factor de tensión en la industria turística global justo cuando el sector entra en la fase decisiva de reservas para Semana Santa y el verano. El impacto, por ahora, es limitado, pero hoteles, agencias y analistas coinciden en que el conflicto podría alterar algunos flujos turísticos internacionales y, paradójicamente, reforzar el atractivo de destinos percibidos como seguros, entre ellos España.
Los primeros efectos se han dejado notar en la aviación. El cierre parcial del espacio aéreo en varios países de la región ha complicado la conectividad en trayectos de largo radio. “Hemos notado un efecto inmediato: la alteración de vuelos de largo recorrido con escala en Oriente Medio”, explica Joaquín Ausejo, presidente del hotel Alma de Barcelona. El conflicto ha coincidido además con la celebración del Mobile World Congress la semana pasada, uno de los mayores congresos tecnológicos del mundo, lo que ha provocado algunas cancelaciones de asistentes que debían llegar desde Asia. “No han sido demasiadas, pero la incertidumbre es alta y puede afectar a la decisión de viajar a corto plazo”, añade Ausejo.
Ese clima también se percibe en las agencias. “La crisis llega en un momento clave porque muchos viajeros están acabando de decidir las vacaciones de Semana Santa y empezando a confirmar las de verano”, señala Jordi Viñolas, vicepresidente de la asociación de agencias Acave y consejero delegado de Viatges Viñolas. Lo que se observa, matiza, es sobre todo prudencia. “Se detiene unos días la decisión de compra del viaje, no el deseo de viajar”.
El principal impacto, en cualquier caso, se está produciendo en el transporte aéreo. Oriente Próximo se ha consolidado en las últimas décadas como una de las grandes autopistas del cielo entre Europa y Asia gracias a los gigantescos hubs de Dubái, Doha o Abu Dabi. “Aproximadamente un 35% del tráfico entre Europa y Asia pasa por esos aeropuertos”, recuerda Viñolas. Cuando alguno de esos corredores se ve restringido, las aerolíneas deben reorganizar rutas, lo que encarece los billetes y complica la recolocación de pasajeros.
“El mercado está en shock, y predomina la incertidumbre”, sostienen desde las hoteleras
En el sector hotelero, el efecto es, por ahora, moderado. Boris Marijanac, director comercial de Sercotel, asegura que las cancelaciones del Mobile “han sido puntuales y no han alterado las previsiones de ocupación”. Las reservas para los próximos meses siguen en línea con lo previsto, aunque empiezan a detectarse consultas sobre condiciones de cancelación en viajes organizados. “El mercado está en shock, y predomina la incertidumbre”, sostienen desde varias grandes hoteleras consultadas.
Más allá de las disrupciones logísticas, el conflicto también está influyendo en la percepción de seguridad de los viajeros. Un análisis elaborado por la consultora Mabrian muestra que los índices de percepción de seguridad en varios destinos del Golfo han registrado caídas significativas desde el inicio de la guerra.
“La percepción de seguridad es un activo extremadamente estratégico, pero también muy frágil”, advierte Carlos Cendra, de Mabrian. Según su análisis, las primeras señales apuntan a un desvío de la demanda hacia destinos considerados más estables. Muchos viajeros europeos optan por permanecer más cerca de casa y priorizan países mediterráneos como España, Italia, Grecia o Portugal. Fuentes de Ryanair, la primera aerolínea europea por pasajeros, confirman asimismo un aumento de la demanda para volar a estos países para Semana Santa.
Las empresas temen una menor llegada de visitantes de Oriente Medio y Asia con alto poder adquisitivo
Ese posible efecto refugio es uno de los factores que observa también la industria turística española. “Cuando hay incertidumbre geopolítica, el turista busca seguridad, lo que puede beneficiar a destinos mediterráneos como España”, señala Viñolas. Santiago Vallejo, vicepresidente de la Mesa del Turismo, recuerda además que las reservas para Semana Santa y el verano se mantienen un 35% por encima de las del año pasado, aunque en los últimos días se ha detectado cierta ralentización en el ritmo de nuevas confirmaciones.
Entre las grandes hoteleras, la sensación dominante es asimismo de cautela. Fuentes consultadas de Meliá, Hotusa, Riu, Barceló y Sercotel coinciden en señalar que el impacto final dependerá de la duración de la guerra y su traslado a la economía de los hogares y al precio del combustible.
La inseguridad en el Mediterráneo oriental puede redirigir la demanda hacia España
En este escenario, vuelven a resaltar que España suele salir favorecida siempre que estalla un conflicto en el Mediterráneo oriental, como ya ocurrió con las primaveras árabes . Ahora bien, en el sector admiten el riesgo de que lleguen menos turistas de los países del Golfo y Asia, con alto poder adquisitivo y capacidad de gasto, lo que podría afectar a los hoteles de alta gama.
