Draftar la gestión de múltiples tareas.
En clave pyme
Los pequeños negocios enfrentan dificultades para gestionar sus operaciones, ya que deben lidiar con múltiples tareas al mismo tiempo.

Organizar las tareas y priorizarlas adecuadamente ayuda a evitar el estrés y mantener un equilibrio saludable.

¿Alguna vez han experimentado “complejo de pulpo”? De esta forma definimos esa situación en la que el empleo nos fuerza a ser “multitarea”, es decir, llevar a cabo a la vez diversas tareas que exigen destrezas más habituales en padres de trillizos que en nuestra propia especialidad.
Este escenario ocurre en diversos puestos laborales y, hoy en día, impacta a una vasta porción de nuestro ámbito, sobre todo debido a la aparición de las innovaciones tecnológicas.
Pero hay un perfil concreto al que quiero referirme por su admirable capacidad diaria de “sobrevivir” al malabarismo: el de las personas que trabajan en una pyme, donde a menudo los mismos miembros del equipo asumen varios roles a la vez, a diferencia de las grandes empresas, donde estos roles suelen desarrollarse en departamentos distintos.
Es verdad que el pulpo destaca como un ser maleable que se ajusta a su medio, y que la capacidad de ajuste y la versatilidad resultan competencias vitales en la actualidad. No obstante, hace falta establecer una organización y jerarquizar las tareas en nuestra rutina cotidiana.
Una fracción de los peligros psicosociales que enfrentan los grupos de estas medianas, pequeñas y microempresas, que de acuerdo con estadísticas del Ministerio de Industria y Turismo conforman el 99,8% de la estructura de negocios, surgen de aspectos como el agotamiento profesional por exceso de labores, la confusión de puestos o la limitada autonomía en la organización del empleo, sumado a la recurrente traba para conseguir el descanso mental.
Las cuestiones apremiantes carecen de relevancia, mientras que las significativas jamás resultan inmediatas.
Todos conocemos a algún trabajador o empresario de pyme, emprendedor o autónomo, que usa lo que coloquialmente se llama “múltiples sombreros” para definir sus funciones: hoy de financiero, mañana de comercial o de atención al cliente, pasado de técnico o de creativo, ideólogo o estratega, a menudo en noches de insomnio. Y frecuentemente también de formador, director de recursos humanos o gestor de proveedores, todo concentrado en manos de unos pocos, o incluso de una sola persona que, inevitablemente, también asume el rol de gerente.
Mantener este “síndrome del pulpo” durante un periodo prolongado puede impactar la salud a medio o largo plazo, generando riesgos psicosociales como ansiedad, estrés, falta de control o agotamiento, y emociones como frustración o sensación de no llegar a todo.
Enfrentar directamente el estrés es clave para evitar consecuencias más graves, y abordar adecuadamente el bienestar de los empleados ayuda a prevenir consecuencias negativas en el desempeño y la retención del talento.
Debemos reconocer que no podemos atender todo a la vez, y que priorizar implica aceptar que no todo puede ser urgente al mismo tiempo.
Métodos para manejar múltiples tareas simultáneamente
1. Planificación individual: Dedicar unos minutos a planificar el día facilita organizar las horas con una visión global. Añadir actividad física por la mañana genera motivación y energía positiva.
2. Evaluación de prioridades laborales: Examinar las labores semanalmente favorece una gestión más eficaz y permite separar lo inmediato de lo trascendente. Laborar con un panorama semanal otorga mayor enfoque y capacidad de respuesta ante contratiempos.
3. Matriz de Eisenhower: un recurso útil para priorizar tareas según urgencia e importancia.
- Urgente e importante: actuar de inmediato.
- Importante pero no urgente: planificar.
- Urgente pero no importante: delegar.
- Ni urgente ni importante: eliminar distracciones.
Al parafrasear las palabras de Dwight D. Eisenhower: “Los asuntos urgentes no son importantes, y los importantes nunca son urgentes”.
4. Gestión emocional: pausas activas, técnicas de respiración, meditación o mindfulness, descanso y alimentación adecuados, y mantener una actitud positiva. Reeducar patrones mentales y desaprender hábitos poco saludables ayuda a mejorar el bienestar.
5. Tecnología e inteligencia artificial: Transformar procesos digitalmente, elaborar reportes, examinar información, definir métricas de supervisión y emplear la IA como herramienta de apoyo para agilizar labores mecánicas, notificaciones, lectura de resultados o soporte al usuario, facilita ganar disponibilidad y ayuda a disminuir la desorganización.
En conclusión, si bien la multitarea es frecuente en los contextos laborales o individuales, además de las precauciones iniciales, se pueden aplicar tácticas para atenuar sus consecuencias y coordinar mejor nuestro horario. El punto fundamental es manejar esos recursos con destreza por medio de la prevención, las herramientas digitales y la inteligencia emocional.
