Inmersa en la introspección y el ámbito personal de Carlota Casiraghi
Estreno literario
La hija de Carolina de Mónaco presenta su obra literaria inicial de forma independiente.

Carlota Casiraghi esta semana en el desfile de alta costura de Chanel en París.
Carlota Casiraghi ha desarrollado un camino personal único donde convergen el ámbito cultural, las tendencias de moda y la existencia vinculada a la monarquía. La descendiente de la princesa Carolina de Mónaco ha lanzado recientemente su obra literaria inicial de forma independiente, bajo el nombre de La Fêlure (La grieta). Editado por el sello francés Julliard, este trabajo ofrece una perspectiva reflexiva y detallada acerca de la vulnerabilidad de las personas, concebida no como un defecto, sino como un origen. Consiste en una indagación de carácter literario y filosófico que transita entre la reflexión y la vivencia personal, interactuando con los conflictos, rupturas e interrogantes fundamentales que definen la percepción actual.
Lejos de ser una autobiografía convencional, La Fêlure no ofrece una crónica secuencial de la vida, sino múltiples perspectivas sobre un mismo pensamiento. El volumen examina cómo las fisuras interiores, esas “fisuras” mentales o sentimentales, definen y cambian la vivencia de las personas. De acuerdo con la editorial, es una “travesía” que no funciona como estudio formal ni como revelación íntima, sino como una meditación elaborada con tacto sobre las restricciones y capacidades de la naturaleza humana.
Al ser consultada sobre su principal vulnerabilidad, mencionó los vínculos sentimentales y el temor ante la ausencia.
La nieta de Grace Kelly, quien a sus 39 años destaca por su vinculación con el mundo literario, utiliza en este texto los testimonios de autores y filósofos que han indagado en la vulnerabilidad espiritual. Nombres como Francis Scott Fitzgerald, Marguerite Duras, Anna Ajmátova, Colette o el marino Bernard Moitessier se presentan como partícipes de un intercambio que pretende mostrar la manera en que se quiebran y sanan las trayectorias vitales.
Como asistente a la emisión La Grande Librairie , Casiraghi profundizó en lo fundamental de aprovechar la existencia intensamente pese a la posibilidad de padecer dolor. “Que tengamos vulnerabilidad no significa que debamos sobreprotegernos. Tenemos que arriesgarnos para vivir de verdad. Y nunca se sabe dónde nos golpeará. Pero eso no significa que no debamos arriesgarnos”.

Al ser consultada sobre su principal peligro o vulnerabilidad, Casiraghi se refirió a las emociones amorosas y al pavor al extravío. “Creo que el riesgo de amar es el mayor, porque es donde puedes perder a la persona que amas”, sostuvo. Mencionó a George Sand con el fin de aclarar que el padecimiento se vincula a la dependencia emocional, no obstante, es necesario asimilar esta aflicción sin remedio.
El lanzamiento de este tomo se produce casi diez años después de su creación previa, Archipel des passions , realizada en 2018 junto al pensador Robert Maggiori, un análisis sobre las emociones humanas. Con esta reciente propuesta, Casiraghi evoluciona desde su condición de figura pública vinculada a una estirpe hacia una expresión propia en la conversación filosófica.
Titulada en Filosofía por la Sorbona y creadora de Les Rencontres Philosophiques de Monaco , es igualmente la conductora de Les Rendez-vous littéraires rue Cambon , unos eventos impulsados por Chanel para festejar la liberación de las mujeres a través de las letras.
Carlota Casiraghi tiene dos descendientes, Raphaël, quien llegó al mundo en 2013 de su unión con Gad Elmaleh, y Balthazar, nacido en 2018 en el transcurso de su enlace con Dimitri Rassam, de quien se separó legalmente en 2024.

