Sarah Jessica Parker cumple 60: de una dura infancia y un noviazgo con Ironman a un largo matrimonio, tres hijos y una enemistad incómoda
¡Feliz cumpleaños!
La actriz sigue siendo la icónica Carrie Bradshaw de 'Sexo en Nueva York' ahora en 'And just like that', que este año estrena la tercera temporada

Sarah Jessica Parker, el pasado mes de octubre, rodando 'And Just Like That' en Nueva York

Sarah Jessica Parker cumple este martes 60 años. “Sé cómo me veo. No tengo otra opción. ¿Qué voy a hacer al respecto? ¿Dejar de envejecer?. ¿Desaparecer?”, alza la voz contra algunos inmisericordes comentarios que recibe sobre los signos naturales de la edad, como sus canas, sus arrugas o su flacidez. Ella inaugura otra década con paso firme y la cabeza alta, como su personaje más famoso, Carrie Bradshaw, la escritora apasionada de la moda de Sexo en Nueva York que también ha envejecido en And just like that, que este 2025 estrenará su tercera temporada.
La actriz puede echar la vista atrás y sentirse orgullosa de lo que ha conseguido. Una vida familiar que la hace feliz con su marido desde hace 30 años, el también actor Matthew Broderick y sus tres hijos, y seguir trabajando en el mundo del espectáculo. Ella es sin duda un ejemplo del sueño americano.

Nacida en una familia humilde, fue la pequeña de cuatro hermanos. Sus padres se separaron cuando ella tenía tres años y su madre se juntó con un camionero con otros cuatro hijos. Esa familia numerosísima tenía muchas dificultades para ir tirando. A veces no había para pagar las facturas y Sarah y sus hermanos comían lo que les daban gratis en el colegio. Lo contó hace muchos años a The New York Times, en pleno éxito de la serie Sexo en Nueva York. Cuando estaba en tercer grado, en Cincinnati, la maestra la nombraba todos los días en voz alta para que pasara al frente y se pusiera en la fila de los alumnos que recibían el ticket para el almuerzo gratis que asignaba el Estado: “Sabía que yo era diferente de los chicos que pagaban por su almuerzo o lo traían de su casa. Era un estigma“.

"Recuerdo mi infancia como dickensiana –dijo en aquella entrevista de 2000–. Me acuerdo de ser pobre. No había manera de esconderlo. A veces no teníamos electricidad. A veces no podíamos celebrar la Navidad, o los cumpleaños; o llegaban los cobradores, o la misma compañía de teléfono llamaba para avisar que nos iban a cortar la línea. Y teníamos edad suficiente para atender las llamadas, o ver las reacciones de mi madre, o a mis padres haciendo malabares con el dinero”.

Pero Sarah era una niña talentosa que supo aprovechar las oportunidades. Su madre hizo lo imposible para que sus hijos tuvieran acceso a la mejor educación posible. Ella les inculcó el hábito de la lectura y la asistencia a todo tipo de programas culturales, incluyendo las clases de teatro gratis de su localidad. Así fue como se dieron cuenta de que Sarah Jessica tenía talento para la actuación. Con 11 años, y acompañada por su padrastro, asistió en Broadway al casting para la obra Los inocentes. Le siguió el musical Annie y el salto a la televisión. Pronto llegaría Hollywood y éxitos de taquilla como Footloose (1984), Las chicas sólo piensan en divertirse, y Tres mujeres para un caradura (1991), con Steve Martin.
Su juventud estuvo marcada por dos amores: Robert Downey Jr y John John Kennedy. Con el primero vivió un noviazgo de ocho años que acabó por las adicciones del actor. “Fue el hombre que me enseñó a amar, y fueron ocho años de aventuras, pero el final fue aterrador: vivía con miedo de encontrármelo muerto”, le dijo ella a People después de su separación. Habían estado juntos desde los 18 años. Tras más de una década sobrio, el hoy superhéroe de Marvel ha dicho que sigue agradecido con su ex por haber sido su “comprensión y hogar” en uno de sus peores momentos: “Mi problema con las drogas no cuadraba con Sarah Jessica, porque no hay nada más alejado de ella”. Luego llegó un breve romance con el hijo del expresidente John F. Kennedy. Fue en 1992 y apenas duró siete meses. La actriz declararía luego que aquella historia había sido “un fiasco”. Sarah no soportó el acoso mediático ni ser solamente “la novia de”.
En 1995 conoció, sobre un escenario de Broadway, al que todavía es su marido, Matthew Broderick, padre de sus tres hijos, James (22), y las mellizas Marion y Tabitha (15), que nacieron por gestación subrogada. Salieron durante cinco años y se casaron en 1997. Si le preguntan a Parker cuál es la clave para su matrimonio duradero responde: “No lo sé, no tengo una ecuación matemática. Solo sé que amo a mi marido y sospecho que él también me ama; además, tenemos hijos maravillosos. Es una relación fantástica. Tengo mucha suerte”, pero aclara “estoy segura que yo lo molesto. Y el me molesta a mí a veces. Pero estoy enormemente orgullosa de la persona que es”.
Su juventud estuvo marcada por dos amores: Robert Downey Jr y John John Kennedy
El éxito profesional le llegó en 1998, cuando se estrenó la primera temporada de Sexo en Nueva York. Un verdadero éxito mundial. Sin ir más lejos, la actriz tiene 9 premios, entre ellos 5 Globos de Oro, y todos son por esta serie. Su personaje Carrie Bradshaw la acompañó hasta el 2004, cuando se emitió el último capítulo de la serie, pero aún habrían dos películas y una secuela, And just like that, que este año estrenará su tercera temporada. En esta última serie no aparece la única enemiga que parece haber cosechado en su larga carrera: Kim Cattrall, la mítica Samantha Jones.

Los rumores dicen que la supuesta enemistad entre ellas comenzó cuando la recordada Samantha Jones dijo que descartaba protagonizar una tercera película de Sexo en Nueva York e insinuó que ella y sus compañeras de reparto “nunca fueron amigas” y simplemente filmaron escenas juntas. La situación empeoró cuando Parker contactó a Cattrall en redes sociales después de la muerte de su hermano en el 2018. “No necesito tu amor o apoyo en este momento trágico @sarahjessicaparker”, respondió Cattrall. “Déjame hacer esto muy claro. (Si no lo he hecho ya) No eres mi familia. No eres mi amiga. Así que te escribo para decirte por última vez que dejes de explotar nuestra tragedia para restaurar tu personalidad de ‘niña buena’”, agregó.
Tras el escándalo, Parker habló sobre su decisión de darle el pésame a su excompañera a pesar de su enemistad. “Si alguien en tu vida, ya sea que estés en contacto con ellos o no, [está] sufriendo por alguna razón, es involuntario que desees transmitir condolencias o tristeza o simplemente dejar que alguien sepa que estás pensando en ellos”, se defendió en una entrevista con Entertainment Tonight. Al parecer, en el germen de todo estaba la disconformidad de Cattrall de que Parker cobrara más que ninguna de ellas durante la serie.