El primer salto a la fama de Raquel Salazar como diseñadora, antes de triunfar con 'Los Gypsy Kings' en 2016: “De criticarnos, nos hicimos famosas”
Reina del brillo
La trayectoria de la modista autodidacta que conquistó Madrid con sus diseños de pedrería antes de convertirse en el gran fenómeno social de la telerrealidad actual

Raquel Salazar, en una imagen de redes sociales.

A punto de cumplirse un mes del estreno de la cuarta edición de GH DÚO, Raquel Salazar ha conseguido posicionarse como una de las piezas fundamentales del tablero del reality. La que fuera estrella de Cuatro llegaba a la casa de Tres Cantos con el estandarte de “reina del brillo” y una cuenta pendiente con el plató de Telecinco por una discusión pasada con Jorge Javier Vázquez. Tras años de ausencia mediática, su regreso no ha pasado desapercibido, demostrando que su capacidad para generar contenido y polarizar a la audiencia permanece intacta a sus 54 años.
El pasado domingo, durante la gala de salvación conducida por Ion Aramendi, la vallecana recibió el espaldarazo definitivo del público. En una terna de nominados que incluía nombres con fuerte apoyo como Carlos Lozano o Sandra Barrios, Salazar fue la más votada para continuar en el concurso. Esta inmunidad prematura le permitió encarar la gala de expulsión de esta noche con la tranquilidad de quien se sabe respaldada por una audiencia que, según una parte de los seguidores del programa, la considera una de las grandes revelaciones de la temporada.
“Los vestidos más bonitos”
De la necesidad económica al éxito en la capital
Este idilio con la cámara no es nuevo, aunque sus orígenes se remontan a una faceta alejada de los focos de los estudios de televisión. Antes de que el universo de Los Gipsy Kings llamara a su puerta en 2016, la hoy concursante ya gozaba de una notable popularidad en Madrid debido a su labor como modista autodidacta. Según reveló recientemente en el pódcast Mano a mano, su incursión en el diseño surgió por la imposibilidad de costear la indumentaria para los eventos sociales de su barrio.

“Yo trabajaba y ganaba 70.000 pesetas, pero un vestido valía 100.000 y yo no podía”, confesó la protagonista en dicha entrevista. Ante la presión social de no repetir modelo en las bodas, comenzó a confeccionar sus propias piezas con la ayuda de una vecina ecuatoriana. “Entre sus manos y mi imaginación me lié a hacer vestidos y me hice famosa”, recuerda. Su estilo recargado y barroco no tardó en despertar comentarios en la capital, donde ella y su hija Noemí fueron apodadas como 'Las Pontejo' porque “nosotras les poníamos a los vestidos todas las piedras de Pontejo”.
El impacto de sus diseños trascendió el ámbito local hasta el punto de ser confundidos con firmas de lujo internacionales. Durante una intervención en Sábado Deluxe en 2017, la matriarca de los Salazar relató cómo una de sus creaciones para una clienta millonaria fue atribuida erróneamente a la casa Alexander McQueen. “De criticarnos, nos hicimos famosas”, ha llegado a sentenciar con naturalidad, explicando que fue precisamente ese carisma como diseñadora lo que atrajo a los productores de Mediaset mientras grababan a una de sus novias.

El legado Salazar
“Lo estás haciendo genial”: el emotivo refuerzo de Noemí en su visita a la casa
Esa unión familiar, eje central de su trayectoria, volvió a ponerse de manifiesto con la reciente visita de su hija Noemí a la casa de GH DÚO. La exconcursante de GH VIP 7 apareció tras un espejo para insuflar ánimos a su madre en un momento de debilidad. “Lo estás haciendo perfecto. A Belén ni caso, la han echado a ella, no te han echado a ti”, le transmitió su hija, ejerciendo como su principal apoyo mediático y recordándole que la casa familiar está “superlimpia” gracias a su gestión.
La visita también sirvió para que Noemí le diera un toque de atención humorístico respecto a la comida, pidiéndole que no “robara” suministros a sus compañeros. La participante, visiblemente emocionada, prometió corregir su actitud: “Me creo que soy Doraemon con el bolsillo”, bromeó entre lágrimas. Este encuentro no solo reforzó su perfil de cara a la final, sino que sirvió de antesala para el inminente estreno de la nueva temporada de Los Gipsy Kings en Cuatro, cerrando un círculo mediático que comenzó entre hilos y abalorios.