Gente

El calvario de Tote Fernández (‘Top Chef: Dulces y famosos’) cuando era futbolista profesional: el choque con la masculinidad en el vestuario

De cantera prometedora

Después de dejar atrás una carrera deportiva que lo situó bajo el radar de Vicente del Bosque, el actual concursante del talent culinario de TVE ha redefinido su imagen pública lejos de los campos de juego

Tote Fernández, en una imagen de redes sociales.

Tote Fernández, en una imagen de redes sociales.

Instagram

Los hornos se vuelven a encender esta noche. Un miércoles más, La 1 emite una nueva entrega de Top Chef: Dulces y famosos, donde Tote Fernández se postula como uno de los perfiles más singulares de la edición. El creador de contenido murciano, que ha construido un sólido imperio digital basado en la moda y el 'divineo', se enfrenta ahora al escrutinio de un jurado compuesto por Paco Roncero, Eva Arquiñano y Osvaldo Gross. En este escenario, el joven busca demostrar que su disciplina trasciende las pantallas de los teléfonos móviles, aplicando en la repostería la tenacidad que un día volcó en el deporte profesional.

Para una parte del público, este murciano nacido en 1996 es una cara nueva vinculada al maquillaje y la ruptura de roles de género. Sin embargo, antes de acumular miles de seguidores y compartir su vida con la influencer Samantha Constantini, su realidad se medía en goles y entrenamientos de alta intensidad. Su transición desde el césped hasta los fogones de la televisión pública no ha sido un camino lineal, sino el resultado de una crisis de identidad provocada por el fin prematuro de su etapa como futbolista, una faceta que marcó sus primeros veinte años de vida.

“Mi vida era el fútbol”

El niño prodigio del Real Murcia que llamó la atención de Del Bosque

La vinculación con el balón de José Antonio Fernández Martínez, que es su nombre real, comenzó de forma temprana y con una proyección inusual. Durante once años defendió la camiseta del Real Murcia, convirtiéndose en una de las promesas locales con mayor exposición. Su nivel en las categorías inferiores lo llevó a disputar seis campeonatos de España con la selección murciana y a participar en el prestigioso torneo de Brunete. Fue en este escaparate nacional donde su juego no pasó desapercibido para figuras de la talla de Vicente del Bosque, quien llegó a destacar el desempeño del joven murciano sobre el verde.

El influencer defendió durante once años la camiseta del Real Murcia, convirtiéndose en una de las promesas locales con mayor exposición.
El influencer defendió durante once años la camiseta del Real Murcia, convirtiéndose en una de las promesas locales con mayor exposición.Instagram

Esta etapa estuvo definida por una entrega absoluta que condicionó su juventud. Según declaró el propio influencer en el pódcast Te entiendo bro de Mtmad en 2023: “Mi vida era el fútbol. Cinco días entrenando; en pretemporada, en el mes de junio empezabas otra vez de nuevo. Estabas condicionando tu vida al fútbol”. Esta dedicación generó unas expectativas de éxito que, al no materializarse de la forma esperada, derivaron en un proceso emocional complejo. “Se crearon muchas expectativas dentro de mí, que al final cuando no se cumplen, se convierten en esa frustración”, confesaba al recordar sus años en la capital del Segura.

Tras su periplo en España, Fernández decidió probar suerte en el extranjero, concretamente en la Segunda División de Islandia. Con apenas 18 años, se mudó a un pueblo de 500 habitantes buscando una oportunidad profesional. A pesar de la dureza del clima y la soledad, el murciano recuerda aquella experiencia con gratitud por el reconocimiento social que recibía: “Ibas por la calle, todo el mundo te quería, todo el mundo en el supermercado te decía que buen partido”, explicó en una entrevista para Onda Cero a finales de 2023. Sin embargo, fue en el país nórdico donde comenzó el declive físico que precipitaría su retirada.

“No sabía qué hacer”

Una lesión recurrente y el choque con la masculinidad en el vestuario

El fin de su carrera deportiva llegó de la mano de una lesión persistente que no pudo sanar ni en Reikiavik ni tras su regreso a Madrid. Los problemas físicos se convirtieron en un obstáculo insalvable que afectó a su salud mental. Fernández relató en el medio antes citado la ansiedad que sentía al intentar reincorporarse a la competición: “Fui a entrenar a un equipo en Tercera y entré al campo y me dio ansiedad. Tenía temblores cuando entraba por volver a pensar que me iba a volver a pasar lo mismo”. Esta situación le obligó a colgar las botas, dejándolo en un vacío vital donde, según sus palabras, “no sabía qué hacer”.

Reconvertido en influencer, Tote reinvidica la necesidad de romper estereotipos de género desde la moda y la estética.
Reconvertido en influencer, Tote reinvidica la necesidad de romper estereotipos de género desde la moda y la estética.Instagram

El abandono del fútbol profesional permitió al ahora concursante de Top Chef reflexionar sobre el entorno en el que se había criado. Ha sido especialmente crítico con la “masculinidad frágil” imperante en el deporte de élite, un ambiente que describe como rudo y restrictivo. “Romper estereotipos está complicado. Esa masculinidad que existe dentro del fútbol, de que hay que ser súper rudo, súper machote y de repente verme con las uñas pintadas de rosa, con falda... Jamás lo hubiese imaginado”, explicaba sobre su transformación estética y personal tras dejar el vestuario.

Hoy utiliza su plataforma, incluyendo el podcast ¡Qué hombres! Junto a Mario Marzo en 2024, para cuestionar esos roles tradicionales mientras compite por ser el mejor pastelero de la televisión. Su presencia en la pequeña pantalla es el cierre de un círculo que comenzó con una maleta abandonada en Islandia y termina con una identidad propia reafirmada frente a las cámaras. Lo que un día fue frustración por un sueño deportivo truncado se ha convertido en la base de una carrera multidisciplinar que esta noche suma un nuevo capítulo entre harinas y azúcares.

Etiquetas