Historias de éxito

Tenía un buen salario en Meta pero lo dejó para dedicarse a los perros: “Quería resolver el problema de qué hacer con ellos cuando viajas”

Furvola

Furvola permite comparar guarderías y residencias caninas profesionales para ofrecer a cada familia la mejor opción para su perro

Antonio Prado, fundador de Furvola, con su perro Nara

Antonio Prado, fundador de Furvola, con su perro Nara

Dejar una vida cómoda no siempre está en los planes de nadie, pero a veces es el único camino hacia aquello que realmente encaja con uno mismo. Esta es la historia de Antonio Prado, fundador de Furvola, mexicano-español, amante de los perros y exempleado de Meta en Irlanda. Él es el ejemplo perfecto de cómo un impulso personal puede convertirse en un proyecto empresarial que cubre una necesidad real. Con influencias de México y España, Prado siempre convivió con perros. Y también convivió con una pregunta recurrente: “¿Qué hago con mi perro cuando tengo que viajar?” Esa duda, que compartían muchas de las personas de su entorno, acabó marcando el punto de partida de lo que es hoy Furvola.

Llegó un momento en el que quería un cambio y decidí que prefería arriesgarme antes que quedarme con la duda”

Antonio Prado

Fundador de Furvola

Antes de fundar la plataforma, Prado trabajó cinco años en una de las empresas tecnológicas más importantes del mundo, en Meta, y más en concreto en Irlanda. Allí entendió cómo operan los grandes actores digitales y también descubrió que, pese a su buen salario y su vida estable, necesitaba un giro. “Tenía un proyecto en la cabeza que no dejaba de insistirme”, recuerda Prado. “Cuando estás en Meta, con un buen sueldo y beneficios, lanzarte a emprender parece una locura. Pero llegó un momento en el que quería un cambio y decidí que prefería arriesgarme antes que quedarme con la duda” explica.

Antonio Prado trabajó 5 años en Meta
Antonio Prado trabajó 5 años en Meta

Llevaba tiempo pensando en el proyecto: una plataforma que permitiera comparar guarderías y residencias caninas profesionales. Según Prado, en México es habitual dejar a los perros en campamentos o residencias de todo tipo, con servicios variados y personal experto. Sin embargo, al llegar a Europa vio que el modelo predominante era distinto: “Aquí lo más común eran aplicaciones que te conectan con particulares. Yo veía eso muy impersonal. Me gusta mucho más la experiencia de una residencia canina profesional con adiestradores, veterinarios o personal especializado”, afirma. Ese contraste cultural fue esencial para detectar la oportunidad.

Conecto a centros profesionales con familias que necesitan un lugar seguro para su perro”

Antonio Prado

Fundador de Furvola

Furvola nace entonces como un marketplace que conecta a familias con perros con centros profesionales. No trabaja con particulares, solo con guarderías y residencias verificadas. “A veces la gente cree que yo soy una guardería, pero no”, explica. “Yo soy un intermediario. Hago lo que hace Booking, pero en el mundo canino: conecto a centros profesionales con familias que necesitan un lugar seguro para su perro”.

Actualmente, Furvola está centrada en Madrid, con casi 50 centros entre guarderías y residencias. También ha comenzado a expandirse a Barcelona. Su plataforma permite comparar servicios, ver fotos, consultar precios, revisar reseñas y filtrar según necesidades específicas, como perros PPP (potencialmente peligrosos). “Una usuaria nos dijo que no sabía dónde dejar a su perro PPP porque muchos centros no lo aceptaban. Con un filtro lo encontraba en segundos”, explica Prado.

Su propuesta: una plataforma que permitiera comparar guarderías y residencias caninas profesionales
Su propuesta: una plataforma que permitiera comparar guarderías y residencias caninas profesionales

Para él, el reto más importante no es convencer a los centros, sino generar confianza en las familias. “El perro se ha vuelto parte del núcleo familiar”, afirma. “La gente quiere lo mejor para sus perros, pero también tiene muchas dudas: ¿tienen calefacción? ¿aire acondicionado? ¿cómo se llevará con otros perros? Es una decisión muy pensada”. Por eso Furvola incorpora un chat que permite resolver dudas y, cuando es necesario, contactar directamente con la residencia. “Incluso animamos a visitar el centro antes de reservar. Es la mejor forma de garantizar que la familia se queda tranquila”, añade.

El perro se ha vuelto parte del núcleo familiar. La gente quiere lo mejor para ellos”

Antonio Prado

Fundador de Furvola

El futuro de Furvola pasa por consolidar Madrid y Barcelona y expandirse a otras ciudades como Valencia o Sevilla. Prado trabaja ya en nuevas funcionalidades como la posibilidad de añadir servicios extra —baño, corte de pelo o transporte— como ocurre en las principales plataformas de alojamiento. “Quiero que Furvola sea la plataforma número uno en Europa para comparar y reservar guarderías y residencias caninas profesionales”, afirma.

“Quería crear la solución que a mí me faltaba”
“Quería crear la solución que a mí me faltaba”

Y aunque el camino no es sencillo, especialmente para un emprendedor que todavía trabaja solo junto a colaboradores freelance, tiene clara su motivación. “Quería crear la solución que a mí me faltaba”, reflexiona Prado. “Si yo necesitaba una plataforma así, sabía que muchos otros también”. Ese es, precisamente, el motor que impulsa Furvola: transformar un problema cotidiano en un servicio útil, confiable y cada vez más necesario para miles de familias con perro.

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Antonio Prado, fundador de Furvola

“Emprender es realmente una montaña rusa. Hay días en los que sientes que puedes comerte el mundo y otros en los que parece que nada merece la pena. Pero la clave está en ser perseverante y constante; solo así te das cuenta de que los días malos son solo eso: días malos. Y que, tarde o temprano, siempre llegan días mejores. El camino no va a ser fácil, pero para mí es mejor intentarlo y fracasar que vivir el resto de mi vida pensando qué hubiera pasado si lo intentaba”.

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