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Finanzas y estrategia: dos áreas inseparables

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La unión de estas dos áreas es fundamental para comprender bien el impacto real de cada acción empresarial

Es imprescindible que toda decisión estratégica en la empresa vaya acompañada de una evaluación de su impacto económico y financiero

Es imprescindible que toda decisión estratégica en la empresa vaya acompañada de una evaluación de su impacto económico y financiero

Las áreas financiera y estratégica de una empresa están íntimamente conectadas. Un plan estratégico siempre debe contar con un buen plan financiero, y cualquier decisión que se toma desde un punto de vista estratégico tiene una afectación directa en la situación económica de la empresa.

Por eso trabajo ambas disciplinas conjuntamente. A menudo, los problemas financieros de una empresa no tienen un origen estrictamente económico, sino que derivan de decisiones estratégicas que se han tomado sin evaluar suficientemente sus consecuencias. La unión de estas dos áreas es fundamental para comprender bien el impacto real de cada acción empresarial.

La importancia de la planificación financiera

La planificación financiera nos permite evaluar cuáles serán los resultados de las decisiones que estamos tomando hoy. En una empresa con dificultades, este análisis ayuda a ver cómo afectarán ciertas decisiones comerciales, estratégicas o de costes de producción tanto a los beneficios como a la liquidez.

Es decir, nos permite anticiparnos y entender cómo influirán nuestras acciones en los dos grandes pilares de la empresa: los resultados y la tesorería. Muchas veces, cuando una empresa está creciendo o impulsando un nuevo proyecto, se pone todo el foco en las cuentas de resultados. Y cuando estas son positivas, se tiende a pensar: “Esto funcionará, porque la cuenta de resultados es buena”.

Pero una empresa que crece siempre genera necesidades financieras. El crecimiento requiere recursos y, por tanto, también más tesorería. La planificación financiera nos ayuda precisamente a calcular no solo los resultados económicos, sino también cuáles serán las necesidades financieras que se derivarán.

En definitiva, no basta con asegurarse de que la empresa ganará dinero —hay que asegurarse también de que lo tendrá—. Y esta es una diferencia clave que demasiadas veces se pasa por alto.

Desde mi punto de vista, la dirección financiera tiene un papel esencial a la hora de tomar decisiones estratégicas. Cualquier movimiento dentro de la empresa —una inversión, un cambio de producto, una nueva línea de negocio— tiene una repercusión económica (en los resultados) o financiera (en la tesorería). Por ello es imprescindible que toda decisión estratégica vaya acompañada de una evaluación de su impacto económico y financiero. Esta es, en última instancia, la función fundamental de un financiero dentro de la empresa: ayudar a tomar decisiones informadas, sostenibles y alineadas con la salud global del negocio.