De Mickey Rourke a Loni Willison: famosos que lo perdieron todo
Caídas de celebridades
La fama se convierte en visibilidad indeseada para algunas celebridades cuando todo se derrumba

Mickey Rourke en una imagen de archivo.
La fábrica de estrellas hollywoodiense, el escaparate más visible del sueño americano, invoca la idea que el éxito, una vez alcanzado, es irreversible. Pero la actualidad vuelve a recordarnos que las malas decisiones, tragedias personales o simples vaivenes de la buena fortuna pueden hacer que figuras públicas bien consolidadas se enfrenten a la precariedad económica e incluso a la pérdida de su vivienda. El último caso es el de Mickey Rourke, pero también el de una larga lista de caídos que recuerdan que la fama no es siempre una buena red de seguridad. Al contrario, se convierte en visibilidad indeseada cuando todo se derrumba.
A sus 73 años, Rourke, icono del cine de los ochenta y símbolo del actor maldito, se enfrenta a una situación económica límite que lo ha colocado al borde de perder su casa en Los Ángeles. La aparición de una campaña de recaudación de fondos en la red, que el actor ha rechazado públicamente por considerarla humillante, ha expuesto algo más profundo que un problema puntual con el alquiler. La triste historia de Rourke, quien lleva años sorprendiendo con un semblante cada vez más extraño, no es un hecho aislado, pero el ejemplo de otro exboxeador, Mike Tyson, evidencia que tampoco es un final irreparable.
Mickey Rourke, al borde de perder su casa en Los Ángeles, considera su situación humillante
La figura del boxeo, que ingresó más de 500 millones de dólares como uno de los deportistas mejor pagados de la historia, llegó a perderlo todo por sus malas inversiones, un tren de vida excesivo y problemas legales que lo llevaron a declararse en bancarrota en el 2003. Con el tiempo, decisiones empresariales mejor orientadas y apariciones estelares en los medios y en exhibiciones de boxeo, Tyson ha llegado a olvidarse de las deudas, aunque lejos de esa primera cifra, su fortuna se calcula ahora entre los 10 y 20 millones de dólares.

Más amarga es hoy la realidad de la exmodelo Loni Willison, exmujer del vigilante de la playa Jeremy Jackson. Tras su divorcio, según declaró ella en los inicios de su declive vital, su salud mental estaba tan deteriorada que necesitó meses para recuperarse. Después de ese tiempo, le fue imposible encontrar trabajo o recursos económicos para recuperar su antigua vida y, desde el 2018, Willison vive en las calles de Los Ángeles, donde se la fotografió el pasado abril empujando un carrito con todas sus pertenencias.
Lejos de las colinas de Hollywood, el reconocimiento tampoco te garantiza estabilidad. La actriz Mónica Cervera, cuya genial interpretación en la película Crimen ferpecto mereció una nominación al Goya, ingresó en prisión en el 2025 por un robo con violencia en un supermercado. Antes de eso, vivía en un banco de un parque de Marbella, en Málaga, al parecer por decisión propia tras verse sin techo y no querer ayuda. “Quiero que me dejen en paz y vivir como yo he escogido vivir”, aseguró en su última entrevista.

Enrique San Francisco, quien fuera uno de los actores más populares y reconocibles de la comedia española, también contó públicamente sus graves problemas económicos y reveló que pasó por varios desahucios. “Yo he pasado por dificultades económicas, con esta profesión es inevitable más unido al desastre que soy económicamente con mi dinero”, afirmaba. Murió en marzo del 2021 sin haber recuperado la estabilidad que sus años de trayectoria parecían garantizarle.