Sara Carbonero e Isabel Jiménez, un vínculo de amistad que no se inició de la forma más óptima: “Lo normal es que alguien nos hubiera presentado, pero no fue así”
Un lazo inquebrantable
El fuerte vínculo entre ambas periodistas se fortalece en Lanzarote tras la operación de emergencia de la toledana, al tiempo que afianzan su triunfo en el ámbito de los negocios.

Sara Carbonero e Isabel Jiménez, juntas en una imagen de archivo.

La hospitalización y la cirugía a la que se sometió Sara Carbonero han generado gran preocupación al comenzar este 2026. Mientras la periodista pasaba las vacaciones de Navidad en Lanzarote, sufrió un intenso malestar abdominal que requirió su ingreso urgente en un hospital. Después de la operación de emergencia realizada el 2 de enero, sus allegados han transmitido calma, afirmando que la presentadora evoluciona de forma positiva y que este problema médico es independiente de sus antecedentes oncológicos.
A lo largo de estas jornadas de dudas en el archipiélago canario, la antigua esposa de Iker Casillas ha recibido el respaldo continuo de su compañero sentimental, el hombre de negocios José Luis Cabrera. No obstante, en el centro médico ha estado presente su pilar esencial: Isabel Jiménez. La conductora de noticias, quien igualmente disfrutaba de las vacaciones en el lugar, vigila atentamente la mejoría de su íntima, ratificando nuevamente que resultan “comadres” en el ámbito privado y compañeras inseparables frente a cada obstáculo que el destino les presente.
“Hola” y un recibimiento frío
Desde el alejamiento inicial en los estudios de Telecinco hasta volverse compañeras inseparables durante el transcurso de la dolencia.
Si bien actualmente son inseparables, el comienzo de su vínculo no sugería esa complicidad. En una charla de 2024 dentro del espacio Martínez y hermanos, las dos rememoraron que su toma de contacto inicial en Mediaset resultó fría. “Lo normal es que alguien nos hubiera presentado, pero no fue así. Yo estaba preparada para empezar el informativo y llega Sara Carbonero; se sienta en su sitio, me mira y me dice 'hola'”, explicó Jiménez respecto a ese acercamiento en 2011. Carbonero confesó que en esa jornada se notó cohibida ante la presencia de la almeriense, lo cual generó una percepción inicial bastante distante.

Sin embargo, el vínculo auténtico apareció poco después en el área de maquillaje. “Desde ese día no nos hemos separado nunca”, admitió Sara, quien supo con certeza desde ese instante que Isabel se transformaría en su gran compañera. Aquel presentimiento se hizo realidad plenamente durante 2019, año en que a la manchega le detectaron un cáncer de ovario con 35 años. Jiménez pasó a ser su apoyo constante, estando a su lado en las sesiones de quimioterapia y en las diversas operaciones de 2019 y 2022, guardando en todo momento un silencio total respecto a la salud de la paciente.
Carbonero, quien durante 2024 habló por primera vez de su dolencia en un evento de la publicación ELLE, ha resaltado constantemente la función de Jiménez como un pilar emocional esencial. Isabel no solamente ejerce como madrina de su pequeño Hugo, sino que ha permanecido a su lado durante los “días difíciles en los que el ánimo flaqueaba”. Dicha fidelidad continúa inalterable actualmente, al tiempo que la comunicadora de Corral de Almaguer aguarda el permiso médico para volver a la península y reunirse nuevamente con sus descendientes, Martín y Lucas.
Bastante más que modas: un estilo de vida
Ambas comunicadoras celebran una década al frente de Slowlove y diversifican su firma adentrándose en el sector de la cosmética.
El vínculo entre las dos superó el ámbito privado en 2015 al fundar Slowlove, su marca de ropa con estética “boho”. Aquello que se inició como una iniciativa de amistad se ha afianzado como una empresa próspera que incluye vestimenta, complementos y ornamentación. Durante febrero de 2025, la firma realizó un avance crucial al adentrarse en la industria cosmética. “Hace una década soñamos con crear algo más que moda: un estilo de vida auténtico, libre y con alma”, manifestaron las fundadoras durante el lanzamiento de su reciente colección de barras de labios.

Este perfil corporativo manifiesta el equilibrio que las dos han perseguido tras periodos de gran atención pública. Con 41 años, Carbonero alterna su rol directivo con sus intervenciones en la prensa, siguiendo la premisa de que “vivir es urgente”. Al tiempo que se recupera de su intervención quirúrgica en Canarias, la firmeza de su emprendimiento junto a Jiménez evidencia que ese “hola” falto de ganas en un estudio resultó ser el inicio del vínculo más trascendental de su existencia.