De hacer tareas a pedir resultados: la transformación silenciosa que marcará el futuro del trabajo
Inteligencia artificial
Softeng, referente en soluciones en la nube de Inteligencia Artificial y ciberseguridad, trabaja ya con agentes de IA que automatizan tareas y amplifican la inteligencia humana
Softeng ya trabaja con agentes de inteligencia artificial que se encargan de automatizar tareas y amplificar la inteligencia humana
Durante años, las empresas se han movido entre aplicaciones, menús y formularios. Cada tarea —enviar un presupuesto, revisar una factura, coordinar una reunión— requería abrir programas distintos y seguir una secuencia de clics. Hoy, ese modelo empieza a transformarse. La nueva etapa del trabajo digital no pasa por aprender más herramientas, sino por hablar con ellas.
En lugar de rellenar campos o navegar por menús, las personas podrán pedirle directamente a un asistente virtual lo que necesitan: “Prepara una propuesta con los últimos precios y envíala al cliente”, “Muéstrame la previsión de facturación y las oportunidades abiertas en ciberseguridad”. Ese asistente —o mejor dicho, agente de inteligencia artificial— no solo responderá, sino que actuará: buscará la información en las bases de datos, contactará con otros agentes o personas, conectará con el correo y registrará todos los procesos.
Llegan los Agentes, los nuevos compañeros de trabajo
En Softeng, empresa tecnológica con más de dos décadas de trayectoria en transformación digital, llevan tiempo preparándose para este cambio. Desde su origen, han acompañado a cientos de compañías en la adopción de la nube y las soluciones inteligentes de Microsoft. Hoy, ese mismo conocimiento les permite dar un paso más: integrar agentes de IA que no solo asisten, sino que colaboran.
“Estamos pasando de los asistentes que responden a los agentes que actúan”, explican desde el equipo de innovación de Softeng. “La gran diferencia es que estos agentes completan tareas de principio a fin y aprenden de la experiencia humana, convirtiéndose en compañeros digitales que liberan tiempo para pensar, decidir y crear”.
Los ejemplos ya no son teóricos. En la atención al cliente, un agente puede verificar la identidad de un interlocutor, abrir un caso, revisar una base de datos de incidencias y proponer una solución antes de escalar el problema a un ingeniero humano. En la gestión interna, puede consultar previsiones de facturación, analizar oportunidades o coordinar reuniones según la disponibilidad del equipo. En ciberseguridad, agentes especializados trabajan para detectar brechas y avisar a los expertos antes de que se produzca un incidente real.
El impacto, según Softeng, no está solo en la eficiencia, sino en la redistribución del talento. Algunas tareas repetitivas desaparecerán o cambiarán, pero la mayoría de los equipos dedicarán su tiempo a lo que más valor genera: la relación con los clientes, la creatividad y la toma de decisiones. “Es lo mismo que ocurrió cuando pasamos de los procesos manuales a las aplicaciones de gestión: el trabajo no se eliminó, se transformó”, resumen.
No hay que esperar a que la IA madure: quien empieza antes, aprende antes y se prepara mejor
Los mitos sobre esta tecnología son inevitables, y desde Softeng los abordan con realismo. “No es algo reservado a grandes corporaciones”, apuntan, y añaden que empezar con un caso concreto reduce costes y riesgos. “Tampoco hay que esperar a que la IA madure: quien empieza antes, aprende antes y se prepara mejor”. La clave, insisten, está en diseñar los sistemas con trazabilidad, permisos y revisión humana, para que la automatización sea más segura que los procesos manuales.
Su visión del futuro es clara: dentro de poco hablaremos de equipos mixtos, donde personas y agentes digitales trabajen codo a codo, compartiendo responsabilidades y tareas. Los primeros marcarán objetivos y supervisarán decisiones; los segundos se ocuparán de la ejecución y del aprendizaje continuo.
Y, como suele ocurrir con las grandes transformaciones, el reto no será técnico, sino cultural. “Las empresas que esperen demasiado tendrán que correr para ponerse al día. Las que empiecen ahora llegarán con mejores datos, procesos más afinados y equipos más preparados”.
Lecciones de Vanguardia
“La ventaja no es tener más o menos inteligencia artificial, sino saber colaborar mejor con ella”.