Historias de éxito

Obra pública, mantenimiento y ahora también reformas interiores: la empresa familiar que lleva más de cuatro décadas construyendo y cuidando espacios industriales y urbanos

Construcción

Tras consolidarse en obra pública y mantenimiento industrial, Obres i Paviments Llovet amplía ahora su actividad con reformas interiores

En Obres i Paviments Llovet trabajan desde la experiencia adquirida en obra

En Obres i Paviments Llovet trabajan desde la experiencia adquirida en obra

En un sector que a menudo confunde rapidez con progreso, hay quien sigue apostando por la calma y el oficio. Obres i Paviments Llovet pertenece a ese grupo de empresas que trabajan sin artificio, con respeto por el proceso y por las personas que confían en ellas. Su historia no se mide en metros de asfalto, sino en años de experiencia y en la coherencia de una manera de hacer que no cambia con el tiempo.

Obres i Paviments Llovet lleva más de cuarenta años transformando calles y espacios industriales con una fórmula que se mantiene intacta: oficio, compromiso y respeto. Nació como una pequeña empresa familiar dedicada a la obra pública y, desde entonces, ha crecido paso a paso, apoyándose en la experiencia adquirida en el terreno y en la confianza de quienes valoran el trabajo bien hecho.

“La clave está en no olvidar de dónde vienes. Venimos del oficio aprendido sobre el terreno, equivocándonos y volviendo a hacerlo mejor. Para nosotros una obra no es solo técnica, también es compromiso, responsabilidad y respeto por quien confía en ti”, explican desde la dirección.

La empresa aborda cada obra con un seguimiento técnico
La empresa aborda cada obra con un seguimiento técnico

Esa manera de entender la construcción se ha transmitido generación tras generación, combinando lo mejor del oficio con una mirada abierta a los cambios. “Nosotros ya somos esa nueva generación. Aprendimos desde abajo, con botas en la obra, pero también con la voluntad de actualizar, cuidar lo que heredamos y hacerlo crecer con criterio”, añaden. Su papel es mantener viva una forma de trabajar que une lo mejor de antes con lo necesario de ahora, con mirada larga y los pies en el suelo.

Esa mezcla de tradición y evolución define también su manera de innovar. En Llovet, la tecnología complementa la experiencia en lugar de sustituirla. “Una máquina con GPS o un software pueden ayudar mucho, pero si detrás no hay alguien con oficio y criterio, no sirven de nada. Saber interpretar el terreno o anticipar imprevistos solo se aprende con tiempo y con botas puestas”, aseguran.

Saber interpretar el terreno o anticipar imprevistos solo se aprende con tiempo y con las botas puestas

Renovar maquinaria, formar al equipo e incorporar herramientas de seguimiento son pasos que la empresa asume como inversión. “Renovar maquinaria cada año ha sido clave. No es un capricho, es una inversión en precisión, seguridad y cuidado del equipo”, explican. La eficiencia no solo se mide en cifras. También se refleja en la manera de organizarse, de prever mejor y de reducir esfuerzos innecesarios. “La eficiencia no solo está en la máquina, también en cómo te organizas. Hemos aprendido a evitar viajes innecesarios y a ganar tiempo sin perder calidad”.

La empresa ajusta los procesos según las necesidades del entorno.
La empresa ajusta los procesos según las necesidades del entorno.

El compromiso con el entorno es otro pilar de su forma de trabajar. En cada proyecto buscan optimizar recursos, reutilizar materiales y reducir emisiones. “No hacemos grandes discursos, pero sí cuidamos los pequeños gestos que suman. Porque muchas veces el mejor impacto es el que no se nota”. Esta filosofía se traduce en decisiones cotidianas que priorizan la durabilidad, el respeto y el sentido común. “Construir, para nosotros, también es cuidar. Y eso empieza en los detalles”.

Esa misma lógica de evolución constante los ha llevado a abrir una nueva línea de reformas interiores para entornos industriales y profesionales. “Ha sido una evolución natural. Nuestros clientes nos pedían aplicar el mismo rigor que teníamos en el exterior a sus espacios interiores”, explican. Desde oficinas y vestuarios hasta cocinas o zonas comunes, cada proyecto se aborda con el mismo nivel de exigencia técnica y humana. “Queremos ofrecer un servicio integral en el que la funcionalidad, la accesibilidad y el confort sean tan prioritarios como la durabilidad o el cumplimiento de plazos”.

No se trata de hacer más, sino de hacerlo mejor. Crecer sin prisas, sin estirar más de lo que podemos abarcar y siempre con criterio

Obres i Paviments Llovet incorpora por primera vez una línea de interiores para entornos industriales
Obres i Paviments Llovet incorpora por primera vez una línea de interiores para entornos industriales

Esa coherencia en la manera de trabajar les ha permitido ganarse el respeto de sus clientes y mantener relaciones que trascienden los contratos. “Lo que levantamos cada día no es solo asfalto o estructuras, también es una manera de trabajar que construye confianza. Y eso solo se logra con años compartiendo mucho más que decisiones”. En un sector que a menudo se mide por plazos y magnitudes, la empresa reivindica la paciencia y la constancia como virtudes de fondo.

De cara al futuro, su objetivo no es crecer por crecer, sino hacerlo con sentido. “No se trata de hacer más, sino de hacerlo mejor. Crecer sin prisas, sin estirar más de lo que podemos abarcar y siempre con criterio. Rodearnos de gente que comparta nuestros valores y elegir bien los proyectos donde queremos estar.”

Lecciones de Vanguardia

El relato El hombre que plantaba árboles, de Jean Giono, resume bien su forma de entender el trabajo. En la historia, un hombre transforma un desierto en bosque a base de constancia y pequeños gestos. “El verdadero cambio no vendrá de un solo golpe, sino de miles de personas que, sin esperar aplausos, cuidan la tierra, reducen sus residuos o se preocupan por su entorno. Con cada gesto anónimo, el desierto se convierte poco a poco en bosque.”

Más información

  

Teléfono: 938 439 309