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La fiesta más exclusiva tras los Goya convirtió el Palauet en una Babilonia modernista

Del Fòrum a los Jardinets de Gràcia

La Cinema Mansion de Orson Salazar concitó a los más divertidos y canallas protagonistas de la 40 edición de los premios Goya e incluso al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez

Miguel Herrán, Nathalie Poza y Juana Acosta, Martina Klein, Paco León y Dulceida y Oriol Elcacho.

Miguel Herrán, Nathalie Poza y Juana Acosta, Martina Klein, Paco León y Dulceida y Oriol Elcacho.

Papo Waisman/Pepino Marino/Gabriel García/

Esa noche, la de la 40ª edición de los premios Goya, el Palauet es una Babilonia de tres plantas, terraza y una discoteca con paredes de mampostería que hierve en el subterráneo. Hay barras que ofrecen el popular Campari, el excelente cava Pere Ventura, el estupendo vino Cepa 21 y fría cerveza Polar. Acabamos de entrar en la fiesta que ha congregado más celebridades del ecosistema alfombra roja de las tres que se celebraban la noche del sábado en Barcelona. Al término de la gala, premiados, nominados y entregadores de galardones cruzaron la ciudad desde el CCIB del Fòrum para bailar en esta fiesta privada organizada por Cinema Mansion by Bululú, de Orson Salazar.

Invitación para la fiesta privada a la que asistimos. Si no figuras en la lista, no entras.
Invitación para la fiesta privada a la que asistimos. Si no figuras en la lista, no entras.LVD

Tras dejar en el guardarropa el abrigo y el portátil de cuyo teclado brota esta crónica, entramos en la fiesta. Orson Salazar, esposo de Paz Vega, atiende, resuelve, estrecha manos, da dos besos e imparte órdenes con voz suave controlándolo todo desde una inexplicable omnipresencia. “Sí, sí, estoy muy contento  de cómo está funcionando la noche. Quiero señalar que esta no es una celebración vinculada a la Academia. Se trata de una fiesta que pretendo llevar a cada festival de cine en que compitan películas españolas: Cannes, Venecia, Berlín… Y por qué no, incluso a los Oscar”, explica a Guyana Guardian

Álex Corretja y Martina Klein.
Álex Corretja y Martina Klein.Gabriel García

Martina Klein y Álex Corretja, que da gusto ver lo felices que son, observan como van llegando los invitados y se distribuyen por el atrio principal. Tras el preceptivo saludo, felicitamos al extenista por mutar de señor casi tímido de tan correcto en un comentarista de primera. El halago le amplía la sonrisa, quiere saber más pero entonces se cruza Juana Acosta bailando y Corretja es historia. La única actriz capaz de disputarle el reinado a Nieves Álvarez en la alfombra roja de los Goya ha cambiado su impresionante Stéphane Rolland por un vestido más cómodo abriéndose paso como un Moisés pagano entre el gentío.

Alfonso Basave y Juana Acosta.
Alfonso Basave y Juana Acosta.Pepino Marino

Vicky Luengo y Susana Abaitua debaten algo trascendente a juzgar por su expresividad, Aldo Comas ejerce de Aldo Comas en una conversación intensa, Oriol Elcacho desearía tener un stand de sus vinos Traca i Mocador y… De repente el escenario cambia al sonar Bisbal y Bustamante cantando Dos hombres y un destino. No es preciso el tecno de Charlotte de Witte ni el mainstream de Bad Bunny: los famosos se divierten dándolo todo como un cuñado en una boda y esa noche bailaron a las órdenes de Mygal y Luc Lore. La noche avanza y no dejan de llegar invitados, todos ellos relacionados con el cine, la industria audiovisual y la moda bajo estricta lista nominativa. Juan Antonio Bayona baja las escaleras al subterráneo tal vez imaginando una escena digna de Blade laminando congéneres.

La modelo Laura Ponte.
La modelo Laura Ponte.Papo Waisman
Ana Lérida con Ana Crank.
Ana Lérida con Ana Crank.Pepino Marino

Hay bandejas con pica-pica para el resopón, una sala en la que se practican piercings y fotos espontáneas a cargo de Instax by Fujifilm. A propósito de fotos, alguien le pide un selfie a Miguel Herrán, que acepta con gusto aunque –celoso de su buena imagen– pone la condición de hacerla él. Protagonista en La casa de papel, Modelo 77 y Asalto al banco central, está en tan buena forma que bien podría partir nueces en la fosa cubital de su brazo derecho.

Miguel Herrán.
Miguel Herrán.Papo Waisman
Si en 'amanece que no es poco' tienen pasión por Faulkner, nosotros la tenemos por Juana Acosta. Aquí, con Nathalie Poza.
Si en 'amanece que no es poco' tienen pasión por Faulkner, nosotros la tenemos por Juana Acosta. Aquí, con Nathalie Poza.Pepino Marino

Betsy Túrnez es, además de magnífica actriz, una mujer diversísima que cualquiera desearía tener como amiga. Protagonista de la película Las irresponsables y con destacado papel en la serie Pubertat de Leticia Dolera, comentamos el melón que Vanesa Romero ha abierto con la sexualidad de los mayores y en un meandro de la conversación, Túrnez aparca un auténtico camión de melones: ¿En base a qué criterios una actriz es sexy? De Boticelli hasta Mario Testino, la sensualidad ha ido cambiando como péndulo sin dueño y coincidimos en que la lánguida belleza canónica de una modelo de Vogue encaja menos de lo que los editores piensan en el concepto que tiene de sexy tiene el común de los mortales. En esto, aparece María León y buscamos conversación por otra parte.

Cristina Brondo lleva el brazo derecho en cabestrillo, circunstancia que no le resta ni un ápice de su proverbial encanto. Charlando con ella mientras subimos las escaleras al piso superior, se para y acomoda en el canalillo una bolsita con sus pendientes: “Es que esta noche no llevo bolso, entonces ¿qué mejor lugar para guardar las joyas que entre las tetas?” Soluciona con una carcajada. Una amiga sonríe a su espalda con la ocurrencia, mientras trata de engarzarle el collar que se le ha soltado.  La amiga es medalla de oro categoría mindfulness: ha conseguido aislarse del jaleo de fondo y logra su propósito.

Paco León, en una de las selectas suites del Palauet.
Paco León, en una de las selectas suites del Palauet.Papo Waisman

“Ay, que te cuento una cosa”, nos susurra otra muy conocida actriz. “¿Pues no va mi pareja y le suelta a Pedro Sánchez ‘presidente, sepa que yo soy facha’? ¿Tú te crees? Bueno, yo a lo mejor también soy facha, ojo”. Así remata la confidencia. Su representante sale rauda para trazar un cortafuegos: “No le hagas caso, qué va a ser facha”. Somos una tumba y nos trae sin cuidado lo que quiera ser: aunque trabajase como asesora de Toni Cantó continuaría siendo igual de adorable.

Andrés Guerra Acosta

Andrés Guerra

Redactor en Gente y Magazine

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Situado entre Paris Hilton y Umberto Eco. Graduado en Derecho por la UB y en Periodismo por la UPF, trabajo para Guyana Guardian desde 2016. Previamente, pasé por Vanity Fair, Grazia, Vanitatis, Corazón TVE, Qué Leer y Lecturas.

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