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En fiestas en Ibiza: cómo se conocieron Amaia Salamanca y Rosauro Varo, un romance de verano que sorprendió a los padres de la actriz

Romance de película

Tras dieciséis años de una relación discreta y tres hijos, la creadora y el empresario afianzan un vínculo que prescinde de los protocolos nupciales.

Amaia Salamanca y Rosauro Varo, en la Madrid Fashion Week de 2016.

Amaia Salamanca y Rosauro Varo, en la Madrid Fashion Week de 2016.

Terceros

Su regreso a Telecinco no ha pasado desapercibido. Reconvertida en una de las protagonistas de Pura sangre, la nueva serie de Mediaset que este miércoles 11 de febrero emite su tercer capítulo, Amaia Salamanca vuelve a ocupar el centro del prime time. En la ficción, la actriz madrileña interpreta a la teniente Miranda Acuña del Monte, uno de los personajes clave de la trama de envenenamiento que sacude la finca familiar de La Galana. Un rol que, además, consolida una carrera sólida iniciada en 2006 con SMS y coronada por éxitos como Sin tetas no hay paraíso o la más reciente película Siempre es invierno.

El caso es que, a sus 39 años, la actriz de Paracuellos del Jarama vive un momento profesional pleno, equilibrando la televisión con estrenos cinematográficos como el inminente La ahorcada. Sea como fuere, más allá de los reflectores y las cámaras, Salamanca ha logrado establecer una estabilidad personal que genera tanto admiración como respeto. Su vínculo con Rosauro Varo, actual presidente de GAT Inversiones y figura central del tejido empresarial español tras su reciente salida de consejos como el de Telefónica, es uno de los cimientos de su vida privada, siempre resguardada bajo un profundo sentido de discreción.

“¡Que me he enamorado!”

Una coincidencia azarosa en la isla blanca que resultó en un hogar extenso

El comienzo de esta relación se sitúa en el estío de 2010. Los dos se encontraron en un festejo en Ibiza, introducidos por una amistad en común. Lo que en un principio se percibía como un amor de verano de cuatro días mutó con rapidez en un lazo más serio. De acuerdo con lo expuesto por la propia actriz en el programa Planeta Calleja en 2022, la sintonía fue al instante. Tras pasar varias jornadas de retiro pleno en la isla, Salamanca contactó telefónicamente con sus padres para transmitirles su realidad afectiva: “Después de cuatro días sin hablar con mis padres, les digo: '¡Que me he enamorado!'. Estaba afónica perdida. Ellos pensarían que me habían perdido”, declaró la intérprete.

“Después de cuatro días sin hablar con mis padres, les digo: '¡Que me he enamorado!'”, confesó Amaia sobre su flechazo con Rosauro en Ibiza en 2010.
“Después de cuatro días sin hablar con mis padres, les digo: '¡Que me he enamorado!'”, relató Amaia respecto a su súbita atracción por Rosauro en Ibiza allá por 2010.Propias

En esa etapa, ella contaba con 23 años y él con 30. Rosauro Varo, graduado en Derecho por la Universidad de Sevilla y con trayectoria empresarial desde 1998, ya figuraba como una personalidad relevante en la vida social. El medio ¡Hola! Se encargó de ratificar el romance empleando unas instantáneas que otorgaban carácter oficial a la unión más imprevista del periodo. Desde aquel tiempo, han evadido recurrentes habladurías de distanciamiento mediante una postura de reserva y espontaneidad, rehusando difundir retratos compartidos en sus plataformas digitales para blindar su privacidad doméstica en sus viviendas de La Moraleja, Marbella o su casa señorial en Sevilla.

Diferencias y compromiso

Su determinación de no casarse y su perspectiva acerca de la vida compartida.

Aunque su relación es duradera, pasar por el altar no entra en sus proyectos actuales. Salamanca se ha mostrado tajante sobre este tema, sosteniendo que el nacimiento de sus tres descendientes –Olivia en 2014, Nacho en 2015 y Mateo en 2016– representa el vínculo más sólido que existe. “No nos hace falta nada más para celebrar nuestro amor. Organizar una boda supone tanto trajín que no sé si realmente luego la disfrutas”, detalló la intérprete en 2019 en el transcurso de un evento promocional. Para ambos, el secreto de su estabilidad se halla en cómo se equilibran sus realidades, algo que ella misma comentó en la charla con Jesús Calleja: “Nos diferenciamos en muchas cosas porque tenemos vidas muy distintas y aprendemos mucho el uno del otro”.

El matrimonio no figura en sus planes, pero juntos han sido padres de tres hijos: Olivia, nacida en 2014; Nacho, que llegó al mundo en 2015; y el pequeño Mateo, al que la actriz dio a luz en 2016.
No contemplan pasar por el altar, aunque han educado juntos a tres descendientes: Olivia, que nació en 2014; Nacho, cuya llegada fue en 2015; y el menor Mateo, a quien la artista dio a luz en 2016.Gtres

Esta independencia recíproca les permite manejar su exposición pública de manera distinta. Mientras Varo se enfoca en áreas como el turismo o la tecnología, Salamanca sigue dirigiendo proyectos de ficción. Sobre su convivencia, la actriz ha manifestado una actitud práctica en sus comentarios, llegando a reconocer que comprendería la reedificación de una relación tras una crisis si hay disposición al diálogo. Y ahora, dieciséis años después de aquel encuentro en la isla pitiusa, su estructura familiar sigue ajenas a las normas convencionales, poniendo la estabilidad de sus hijos por encima de cualquier acuerdo legal.

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