La mujer de Alan Rickman, el mítico Severus Snape en 'Harry Potter', revela nuevos detalles sobre su muerte una década después: “No quería morir con dolor”
Duro proceso
La viuda del actor colabora con Pancreatic Cancer UK para recaudar fondos destinados a una prueba que pueda detectar la enfermedad antes de que avance
El impactante mensaje oculto de Snape a Harry Potter en 'La piedra filosofal' que se descubre más de 20 años después

Severus Snape
El universo Harry Potter ha sufrido grandes reveses en los últimos años por las muertes de varios de sus intérpretes. Entre ellos, la figura de Alan Rickman continúa ocupando un lugar especial para quienes crecieron viendo su interpretación del enigmático profesor Severus Snape.
Alan Rickman falleció en 2016 a los 69 años a causa de un cáncer de páncreas, y su esposa, Rima Horton, ha recordado una década después los últimos meses del actor. Lo hizo en una entrevista en BBC Breakfast el pasado 27 de enero, donde habló emocionada sobre el tiempo que compartieron y sobre la forma en que él afrontó la enfermedad. Recordó que la quimioterapia le permitió alargar su vida medio año más, aunque el tratamiento no consiguió frenar el avance del cáncer.
Discreción total
Rima Horton comparte los últimos meses junto a su marido
Horton recordó cómo su marido quiso vivir su enfermedad con discreción. Explicó que “tenía claro que no quería morir con dolor” y que prefirió mantener la noticia entre sus allegados para evitar miradas de compasión. Contó que ambos intentaron conservar la normalidad y disfrutar de sus últimos meses sin la presión del público ni de los medios. Los familiares confirmaron después que Rickman murió acompañado de las personas más cercanas a él.
La académica habló también del trabajo de Pancreatic Cancer UK, organización con la que colabora en un sorteo solidario en memoria del actor. Subrayó que “los síntomas son muy difíciles de diagnosticar” y que, cuando se detecta, “ya es demasiado tarde”.
Por eso promueve la financiación de una prueba de alcoholemia que permita un diagnóstico temprano. En sus redes, la asociación explicó que, diez años después de su muerte, recaudan fondos “para cambiar el futuro de todos los afectados por esta devastadora enfermedad”.
El fallecimiento del actor conmovió a compañeros y admiradores. Daniel Radcliffe destacó que era “uno de los mejores actores con los que he trabajado” y añadió que también fue “una de las personas más leales y solidarias que he conocido en la industria cinematográfica”. Emma Thompson, que coincidió con él en varias películas, le definió como el “aliado definitivo” y elogió su inteligencia y su humor. Aquellos mensajes dejaron claro el cariño que despertó tanto en los rodajes como fuera de ellos.