“En España hay demasiada tranquilidad y una cierta pasividad que frena el dinamismo empresarial”
Rubicon
La firma opera como inversor directo en proyectos viables y defiende que la financiación alternativa seguirá creciendo frente al modelo bancario tradicional

Rubicon tiene una trayectoria construida durante más de dos décadas en distintos mercados internacionales
La historia de Rubicon no nace al calor de las modas financieras ni de las oportunidades coyunturales, sino de una trayectoria construida durante más de dos décadas en distintos mercados internacionales. Antes de consolidar su presencia en España, la marca ya había operado fuera del país, con paso por plazas como Londres o Luxemburgo, desarrollando una estructura de inversión que hoy se extiende por Europa, Asia y Latinoamérica. Esa mirada global ha sido clave para entender cómo evoluciona el capital, cómo se comportan los proyectos sólidos y qué elementos marcan la diferencia entre una inversión puntual y una operación sostenible en el tiempo.
Somos inversores independientes y hacemos toda la cadena de valor de una inversión”
“Somos inversores independientes y hacemos toda la cadena de valor de una inversión”, explica Ignacio García Ramos, CEO de Rubicon Finance Network, al definir una filosofía que huye del papel de intermediario clásico. Desde su enfoque, la firma no se limita a presentar operaciones a terceros, sino que actúa como inversor final, estructurando y liderando cada proceso. Esa independencia les permite analizar proyectos de muy distinto tamaño, desde operaciones más contenidas hasta grandes desarrollos internacionales, sin las limitaciones habituales de los fondos tradicionales.
El punto de partida de cualquier colaboración es siempre el mismo: un análisis exhaustivo del proyecto. Rubicon estudia la viabilidad real del negocio, su capacidad de repago y la solidez de su modelo económico antes de tomar cualquier decisión. “No financiamos ideas ni situaciones coyunturales, analizamos proyectos que funcionan y que tienen sentido económico”, señala Ignacio García. Solo cuando ese primer filtro se supera, el proceso avanza hacia el segundo elemento diferencial de la firma: las contragarantías.

En este ámbito, Rubicon se ha especializado en estructurar garantías que respalden el levantamiento de capital, un paso clave para poder acceder a volúmenes de financiación mucho mayores. La combinación de un proyecto viable y unas contragarantías sólidas permite, en una tercera fase, activar el levantamiento de capital necesario. “Analizamos, contragarantizamos y levantamos capital. Ese es nuestro modelo”, resume el directivo, subrayando que es precisamente esa secuencia la que les permite abordar operaciones muy distintas en escala y sector.
Analizamos, contragarantizamos y levantamos capital. Ese es nuestro modelo”
A diferencia de otros actores del mercado, Rubicon no gestiona un fondo cerrado con un capital anual limitado. Su red de socios inversores, compuesta por más de 150 fondos internacionales, les permite canalizar recursos en función de las necesidades concretas de cada proyecto. Esto hace posible que puedan participar tanto en proyectos de crecimiento de empresas medianas como en grandes desarrollos que superan ampliamente los cientos de millones de euros, siempre que el análisis previo lo respalde.
En España, la firma observa un patrón claro en los proyectos que llegan a su mesa. El peso de las energías renovables es mayoritario, en línea con el cambio de modelo productivo que vive el país tras años centrados en el real estate. Sin embargo, su actividad no se limita a un sector concreto. Industria, infraestructuras, comercio internacional o proyectos vinculados a activos tangibles forman parte habitual de su cartera, siempre bajo el mismo criterio de rentabilidad y repago.
Más allá de la operativa financiera, Rubicon mantiene una visión crítica sobre el contexto empresarial español. Desde su experiencia, existe un exceso de comodidad en el mercado. “En España hay demasiada tranquilidad y una cierta pasividad que frena el dinamismo empresarial”, reflexiona el CEO de la firma. Considera que muchas compañías se han acostumbrado a encadenar deuda sin afrontar cambios estructurales, algo que a largo plazo debilita el tejido productivo y limita la competitividad frente a otros mercados más activos.

Operación de casi 600M€ en Italia para crear uno de los mayores hubs corporativos del Mediterráneo
Esa capacidad para combinar análisis, estructura y capital ya se ha materializado en operaciones de gran envergadura a nivel internacional. Un ejemplo reciente es el acuerdo estratégico firmado en Italia junto a Harmonic Innovation Group (HIG), una operación de inversión valorada en 592,5 millones de euros que ha tenido un amplio eco mediático en el país. Rubicon actúa como inversor principal en este proyecto, que cuenta también con el respaldo de la Santo Versace y que dará lugar al desarrollo de uno de los mayores hubs corporativos del Mediterráneo, orientado a la innovación, la creación de valor y la inversión en activos tangibles. Una operación que ilustra cómo la firma puede pasar de proyectos de crecimiento empresarial a grandes desarrollos internacionales manteniendo el mismo rigor en el análisis y la estructura financiera.
Frente a ese escenario, la financiación alternativa se presenta como una vía cada vez más relevante. Rubicon defiende que este modelo no solo seguirá creciendo, sino que ocupará un papel central en los próximos años. “La banca tradicional va a quedar en un segundo plano en la financiación de proyectos, mientras la financiación alternativa seguirá ganando peso”, apunta el CEO, convencido de que las empresas ya están asumiendo que el banco no siempre puede acompañar los grandes saltos de crecimiento.
La banca tradicional va a quedar en un segundo plano en la financiación de proyectos”
El futuro de la firma pasa precisamente por reforzar ese papel como inversor independiente y referente en financiación alternativa, especialmente en áreas como el comercio y el project finance. La ambición es clara: acompañar a empresas consolidadas que necesitan dar un salto de escala y hacerlo con estructuras financieras realistas, basadas en activos, viabilidad y disciplina económica. En un entorno cada vez más complejo, Rubicon apuesta por el análisis riguroso y el capital bien estructurado como motores de crecimiento real.
Lecciones de Vanguardia
Ignacio García Ramos, CEO de Rubicon Finance Network
“A otros empresarios y pymes que están recorriendo un camino similar les diría que no tengan prisa por crecer, pero sí obsesión por hacer las cosas bien. El crecimiento sin estructura, sin criterio y sin valores sólidos suele ser frágil; el crecimiento bien construido es sostenible”.
