Gente

Leiva, cantante, 45 años, sobre el hippie que marcó en su infancia: “No sé si él me reconocería. Yo a él sí”

'El Faro'

El artista madrileño se sinceró sobre los veranos que pasó en familia en el Valle de los Oscos

Leiva, cantante, 45 años, sobre su relación con Robe Iniesta: ''No había vuelto a escuchar su voz, no estaba preparado. Tuve mucha suerte de caminar con él un tiempo''

José Miguel Conejo Torres, alias Leiva

José Miguel Conejo Torres, alias Leiva

Germán Lama - Europa Press / Europa Press

José Miguel Conejo ha sido uno de los cantantes más relevantes del panorama musical español en el arranque de siglo. Popularmente conocido por su nombre artístico, Leiva formó con Rubén Pozo el dúo Pereza, que publicó cinco discos de gran éxito entre el 2001 y el 2009. De esa alianza surgieron canciones tan recordadas como Princesas, Todo, Estrella Polar o Lady Madrid. En solitario, el madrileño suma otros seis proyectos discográficos a sus espaldas, incluyendo Gigante, y no es un extraño de las entrevistas.

Tras su paso por El sentido de la birra y La Revuelta, el artista madrileño ha atendido a los micrófonos de El Faro, el podcast de la Cadena SER presentado por Mara Torres. El principal foco de atención ha sido su relación con Robe Iniesta, fundador y voz de Extremoduro, que falleció el pasado 10 de diciembre. Sin embargo, también ha tenido tiempo de repasar su vida y pasajes anecdóticos de su infancia. Uno de los más sonados tuvo lugar en la comarca asturiana de Los Oscos, gracias a unas vacaciones familiares.

“Íbamos los cuatro hermanos a una aldea en el Valle de los Oscos, en Asturias, que se llamaba Bustapena. Solo había una casa con objetores de conciencia y una mujer que ordeñaba vacas. Y una casa chiquitita que era donde nos quedábamos nosotros. De hecho, recuerdo que había un objetor de conciencia que era un hippie, y me enseñó a tocar Always on the Run de Lenny Kravitz a la guitarra. Llevaba como un palestino así, era un hippie, me dejaban mis padres irme con los objetores y me iba a casa de los objetores de conciencia, a tocar con ellos. Yo tendría 13 o 14”, confesaba.

A pesar de estos momentos íntimos, nunca más se supo de aquel hombre más allá de sus vacaciones. “Nunca más nunca más lo volví a ver. Imagínate que está escuchando esta entrevista. Nunca más lo volveré. Era un tío guapísimo, con un look increíble, era un poco como una rockstar. No sé si se acordará de mí, porque yo he sufrido un cambio físico muy grande. Yo, cuando era niño, no me reconoces. No sé si él me reconocería. Yo a él sí. Parecía un indio así, yo me acuerdo de él”, admitía ante Mara Torres.

Un sentido homenaje

Sobre Robe, Leiva no pudo contener la emoción al escuchar Caída Libre, la colaboración que publicaron hace casi un año, el 28 de febrero de 2025. “No había vuelto a escuchar su voz. No estaba preparado para oírla. La escucho ahora y digo: 'qué fuerte, ¿no?' No he vuelto a escuchar su voz, ni sus canciones así. Me impresionaba mucho. Y ahora, la escucho y, claro, te conmueve. Pensaba que él no me veía para hacer algo con él. Nunca me imaginé que diría 'me apetece hacer algo contigo'”, aseguró.

De igual forma, el cantante confesó la suerte que tuvo al cruzarse con Robe en su vida, y que de aquel primer contacto pudieran forjar una amistad: “Tuve mucha suerte de caminar con él un tiempo, de escucharle reflexionar porque era un gran pensador, de ver su compromiso con la música, de crear con él, de debatir con él verbos, conjugaciones, palabras... De hacerme amigo de Robe. Ese es el resumen, que nos hicimos amigos”.